Foro del colectivo Desiertos Lejanos.

Lugar de debate de las teorias de conspiración del 11-M.

You are not logged in.

Announcement

Nueva política de registro. Ante la imposibilidad de contener el spam, toda persona que quiera registrarse en el foro tendrá que solicitármelo personalmente en Twitter por mensaje personal, a la cuenta @luismithr. Gracias por su comprensión.

#241 06-12-2010 23:26:25

Rasmo
Cenista oficial
Registered: 20-09-2006
Posts: 1,578

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Titadyn, el eterno retorno (XIX)

Terminé mi anterior entrega señalando cuán fácil resulta recopilar información que permita disipar ese manto de misterio incomprensible que los conspiracionistas arrojan sobre la conducta de los Tedax consistente en enviar una muestra de Goma 2 ECO para cotejar con la del explosivo hallado en la Kangoo. Espero justificar ahora que ese comportamiento no tenía nada de inexplicable.

1) He mencionado antes la textura y el color del explosivo hallado en la Kangoo (“una sustancia pastosa y blanquecina”) como elementos a los que aludían los Tedax para solicitar el cotejo. No cabe duda sobre tales características, que se repiten documentalmente en multitud de ocasiones a lo largo de la investigación policial y del proceso judicial. Así, por ejemplo, en la página 86 del auto de procesamiento (citando un informe conjunto de Tedax de la Guardia Civil y de la Policía) se expone que en la furgoneta Kangoo se halló:

Un trozo de papel parafinado, con los pliegues característicos de los extremos de un cartucho de dinamita, conteniendo en su interior una sustancia de color blanco y textura pastosa.

O en la página 133 del mismo auto (citando un informe de los Tedax, fechado el 11 de junio de 2004):

Un trozo de papel parafinado, coincidente con el extremo de un cartucho de dinamita, conteniendo en su interior una sustancia de color blanco y textura pastosa.

En la página 151 del auto, el juez instructor hace asimismo la siguiente descripción del explosivo de la Kangoo:

[S]e encontró […] el extremo de un cartucho de dinamita, compuesto por un trozo de papel parafínado y sustancia gelatinosa de color blanco marfil, tipo plastilina.

[Con carácter incidental, cabe añadir que el auto de procesamiento contiene descripciones semejantes de las sustancias recuperadas en los diferentes escenarios de la investigación, sustancias cuya identificación como Goma 2 ECO nadie parece poner en duda. Así, en la página 88 se describe el contenido de la mochila de Vallecas: “10'120 kg de una sustancia blanquecina, gelatinosa y de textura similar a la plastilina”. En la página 92 se menciona el explosivo recuperado en las vías del AVE: “12 kg de una sustancia de color blanco y consistencia similar a la plastilina”. En la página 189 se recoge un informe pericial realizado sobre muestras tomadas de Leganés: “diversas muestras de una sustancia pastosa, de color blanquecino”.]

Pues bien, esas son precisamente las características de la Goma 2 ECO. Y algunos efectivos policiales estaban en condiciones de saberlo. Veamos, por ejemplo, lo declarado por la perito de los Tedax 17632 (la autora de los informes de los focos) en el juicio (sesión de 28.5.2007):

Ministerio Fiscal: ¿De qué color era esa sustancia [la muestra de cotejo, M-3]?
Perito 17632: El… la dinamita Goma2-ECO es de color blanco. Blanco o blanquecino.
MF: Y eso fue enviado al laboratorio para su análisis.
Perito 17632: Para cotejarlo con la muestra número 2, que pertenecía a la furgoneta, a una muestra extraída del resto de cartucho de la furgoneta Renault Kangoo.
[…]
MF: ¿Qué tipo de sustancia era ésa?
Perito 17632: Pues eh… ¿la Renault Kangoo?
MF: Sí. […] ¿Qué color tenía, usted la vio?
[…]
Perito 17632: Pues, eh…blanca…blanquecina, también.

Igualmente interesante puede resultar el testimonio de uno de los peritos de la Guardia Civil que realizó el informe sobre cartuchos encontrados en la inspección ocular de Mina Conchita el 18 de junio de 2004 (pericial nº 15), en la sesión de 29.5.2007:

Defensa Jamal Zougam: ¿La Goma2-ECO es distinguible visualmente de la Goma 2 EC?
Perito: Es de diferente color, una es blanca y otra es marrón rojiza, es un dato que hay que contrastar, pues es un… la coloración, pero vamos a simple vista es de es de otro color, vamos eso es seguro […].
Defensa JZ: ¿Hay otros explosivos que sean visualmente iguales a la Goma2-ECO?
[…]
Perito: […] A lo mejor habrá al algún tipo de dinamita que pudiera tener una coloración parecida, yo no conozco dinamitas blancas, la única que conozco es la Goma2-ECO y el resto de los explosivos otro tipo de sustancias no tiene que ver nada […].

Pero no hay que ir muy lejos. El mismo informe de la Policía Científica de 12 de marzo de 2004 que analiza dicho explosivo (muestra M-2), lo expone con claridad. Se trata del informe 173-Q1-04, firmado, entre otros, por Manuel Escribano e Isabel López, nada menos (recordemos: dos de los muy “honrados” peritos del bórico). Pues bien, dicho documento describe así la muestra del explosivo de la Kangoo: “una sustancia blanquecina apelmazada”. ¿Y cómo se refiere a la muestra de cotejo de Goma 2 ECO? En términos exactamente iguales: “una sustancia blanquecina apelmazada”. Repito: se trata de una descripción visual estrictamente idéntica (y, por cierto, también igual a la descripción de la sustancia hallada en la mochila de Vallecas, según el informe 173-Q2-04, firmado por Manuel Escribano, entre otros).

Con esta información, ¿es o no es concebible que unos técnicos Tedax, expertos en explosivos, lleguen al menos a “sospechar” que la sustancia hallada en la Kangoo pudiera ser Goma 2 ECO?

A este respecto, uno de los Tedax que intervino en Atocha y Leganés manifestó lo siguiente en el juicio (14.3.2007):

Defensa ZOUHIER: […] ¿Usted antes de proceder a la desactivación conocía la Goma 2 ECO?
Tedax nº 66.478: Sí.
[…]
D. ZOUHIER: ¿Usted nunca ha hecho prácticas con Goma 2 ECO?
Tedax: No. Pero la conozco. Y la conocía.
[…]
D. ZOUHIER: Bien. ¿Y usted podría visualmente distinguir o con un simple reconocimiento visual si un explosivo es GOMA 2 ECO?
Tedax: Si el explosivo es Goma 2 ECO, sí.
[…]
D. ZOUHIER: Bien. ¿De casualidad usted mostró a sus superiores o compañeros algún resto encontrado en una furgoneta Kangoo y le pidieron que dijese qué tipo de explosivo es?
Tedax: No.

Bien, ya sabemos que no fue él concretamente el que hizo la identificación provisional del resto hallado en la Kangoo, pero si este agente se consideraba en condiciones de distinguir visualmente la Goma 2 ECO, no veo por qué no podría ocurrir lo mismo con cualquier otro policía experto.

Insisto: la mayor parte de estos datos han estado durante años a disposición de cualquiera con un mínimo de interés. Pero El Mundo, y en particular su vicedirector y coautor de “Titadyn”, no se han dejado influir: para ellos, no había ningún “motivo razonable” para el cotejo con la Goma 2 ECO y Sánchez Manzano, el “falsificador y golpista” (Losantos, EM, 19.6.2007), tenía que ser destituido.

Procede añadir una observación final a este apartado. Cabría la posibilidad de que alguien manifestara su escepticismo mediante la consideración de que tal vez otros explosivos distintos de las dinamitas, como algún tipo de explosivo militar, también pudieran ser de ese mismo color y textura. Pues bien, aun así existían razones para circunscribir la presunción provisional al ámbito de las dinamitas (lo que acota el rango de suposiciones notablemente).

Por un lado, recordemos que el Sr. Cáceres Vadillo (Inspector Jefe del grupo de TEDAX de la Brigada Provincial de Madrid) declaró que su primera impresión sobre el explosivo utilizado en los atentados, basándose meramente en el poder de detonación observado, fue “que se trataba de un alto explosivo [como C3 o C4], no pensando en principio que se tratase de dinamita” (declaración de 12.7.2004 ante el Juez Instructor, p. 53 del auto de procesamiento). Sin embargo, “al considerar que podía tratarse de un alto explosivo, utilizaron la técnica correspondiente; resultando finalmente que no se trataba de ese tipo de explosivo, originando la explosión del artefacto” (p. 53 del auto de procesamiento; véase también la declaración de Cáceres de Vadillo de 14.3.2007 en el juicio del 11-M).

Por otro lado, dentro de las apreciaciones basadas en las características organolépticas de los explosivos, hay un elemento que, aunque no consta que de hecho se empleara a efectos de la conjetura indiciaria sobre el resto de cartucho hallado en la Kangoo, tampoco cabe descartar por principio. Me refiero al olor. Efectivamente, diversos testimonios apuntan a un rasgo común. El famoso Tedax “Pedro” (el que desactivó la mochila de Vallecas) fue entrevistado nada menos que por Casimiro G. Abadillo en marzo de 2005 (EM, 3.3.2005). Una de sus manifestaciones fue de este tenor:

Lo que puedo decir es que a mí el tren de Téllez me olía a dinamita. Después de una detonación, la dinamita, por los componentes que tiene, deja un olor característico, y a mí me olía a dinamita.

Este mismo Tedax, en su declaración de 19.3.2007 ante el tribunal del 11-M, especificó:

[L]a masa que se encuentra en el interior de la bolsa de basura [dentro de la mochila de Vallecas] tiene una textura gelatinosa, maleable al tacto. Entonces, introduzco un dedo, lo impregno y lo olfateo. Y el olor era de dinamita. ¿Por qué? Porque el olor de la dinamita es característico y nosotros lo identificamos perfectamente. Es el olor típico de las almendras amargas, que todas, prácticamente, huelen prácticamente igual.

Casualmente, ese mismo olor es descrito por otro Tedax en el escenario de Leganés. Concretamente, en el Tomo 171 del sumario, folio 65241, con fecha 7 de octubre de 2005, se encuentra la declaración ante el Juez instructor del funcionario del cuerpo nacional de Policía con carnet profesional nº 66.478, que en abril de 2004 pertenecía a la Unidad Central de Desactivación de Explosivos. Sobre su intervención en el desescombro de Leganés, manifiesta en particular:

El día 4 de Abril también estuvo observando y todas las envueltas (fajas) de los cartuchos de explosivo, con fuerte olor a almendras amargas, estaba centralizado en la piscina o jardín en una de las esquinas, controlando todas las envolturas (fajas).

Recordemos que en Leganés lo que se halló fue Goma 2 ECO, circunstancia que, hasta donde mi conocimiento alcanza, nadie ha puesto jamás en duda. [Este mismo policía, Subinspector Tedax, también testificó en el juicio, en la sesión de 14.3.2007, y en otro momento haré referencia a esa declaración].

En el mismo sentido, en el auto de procesamiento (p. 162), en relación con el artefacto explosivo localizado y neutralizado en la línea del tren AVE (Mocejon-Toledo), el 2 de abril de 2004, puede leerse:

Carga explosiva: compuesta por 12 kilogramos de una sustancia gelatinosa de color blanco, con olor a almendras amargas, que es analizada y resulta ser dinamita GOMA 2 ECO.

Repito que, si bien nadie mencionó este aspecto olfativo en relación con las primeras sospechas sobre la sustancia hallada en la Kangoo, la posibilidad al menos parecía existir en principio y apunta en la misma dirección que los demás elementos.

2) Pero, al hilo de estas consideraciones, es posible dar un paso más. Es decir, no sólo era lícito sospechar que el resto de la Kangoo era Goma 2 ECO, sino que, además, este tipo de datos nos aportan indicios fundados y razonables (aunque no sean pruebas definitivas) de que el explosivo “de los trenes” tampoco era Titadyn. Para ello debemos abordar dos aspectos. 2.A) Por un lado, las características visuales del Titadyn (y, más concretamente, del Titadyn que tenía ETA por aquel entonces). 2.B) Por otro lado, la cuestión (un tanto desatendida) de las otras dos mochilas que, junto a la de Vallecas, tampoco hicieron explosión en el momento de los atentados. Mochilas que, sin duda, proceden “de los trenes”.

2.A) Cuando se habla de Titadyn, en realidad, debemos aclarar a qué Titadyn nos referimos. La prensa conspiracionista, en general, nos ha acostumbrado a considerar acríticamente que el Titadyn tiene nitroglicerina (y DNT), pero lo cierto es que existen bastantes variedades de Titadyn y algunas de ellas no tienen nitroglicerina (por ejemplo, la Titadyn 30 AG, la 25 A y la 30 A). Por lo demás, esto lo sabe perfectamente el Sr. Iglesias, pues lo refiere también en su libro. En lo que sigue, desarrollaré y matizaré algunas consideraciones que en buena parte ya expuso diligentemente Elkoko hace tiempo (aquí y aquí).

En los años anteriores al 11-M, ETA había hecho acopio de dinamita Titadyn mediante sendos robos cometidos en Francia, en Plévin (28 de septiembre de 1999) y cerca de Grenoble (7 de marzo de 2001). Aunque algunas fuentes (entre ellas El Mundo y la Cope) dieron en su día información vacilante, parece estar claro que en el robo de 1999 ETA se hizo con Titadyn 30 A. Aunque no constituya una referencia ideal, el artículo de wikipedia dedicado al “affaire de Plévin” (el procedimiento judicial seguido en Francia contra los terroristas autores del robo) menciona un informe del Comisario Ejarque, del service régional de police judiciaire (SRPJ) de Rennes, de 11 de julio de 2002, en el que se especifica ese dato (alguna otra fuente periodística coincide en este punto, por ejemplo, un artículo de El País de 21.8.2000). En cuanto al robo de 2001, diversas fuentes señalan que la dinamita sustraída era únicamente Titadyn 30 (por ejemplo, aquí y aquí). Igualmente, en el Tomo 191 del Sumario (folios 74675 y ss.) figura un Informe de la Comisaría General de Información “Sobre hipotéticos vínculos entre islamistas y E.T.A.”, de 15 de diciembre de 2005, en el que se especifica (p. 21, nota 11, del informe, folio 74699 del sumario) que en el robo de Grenoble ETA obtuvo “1.650 kilos de dinamita "Titadyne 30"”.

Otros datos parecen confirmar que, efectivamente, tras ambos robos, ETA sólo contaba con esas dos variedades de Titadyn: 30 A (de Plévin) y 30 (de Grenoble). Así lo atestigua la declaración de la perito Tedax 17632 ante el juez Del Olmo, el 18 de julio de 2006 (al día siguiente de la comparecencia del Sr. Sánchez Manzano ante el instructor, tras la publicación de la noticia sobre la nitroglicerina). En esta declaración la perito aporta…

…datos analíticos que le figuran en informes que cree que proceden de la Ertzaintza y los informes le hablan de dos Titadyn, la 30 y la 30 A, son las dos Titadyn [de] que la declarante tiene constancia ya que no tiene referencia de ninguna otra.

En el mismo sentido, una de las centenares de preguntas parlamentarias en relación con el 11-M de la diputada popular Alicia Castro versaba “sobre tipo de componentes del TYTADIN [sic] que utiliza habitualmente la banda terrorista ETA, así como si contiene habitualmente nitroglicerina”. La respuesta del Gobierno aparece en la página 293 del BOCG, Congreso de los Diputados, Serie D, núm. 458, de 2.11.2006, donde se hace referencia a la composición de:

… las dinamitas robadas por la banda terrorista ETA Titadyn 30 A y Titadyn 30, según informes analíticos de distintos Cuerpos Policiales, efectuadas como consecuencia de incautaciones o desactivaciones […]

[Por cierto, esta respuesta es similar a la información facilitada por la perito Tedax, ya mencionada, y, a su vez, en ambos casos se ofrecen composiciones idénticas para las dos dinamitas. Sin embargo, esto no coincide con los datos del distribuidor, según los cuales la Titadyn 30 A no tiene nitroglicerina (pero sí TNT) y la Titadyn 30 sí tiene nitroglicerina (pero no TNT). Más adelante volveré a comentar este aspecto.]

Esta conclusión queda asimismo respaldada por un estudio de la jurisprudencia pertinente. Una búsqueda de las sentencias del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional que contienen la palabra “Titadyn” (o “Titadyne”, “Titadine” o, incluso, “Titadin”), arroja un saldo de medio centenar de resoluciones. De éstas, no llegan a la veintena las que especifican la variedad concreta de Titadyn. Sin embargo, cuando lo hacen, se refieren sin excepción a las dos modalidades mencionadas. Y la secuencia cronológica también es acorde con lo que sabemos.

Así, el Titadyn 30, que fue robado en Grenoble en marzo de 2001, nunca aparece en las sentencias que reflejan incautaciones practicadas a ETA (o actuaciones de dicha banda) antes de esa fecha. Por ejemplo, la sentencia del TS 240/2004, de 3 de marzo, indica:

El día 3 de enero de 2000, se efectuó registro [de un] piso […] de Bilbao, y se intervino lo siguiente: […] caja con bolsa de 4 cartuchos de color rojizo con inscripción Titadyn, caja con 8 cartuchos similares, caja de cartuchos pequeños en 2 bolsas de 25 cartuchos cada uno, Dinamit Nobel, caja conteniendo 4 bolsas de 25 cartuchos […]

Sabemos que está hablando de Titadyn 30 A porque, de las dinamitas comercializadas por la empresa francesa que sufrió el robo de 1999, Dinamit Nobel sólo fabricaba esa variedad (y la 25 A, pero su composición es idéntica; véase la página 9 de las fichas de seguridad).

Igualmente, en la sentencia de la Audiencia Nacional de 11.10.2007 (rec. 1/2001), que juzga a los autores de un atentado frustrado del grupo Iturren en noviembre de 2000, se expone:

[E]n el registro realizado por la Comisión Judicial en [un] piso […] de Vitoria se hallaron los siguientes efectos: […] En [una] maleta, dos cartuchos de dinamita "Titadyne 30 A" y cuatro fiambreras obreras de diferentes tamaños errados con cinta adhesiva y con explosivo en su interior.

La sentencia de la AN 11/2007, de 28 de marzo, es una referencia menos segura. Por un lado, los hechos corresponden a un ataque al Cuartel de la GC de Intxaurrondo acaecido en noviembre de 2000 (antes del robo de Grenoble) y en la resolución se indica que:

La segunda fase [del atentado] consistió en la explosión de un artefacto trampa que se encontraba en el interior de la segunda lanzadera, compuesto por unos 2 kilogramos de explosivo, posiblemente  Titadyn  30-A.

Por otro lado, la incautación de explosivo intacto se produce en registros efectuados en agosto de 2001 (después del robo de Grenoble). En cualquier caso, procede señalar que en tales registros…

…se intervinieron, entre otros efectos, […] cinco bolsas de plástico vacías con restos de sustancia marrón y con una pegatina del explosivo Titadyne 30 A.

En otro momento volveré a hablar de este caso.

Cuando las sentencias se refieren a explosivo recuperado después de marzo de 2001 (fecha del robo de Grenoble), se producen tres situaciones.

2.A.1) En algunos casos se sigue utilizando (o incautando) sólo el Titadyn 30 A procedente del robo de Plévin. Así ocurre en la sentencia del TS 1153/2004, de 19 de octubre, sobre el comando “Xoxua”, desarticulado en junio de 2001 (la identificación es inequívoca, pues se menciona incluso el “numéro d’agrément France XG 458”, correspondiente a la autorización comercial del Titadyn 30 A concedida por el Ministerio de Industria francés).

También en la sentencia del TS 918/2004, de 16 de julio, en la que se alude a “restos de sustancia marrón y con pegatina de la marca Titadine 30 A”, hallados un registro de un piso de 22 de agosto de 2001.

Igualmente, en la sentencia del TS 595/2009, de 6 de mayo, en relación con un atentado ocurrido en Madrid en noviembre de 2001, se recoge que “en el piso […] de Salamanca, arrendado a su propietario, fueron hallados: […] 13,750 kilogramos de Titadín 30 A.”

2.A.2) En otros casos, sólo aparece el Titadyn 30. Así, en la sentencia de la Audiencia Nacional 53/2005, de 20 de julio, se refiere un registro en un piso en octubre de 2001 donde se aprehenden “64 kilos 400 gramos de dinamita de fabricación francesa ‘Titadyn-30’.”

El Tribunal Supremo, en su sentencia 220/2006, de 22 de febrero, alude a un registro practicado en el piso de un etarra detenido en marzo de 2002,

hallándose entre otros efectos los siguientes: […] once cartuchos de 2´800 Kilos cada una de explosivo Titadyn-30 envueltos en PVC flexible de color rojo con la inscripción "Dynamite Matière Explosive, Titadyn 30 0080. Exp. 97-001-C-1, siete bolsas con un total de trescientos ochenta cartuchos de 100 gramos cada uno del mismo explosivo, envueltos en papel sulfurizado de color marrón.

(La identificación también es inequívoca en este caso, pues se cita el número de certificación CE que corresponde exactamente al Titadyn 30, como consta en su ficha de seguridad –página 13 del enlace–.)

La sentencia del TS 1235/2004, de 25 de octubre, respecto a la detención de un miembro del comando “Basauntza”, el 10 de junio de 2002, menciona también la incautación de varios cartuchos de “Titadyne 30”.

La sentencia de la Audiencia Nacional 97/2006, de 27 de diciembre, en relación con el Comando Vizcaya, menciona el registro en dos inmuebles de dicho comando en septiembre de 2003 y recoge

…el hallazgo de 391 cartuchos de 100 gramos cada uno del explosivo denominado  TITADYN 30, granulado de color beige, que corresponde al tipo definido como gelatinas explosivas sensibilizadas con NG y TNT o dinamita goma, fabricado en Francia por la empresa "Nitrochimie" y catalogado en Francia XG 439 F.

(Una vez más la identificación es exacta, pues, efectivamente, XG 439 F es el “numéro d’agrément” correspondiente al Titadyn 30).

2.A.3) Por último, en algún caso se refieren ambos tipos de Titadyn al mismo tiempo. Ello ocurre de manera inequívoca en la sentencia de la Audiencia Nacional 75/2009, de 2 de diciembre. En dicha resolución se indica el registro efectuado en una vivienda de un etarra detenido el 2 de mayo de 2002, donde “se intervino el siguiente material explosivo”:

a) Un total de 14 kg. de dinamita de la marca Titadyn-30, distribuida en cinco cartuchos de 2,8 kg. cada uno, con las referencias "Dynamite matière explosive TITADYN 30 0080". Exp. 97.00001. C1 fabriqué par Nitrochimie Billy Berclau (France).  […] f) Cuatro envoltorios vacíos y con restos de explosivo  TITADYN  30-A, con etiqueta identificativa en la que figura la siguiente inscripción: “numéro d'agrément France XG 458 F, 19 juli 1999-A”

Tanto el número de certificación CE del Titadyn 30 como la autorización francesa del Titadyn 30 A son correctos.

Posiblemente también entren en esta categoría, aunque son más dudosas, las sentencias de la Audiencia Nacional 39/2009, de 27 de mayo, y 46/2010, de 23 de julio. La primera de ellas versa sobre la colocación de un artefacto explosivo en los juzgados de Tolosa, el 26 de agosto de 2002, que no llegó a explotar. Según se recoge en la sentencia:

Dicho artefacto se encontraba dentro de una caja de caudales y encima de una cacerola y estaba compuesto por un temporizador, un reloj digital, una pila de 9 voltios, dos detonadores, 2 Kg de coloratita, 2’9 Kg de dinamita-goma, similar a Tytadyn, 1’1 Kg de dinamita-goma, similar a  Titadyn  30 A y cordón detonante.

No está claro a qué se refiere con “similar a Titadyn”, pero, dado que el otro tipo es “similar a Titadyn 30 A”, por eliminación podría pensarse que se trata del Titadyn 30.

Lo mismo ocurre en la segunda sentencia mencionada. En ella se trata de la colocación de un coche bomba en unas instalaciones de Iberdrola en Bilbao, el 1 de julio de 2003. El artefacto fue desactivado por efectivos de la Ertzaintza y se describe así:

La carga explosiva del artefacto se encontraba depositada en una olla de aluminio de 38 litros de capacidad cargada con 12 kilos de dinamita de las marcas  Titadyn  y  Titadyn  30 A.

Una presunción razonable es que ese “Titadyn” a secas sea el 30, acompañando a un 30 A que, por cierto, a esas alturas ya tendría una antigüedad de cuatro años.

Para terminar, podemos estar seguros también de que, en la desarticulación del Comando Barcelona efectuada el 24 de agosto de 2001 por la Guardia Civil se intervinieron numerosos cartuchos de Titadyn 30, como atestigua la correspondiente fotografía alojada en la web del instituto armado.

Llegados a este punto, podemos hacer una pequeña pausa en el camino.

Last edited by Rasmo (06-12-2010 23:38:12)


Wars not make one great

Offline

#242 07-12-2010 02:22:20

morenohijazo
Administrador
Registered: 05-10-2006
Posts: 5,766
Website

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Estupendo artículo, como siempre. Deja con ganas de seguior conociendo los desmanes de la pareja Casimiro-Pedro j ¿a que sí?

Y como iba yo un poco atrasado, quedaba el anterior por publicar; así que ya está hecho.


La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

Offline

#243 11-12-2010 23:44:14

Rasmo
Cenista oficial
Registered: 20-09-2006
Posts: 1,578

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Titadyn, el eterno retorno (XX)

Creo haber mostrado de manera suficientemente plausible, en la entrega precedente, la evidencia sobre el tipo de Titadyn con el que contaba ETA en fechas anteriores al 11-M. Señalé las razones por las que podía asumirse que dicha organización terrorista había utilizado dinamita de dos tipos: Titadyn 30 A, fruto de un robo en Plévin en septiembre de 1999, y Titadyn 30, robado en marzo de 2001 cerca de Grenoble.

Pero, dentro de la sección 2.A), quedaba una última cuestión: ¿Qué pasa con el Titadyn de Cañaveras? Me refiero a la dinamita intervenida en una de las  dos furgonetas conducidas por los etarras Irkus Badillo y Gorka Vidal en la denominada “caravana de la muerte”, interceptada en la madrugada del 29 de febrero de 2004 cerca de Cuenca. Se trata del explosivo que los principales comentaristas tienen en mente cuando hablan de “Titadyn”. De hecho, la muestra de Titadyn examinada en la pericial del juicio procedía de esa incautación y fueron Irkus Badillo y Gorka Vidal dos de los tres etarras llamados a declarar.

Como inciso, no deja de ser llamativo que el perito Iglesias, después de describir en su libro los diferentes grados de Titadyn, no se moleste en poner una etiqueta más precisa al que ellos analizan. En cualquier caso, Pedro J. Ramírez, en su Carta del Director de 1.4.2007, lo identifica como “el Titadyn 30 de Cañaveras”. Por su parte, la sentencia de la Audiencia Nacional 8/2007, de 9 de febrero, en la que se condena a los etarras de la “caravana de la muerte” (por cierto, el ponente fue Alfonso Guevara, uno de los integrantes del tribunal que juzgó el 11-M), aunque no especifica el explosivo más allá del genérico “Titadyn”, sí menciona sus componentes principales: nitrato amónico, nitroglicerina, nitroglicol y dinitrotolueno, que coinciden con el Titadyn 30 y no con el Titadyn 30 A (faltaría el TNT y sobraría la NG). El libro “Titadyn” presenta básicamente los mismos resultados analíticos. Por lo demás, parece lógico que se trate del Titadyn 30, el de más reciente adquisición por ETA, pues el Titadyn 30 A obtenido en Plévin tendría ya casi cinco años.

Visto lo anterior, llega el momento de recordar la sempiterna objeción. Se preguntaba García Abadillo en el Prólogo de “Titadyn” (p. 26): “¿Cómo podía saber [Sánchez Manzano] con tanta seguridad que [lo hallado en la Kangoo] se trataba de Goma 2 ECO Y no de otro tipo de dinamita, por ejemplo Titadyn?” La misma pregunta que se suscita en la tertulia de la Cope de 20.7.2006, guiados por la facundia del Sr. Ramírez (min. 4:25):

PJ: Y luego, se envía una muestra patrón […] de un explosivo. ¿Y qué muestra patrón se envía? Pues Goma 2 ECO. ¿Y por qué se envía Goma 2 ECO? Ah…
Susana Moneo: Y no Titadyn… y no Titadyn.

El mismo García Abadillo, insistía en un artículo de (25.7.2006):

Aunque enviar una muestra patrón resulta ya de por sí bastante extraño, de hacerlo, lo lógico era que se hubiese enviado una muestra de Titadyn, que era lo que en teoría se pensaba hasta entonces que había explotado en los trenes.

Bien. Aclarada la primera parte, es decir, que SÍ había razones lícitas para intuir que el resto de explosivo hallado en la Kangoo pudiera ser Goma 2 ECO, queda plantearse por qué había razones lícitas para intuir que NO era Titadyn.
La jurisprudencia evocada en la anterior entrega y las tantas veces citadas fichas de seguridad del Titadyn (mejor dicho, de los “Titadynes”) vienen al caso.

Estas fichas aclaran que el color del Titadyn 30 A (rojo) y el del Titadyn 30 (azul) no tienen nada que ver con el blanquecino o blanco marfil de la Goma 2 ECO. Los colores de las fichas de seguridad, como se verá, pueden ser discutibles empíricamente, pero su mera lectura debería haber puesto sobre aviso a cualquier investigador diligente.

En efecto, la realidad  práctica del Titadyn parece desviarse de sus características sobre el papel, pero sigue marcando distancias con la Goma 2 ECO. Veamos. La sentencia de la Audiencia Nacional 97/2006, de 27 de diciembre señala que el Titadyn 30 “corresponde al tipo definido como gelatinas explosivas […] o dinamita goma”, lo cual ciertamente no se diferencia de la textura de la Goma 2 ECO. Pero el detalle relevante es que describe la dinamita intervenida en aquel caso como “explosivo denominado Titadyn 30, granulado de color beige”.

En cuanto al Titadyn 30 A, la sentencia del TS 240/2004, de 3 de marzo, menciona la incautación de “4 cartuchos de color rojizo”, aunque probablemente se refiera al envoltorio y no a la masa explosiva.

Más explícita a este respecto es la sentencia del TS 918/2004, de 16 de julio, en la que se describen “restos de sustancia marrón y con pegatina de la marca Titadine 30 A”.

Idéntica referencia se halla en la sentencia de la Audiencia Nacional 11/2007, de 28 de marzo, sobre el ataque al Cuartel de Intxaurrondo (y sabemos que García Abadillo conoce esta sentencia, porque le dedica un artículo en El Mundo, de 9.4.2007 –al respecto, véase el comentario de Elkoko de 10.4.2007).

Las propias manifestaciones de la perito Tedax 17632 en el juicio del 11-M corroboran esta apreciación y ofrecen un adecuado resumen (sesión de 28.5.2007):

Ministerio Fiscal: Usted ha analizado Titadyne, imagino que en muchas ocasiones.
Perito 17632: Sí.
MF: Explosionado e intacto.
Perito: Sí.
MF: En el caso del Titadyne intacto, ¿qué color tiene?
Perito: Bueno, hay dos coloraciones, la Titadyne 30 A es de color rojo amarronado, oscura, y la 30 es de color marrón claro.
MF: Las sustancias… ¿hay algún Titadyne que tenga color blanquecino?
Perito: Que nosotros hayamos eh… tenido conocimiento o recogido en algún incidente de intervención de TEDAX Cuerpo Nacional de Policía, no.
MF: Por el color, no digo por las técnicas analíticas empleadas, ¿diría usted que la muestra de la Goma 2, la muestra patrón, la muestra de la Kangoo, o la de la bolsa de Vallecas, eran Titadyne o eran Goma2-ECO?
Perito: Sólo por el aspecto, no se puede decir nada, pero desde luego las coloraciones conocidas y analizadas y requisadas durante años por Cuerpo Nacional de Policía TEDAX en Titadyne 30 A y 30, en ninguna es blanca.

En suma, después de todo, es manifiesto que la M-2, el resto de explosivo (blanquecino) hallado en la Kangoo, no se parecía visualmente al Titadyn utilizado por ETA. Así de sencillo.

Parte de la información hasta aquí expuesta es posterior cronológicamente a todo el revuelo montado a partir del verano de 2006 en torno a las declaraciones de Sánchez Manzano sobre la nitroglicerina. Pero otra gran parte ya estaba a disposición de investigadores que no dudaron en remover fichas de seguridad, informes, sentencias y todo tipo de documentos, para demostrar que la Goma 2 ECO no tenía nitroglicerina y… ¡El sumario se viene abajo! Es más, en el supuesto de que la pereza fuera insalvable, resulta que algunos periodistas no tenían más que leerse su propio periódico. El caso del vicedirector de El Mundo, coautor de “Titadyn” es aún más grave, pues sólo tenía que leerse a sí mismo. ¡Y por partida doble!

En efecto, resulta que Don Casimiro hizo sendas entrevistas al Tedax “Pedro” (3.3.2005) y al Tedax Marugán (24.7.2006). Pues bien, ambos expertos le dijeron al vicedirector de El Mundo que la Goma 2 ECO y el Titadyn tenían colores distintos. En palabras del Tedax “Pedro”:

P.- ¿La única diferencia entre la Goma 2 y el Titadine está en el color?
R.- Sí. Pero incluso en eso depende del país de que se trate.
P.- Digamos comparando la Goma 2 española con la Titadine francesa que robó ETA.
R.- Hay dos tipos de Titadine. El que fue sustraído en Bretaña, que era la Titadine 30 [sic], que es de color rojizo, vivo; y la que sustrajeron en Grenoble, que es de color anaranjado.
P.- Y la Goma 2, ¿de qué color es?
R.- Es beige puro y duro.

Y el Sr. Marugán:

R.- […] la Goma 2 ECO y el Titadyn son dos dinamitas.
P.- Pero sus componentes son distintos.
R.- Componentes distintos y colores distintos. La propia dinamita francesa presenta un color azulado, azulón.

Podemos entretenernos en los detalles de sus respuestas, señalando que son distintas entre sí y que no parecen estar libres de errores (“Pedro” habla del Titadyn 30 como el robado en Bretaña, cuando lo más probable es que se tratara del 30 A, según ha quedado expuesto; asimismo, dice que el color de la Goma 2 ECO es beige, algo que no corroboran las demás fuentes…), pero, en esta fase de mi argumentación, ello es irrelevante [en otro momento de mi exposición incidiré en lo que estas y otras divergencias de criterio entre expertos nos dicen sobre la actitud de los conspiracionistas al evaluar el comportamiento de ciertos agentes, en especial, de Sánchez Manzano y compañía]. Lo que me interesa destacar en este punto no es quién estaba más o menos en lo cierto, sino el hecho incontrovertible de que dos expertos Tedax (a diferencia del “tarugo” Sánchez Manzano), dos técnicos a los que El Mundo otorgaba toda credibilidad a la hora de publicitar sus entrevistas, le habían señalado al coautor de “Titadyn”, más de cuatro y tres años antes, respectivamente, de la publicación de este libro, que la Goma 2 ECO y el Titadyn se distinguen por el color.

Analizar las inconsistencias o posibles inexactitudes de estas declaraciones es una etapa posterior que requiere, al menos, dar el paso previo de reconocer y constatar el dato. Un paso que, como es habitual, El Mundo en general y García Abadillo en particular no se han molestado en dar. Insisto: lo que sabían o debían saber, porque así se lo habían comunicado al menos dos fuentes de toda solvencia, es que el dichoso Titadyn tiene un color distinto de la Goma 2 ECO. En este sentido, la insidiosa cantinela (¿por qué se envía como muestra de cotejo Goma 2 ECO y no Titadyn?) demuestra mala fe o incompetencia manifiesta.

¡Un momento! Resulta que Pedro J. Ramírez sí conocía este pequeño detalle, porque de hecho lo menciona explícitamente, tal cual, en la ya referida Tertulia de la Cope de 20 de julio de 2006, completando una cita que ya he referido antes parcialmente. Y lo menciona, lógicamente, para desecharlo enseguida, como todo aquello que no le conviene… No se lo pierdan:

PJ wrote:

Y luego, se envía una muestra patrón […] de un explosivo. ¿Y qué muestra patrón se envía? Pues Goma 2 ECO. ¿Y por qué se envía Goma 2 ECO? Ah…[…] Ellos tienen menos de tres gramos, menos de tres gramos de resto de explosivo encontrado en el papel parafinado que supuestamente había aparecido en la furgoneta Kangoo. Con esa muestra es imposible… además, la textura de la Goma 2 ECO, según explican los expertos, es prácticamente idéntica a la de los Titadyn, por ejemplo. Puede haber una diferencia leve de color, pero es imposible a simple vista y con una muestra tan minúscula, el decir: ‘no, esto es Goma 2 ECO, por lo tanto, vamos a demostrar…’; la investigación va ya desde ese momento por un único carril: el de la Goma 2 ECO.

O sea, que admite que haya una diferencia de color, pero el Sr. Ramírez, más listo que nadie y autoridad mundial en explosivos, dictamina que “es imposible” deducir nada de ello. Porque él lo vale. La facilidad con la que se apartan los datos incómodos es pasmosa, como quien agita la mano para ahuyentar a una mosca molesta. Imagino que, para este sagaz periodista, será imposible que un cocinero llegue jamás a intuir siquiera alguna diferencia entre unos pocos gramos de azúcar moreno y otros tantos de azúcar blanco. No, imposible.

Obsérvese, además, la siempre maquillada descripción de los hechos que hacen algunos traficantes de información. “No, esto es Goma 2 ECO”, le atribuyen a Sánchez Manzano; o ¿cómo podía saberlo “con tanta seguridad”? Da igual que no fuera Sánchez Manzano en persona, no voy a insistir en ello. Lo que estas afirmaciones pierden de vista es que, fuera quien fuera el malvado Tedax responsable de enviar una muestra de Goma 2 ECO para cotejo, precisamente lo hizo porque no estaba seguro. Caramba, si el propio Sánchez Manzano lo dijo en la Comisión del 11-M (sesión de 7.7.2004, p. 13): “Eran indicios no contrastados, nada más”. Se trataba de una sospecha, de una intuición, de una apreciación provisional e indiciaria que se intentaba confirmar… y se confirmó.

Quisiera insistir en esta última idea, que puede resultar algo sutil y merece una mínima reflexión. El caso es que las muestras M-2 (resto de explosivo hallado en la Kangoo) y M-3 (patrón de Goma 2 ECO para cotejo), son Goma 2 ECO. Esto nadie lo pone en duda y así lo confirman incluso los peritos “independientes”. Alguien que desconociera las razones por las que se envió como cotejo Goma 2 ECO, que no tuviera ni idea de la serie de argumentos que acabo de exponer, no podría sin embargo ignorar el hecho cierto de que, en efecto, Sánchez Manzano (si insistimos en personalizar) al fin y al cabo “acertó”. Lo que pretendo es llamar la atención sobre la peculiar configuración mental que hace falta para urdir la narrativa conspirativa. Ya lo he mencionado en anteriores ocasiones: existe continuamente una especie de apriorismo o trasfondo circular que predetermina su propia realidad.

Si a mí me cuentan que un equipo médico curtido y experimentado sospecha, a través de síntomas imprecisos pero perceptibles, que un determinado paciente tiene una enfermedad concreta y, tras las oportunas pruebas… aciertan, yo pensaré que me hallo ante un caso de profesionales que han hecho bien su trabajo y han tenido éxito en su diagnóstico, tal vez con un poco de suerte, como tantas veces ocurre entre gente que conoce su oficio. Supongo que El Mundo y compañía, en cambio, considerarán más probable y verosímil que los médicos fueran discípulos de Mengele y supieran lo que el paciente tenía porque ellos mismos le habían inoculado previamente un agente patógeno en el marco de un supersecreto y supermalvado plan de experimentación en humanos… En definitiva, es una cuestión de actitud. Como también he comentado en otra ocasión, no se trata de que la versión oficial sea mentira porque ellos han demostrado que tal o cual policía miente. Es que tal o cual policía tiene que mentir, porque ellos ya han decidido que la versión oficial no es cierta.

Los curiosos (y un tanto enfermizos) interrogantes que se plantean ciertos periodistas requieren un punto de partida extremada y gratuitamente suspicaz, dirigido a poner en tela de juicio la existencia misma del explosivo hallado en la Kangoo. Se trata de espantar a esa mosca zumbona. Así, la aparente (y artificial) supuesta ausencia de “motivos razonables” para enviar el patrón de Goma 2 ECO, por un lado, y la fantástica historieta de la metenamina, por otro, permiten construir la narrativa perfecta para hacer que todo pase por una farsa. Nada, nada, fue Sánchez Manzano el que colocó el resto de cartucho en la furgoneta y envió otro pedazo del mismo cartucho para su cotejo… Fuera la M-2, eliminada. ¿Siguiente? Ah, sí, la mochila de Vallecas… Bueno, ya se sabe que esa mochila es “de fuera de los trenes”… Lo cual me lleva a la siguiente sección.

2.B) Las otras dos mochilas

Ya he dicho que no sólo había buenos motivos para intuir razonablemente que el explosivo hallado en la Kangoo era (podía ser) Goma 2 ECO [sección 1), entrega XIX], sino que, por las mismas razones, cabía también suponer que no era Titadyn [sección 2.A), iniciada en la entrega anterior y continuada en esta]. Pero también dije que podía llegarse más lejos y aducir que, al menos indiciariamente, desde el principio existían motivos para suponer que el explosivo “de los trenes” era Goma 2 ECO y no Titadyn.

Aquí es donde cobra toda su relevancia el pequeño detalle (nunca suficientemente subrayado) de que, además de la célebre mochila de Vallecas, se hallaron también otras dos mochilas sin explotar: una en Atocha y otra en El Pozo (de donde también procedía la que fue desactivada en el Parque Azorín, es decir, la de Vallecas). Y esas SÍ se encontraron “en los trenes”. Aunque hayan existido intentos más o menos anecdóticos de poner en duda estas otras mochilas, su deconstrucción como pruebas reales nunca ha estado en primera línea del conspiracionismo. Pero esto, la existencia de estas dos mochilas, supone un gravísimo escollo para los amantes del Titadyn. Porque, repito, pensemos lo que pensemos de la mochila de Vallecas, las otras dos sí proceden “de los trenes”.

En efecto, en este punto es crucial la constatación de que el artefacto de la mochila de Vallecas era semejante a los otros dos. Tal como declara la sentencia de la Audiencia Nacional:

Los artefactos explosivos desactivados en el parque Azorín [mochila de Vallecas] y los neutralizados en El Pozo y Atocha son iguales (p. 518). […] El artefacto explosivo cuestionado, los hallados en el andén de EL Pozo frente al vagón 3 y el neutralizado en la estación de Atocha, son visualmente iguales, tienen los mismos componentes y la misma estructura (p. 519). […] Existe un enlace múltiple, unívoco, preciso y directo entre el explosivo desactivado en el parque Azorín y los distintos escenarios de los atentados. Lo hay entre el artilugio recuperado íntegro y los neutralizados en El Pozo y Atocha […] (p. 522).

[La sentencia, en su página 500, aclara: “Un artilugio o artefacto explosivo es neutralizado cuando no se evita su explosión, pero esta se hace controladamente. Se dice que ha sido desactivado cuando se evita su deflagración o explosión, recuperándose sus componentes íntegros.” Así, la mochila de Vallecas fue desactivada, pero las otras dos fueron neutralizadas (estallaron al aplicarles una técnica idónea para lo que se creía que podía ser un “alto explosivo” de tipo militar, suposición esta última que se mostró errónea).]

Por tanto, si eran iguales, no quedan muchas alternativas: o las dos mochilas neutralizadas también son falsas (en cuyo caso los conspiracionistas tendrían que esforzarse mucho en explicar cómo llegaron a los trenes inmediatamente después de los atentados y extraer toda una serie de consecuencias lógicas difícilmente asumibles –no es este el lugar para detenerse en ello, pero obsérvese que Luis del Pino repite que la mochila de Vallecas se improvisó a posteriori–), o… o a lo mejor la mochila de Vallecas no es falsa. Desde luego esta es la explicación más sencilla y la más razonable; la que adopta el Tribunal “conforme a las reglas de la lógica y la experiencia” (p. 518).

En particular, a los efectos que ahora interesan: tanto en la mochila recuperada y neutralizada en Atocha como en la de El Pozo se describe la sustancia explosiva hallada como blanca o blanquecina. Concretamente, en cuanto a la de Atocha: auto de procesamiento, pp. 52 (“una masilla blanquecina”) y 78 (“una sustancia de color blanco”), y sentencia de la Audiencia Nacional, p. 501 (“un explosivo plástico blanco o parduzco” y “una masa blanquecina o marfil con textura de plastilina”). Respecto a la de El Pozo, la sentencia redactada por Gómez Bermúdez le atribuye (p. 503), según declaración en el plenario del agente Tedax 54868, “una masa de color blanquecino”, e insiste en que “la masa blanquecina [es un] extremo en que todos [los testigos] están de acuerdo”.

Esta semejanza visual ya se había puesto de manifiesto inmediatamente después de los atentados. Así, en una nota informativa de 12 de marzo de 2004, de Sánchez Manzano (con “Asunto: desactivación de artefacto explosivo en Vallecas”), se indicaba la presencia de una “sustancia tipo plastilina de color blanco marfil”, como uno de los “elementos similares de los observados por los T.E.D.A.X. que participaron en la desactivación de los artefactos en Atocha y El Pozo, con los pertenecientes a este [mochila de Vallecas] artefacto explosivo.”

Igualmente, en la página 99 del auto de procesamiento, dentro de la exposición del Informe pericial conjunto elaborado por T.E.D.A.X. del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil, sobre diferentes cuestiones relacionadas con los atentados del 11 de marzo de 2004, en Madrid, fechado el 24 de junio de 2005 (el informe empieza en la p. 74 del auto de procesamiento), puede leerse:

En los dos artefactos neutralizados (Atocha y El Pozo) se comprobó que la sustancia explosiva era de color blanco y moldeable al tacto, tipo plastilina, coincidiendo totalmente estas características con las de la dinamita GOMA 2 ECO del artefacto desactivado [mochila de Vallecas].

Los autores de dicho informe comparecieron en el juicio del 11-M (pericial 8), el 30.5.2007. En relación con los explosivos que entendían que se habían utilizado en los atentados, y en relación con los aspectos que ahora nos interesan, se produjo el siguiente intercambio:

Defensa de R. Z.: Sí una única, sí por la defensa de Rafa Zouhier. Una única pregunta. Mire, Vds. han comentado que no recabaron información sobre el sobre el humo ni sobre ni sobre el olor del tipo de explosivo, entonces, cuando se entrevistan con los Tedax en relación al tipo de explosivo, ¿qué información recaban o les requieren?
GB.: La han ido detallando, señor letrado, ¿quiere Vd. saber algo en concreto?
Defensa de R. Z.: Sí, en cuanto a si tenían en cuenta la textura, en la entrevista que mantienen con los Tedax, qué es lo que valoran, es decir, para que pueda ser un tipo concreto de dinamita.
Tedax: La textura era similar a la del explosivo recuperado en la comisaría de Vallecas y el color, el color y la textura gelatinosa del explosivo era similar a la del recuperado en Vallecas.

Creo que es suficiente. Me resulta llamativo que algunos periodistas “investiguen” celosamente fichas de seguridad y se dejen las pestañas escudriñando documentos del sumario para verificar la composición química de la Goma 2 ECO, tratando de demostrar que no podía ser eso lo que explotó porque a Sánchez Manzano se le escapó un palabro químico en el Congreso, y sin embargo sean incapaces de hacer la menor reflexión acerca de un dato fáctico tan simple como el color de los explosivos. Es curiosa, pero muy ilustrativa, la destreza con la que evitan sistemáticamente explorar senderos que puedan conducirles a conclusiones indeseables.

Y supongo que no faltará quien esquive el obstáculo de las dos mochilas “de los trenes” y su semejanza con “la de fuera de los trenes” postulando alguna variante de la socorrida versión del doble atentado. Sobre todo en los primeros tiempos del conspiracionismo, algunos autores aducían con diferentes grados de concreción que la trama de los “moritos” y todo lo que les acompañaba no era otra cosa que un simple atrezzo, pura decoración destinada a desviar la atención del “atentado de verdad”, hecho por unos profesionales. El mismo día de la “exclusiva” de la nitroglicerina en El Mundo (11.7.2006), Pedro J. Ramírez ofrecía en la Tertulia de la Cope un entretenido cuentecillo en este sentido:

[17:54] Al día de hoy, […] sí se puede llegar a una conjetura cada vez más fundada en el sentido de que […] el 11-M hubo dos atentados, o dos proyectos de atentados, porque no sabemos si el primero, el más rudimentario, el más patente, realmente llegó a producir víctimas y en qué medida. Tenemos, por un lado, ese atentado rudimentario de unos islamistas que al mismo tiempo van a discotecas y que son fanáticos del Corán […], con unos asturianos y consiguen unos explosivos que no saben si los traen en autobús o luego por la noche en el maletero de un coche, en ningún caso en la cantidad suficiente, porque esa es otra […]. Si las cosas son de acuerdo con esta teoría, tendríamos un atentado chapucero, urdido a modo de pantalla, y en el que inevitablemente habría habido complicidades policiales para colocar pistas falsas, y detrás el verdadero, mortífero, implacable, atentado, que es el que mató, con otra sustancia explosiva y con mucha mayor profesionalidad operativa, que es el que ocasionó las masacres de los trenes en su mayor proporción. […] [27:59] Esta interpretación, inevitablemente compleja, que hemos esbozado antes, [es] que hubo un atentado pantalla, que probablemente no llegó a ocasionar, o si ocasionó alguna víctima, si es responsable de alguna de las explosiones, lo será de una o dos […].

Podrían aducirse más citas, pero creo que la anterior basta como simple ilustración. La superposición de hipótesis peregrinas es tan evidentemente oportunista que la pereza me supera y no me detendré a comentarla, salvo para indicar que se trata de un recurso demasiado facilón e intelectualmente sospechoso el acudir a no se sabe qué trama invisible que permite una especie de doble juego: por un lado, por si acaso, nos quedamos con los que la versión oficial señala (aunque sólo sea como meros encubridores); por otro lado, postulamos la existencia de cualquier otro grupo o grupos que se nos antoje en cada momento, desechables o intercambiables a conveniencia, haya o no el menor rastro de ellos. El paraíso de los fabuladores. Debo señalar asimismo que algunos dudantes de la versión oficial no parecen muy adeptos a este remiendo. Así, Luis del Pino, que hace algunos años no veía con malos ojos la hipótesis antes mencionada, lleva un tiempo negando que los “moritos” tengan absolutamente nada que ver con el atentado, ni como mano de obra barata, ni como encubridores.

Por último, y en lo que aquí más nos interesa, debe recordarse que el Sr. Iglesias ha manifestado claramente su opinión de que en los trenes sólo se utilizó un tipo de explosivo (Titadyn, obviamente), pues le repugnaba la idea de que hubiera habido más de uno. Si esto es así, me sorprende una vez más que este perito, tan propenso a salirse de los cauces marcados por sus estrictas funciones ante el tribunal cuando se trata de criticar cualquier aspecto real o imaginario de la versión oficial, no se haya molestado en extraer la menor conclusión o en percibir siquiera la menor dificultad (ni aun para rebatirla) a partir de tan simple hecho: hubo otras dos mochilas “de los trenes”, cuyo explosivo coincidía en textura y color con la Goma 2 ECO y no con el Titadyn. Y este señor, que analizó ambas sustancias (y concretamente una muestra del Titadyn de Cañaveras), estaba en condiciones de saberlo mejor que nadie.

Pero Don Antonio Iglesias, que, como ya señalé, no se preocupa por detallar qué tipo concreto de Titadyn habían analizado en la pericia ordenada por el tribunal, ni siquiera ofrece a sus lectores la menor descripción de su color o aspecto. Y, sobre este punto, no puedo evitar concluir con un revelador intercambio en el blog de Luis del Pino (libre, por tanto, de toda contaminación oficialista).

Señala Pravda (comentario 419):

Por cierto, el color de lo de Cañaveras, si se analizó en la pericial, lo debió de apuntar el perito Iglesias. ¿Qué dice del color en el libro?

Y le responde nada menos que Belga197, el peón que había hecho saltar la liebre sobre las declaraciones de Sánchez Manzano y la incongruencia de la nitroglicerina, con un comentario en el que demuestra contar con información privilegiada, que nos confirma lo que ya habíamos deducido:

pravda,
Iglesias no dice nada del color. En la pericial ni siquiera le hicieron una foto. Pero sí sé que los de la GC que analizaron lo de Cañaveras dicen que la muestra era marrón. Y la foto parece marrón, no muy oscuro y con alguna veta amarillenta.
Desde luego no parece ni blanca, ni azul, ni roja. La duda sería si puede ser beige o salmón degenerado.

No hay mucho más que añadir.

Last edited by Rasmo (17-12-2010 11:20:13)


Wars not make one great

Offline

#244 17-12-2010 14:35:15

morenohijazo
Administrador
Registered: 05-10-2006
Posts: 5,766
Website

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Weno.

Ya me he puesto al día, publicando el capítulo XX de la excelente serie de Rasmo.


La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

Offline

#245 17-12-2010 17:06:08

Rasmo
Cenista oficial
Registered: 20-09-2006
Posts: 1,578

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Gracias, moreno, pero has colgado una versión no actualizada. En la de este hilo he corregido un par de errores de estilo y, sobre todo, un "echo" sin "h" que se me había colado incomprensiblemente en las últimas líneas (esto me duele especialmente). Si no es mucho pedir...


Wars not make one great

Offline

#246 18-12-2010 12:10:22

morenohijazo
Administrador
Registered: 05-10-2006
Posts: 5,766
Website

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Lo del "hecho" ya está; lo demás tardará un poquito, porque me voy unos días de vacaciones. Pero se hará.


La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

Offline

#247 04-02-2011 10:47:13

Rasmo
Cenista oficial
Registered: 20-09-2006
Posts: 1,578

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Titadyn, el eterno retorno (XXI)

En las anteriores entregas me he detenido en el análisis prolijo de cuestiones que podríamos denominar genéricas, acerca del asunto de las declaraciones de Sánchez Manzano en la Comisión del 11-M y su infausta alusión a la nitroglicerina.

Todas esas consideraciones, examinadas con la atención que merecen, dejan muy disminuida la narrativa conspiracionista. De hecho, cabe aducir que deberían haber acallado la escandalera sobre esa sustancia aun antes de comenzar.

Sin embargo, como ya anuncié, no me contentaré con estas objeciones de principio, sino que examinaré también los datos de hecho invocados en apoyo de la argumentación según la cual, cuando el entonces Jefe de los Tedax mencionó la nitroglicerina, no podía estar equivocándose, sino que reveló un dato cierto (y crucial).

Así, la argumentación en torno a la supuesta presencia de la nitroglicerina en los análisis de los focos del mismo día 11 de marzo de 2004 se sustenta en varios elementos (aparte de la propia declaración de Sánchez Manzano, obviamente, cuya rectificación se niegan a aceptar).

1) En primer lugar, se citan las palabras del ex ministro del Interior, Ángel Acebes, en la Comisión del 11-M, el 28 de julio de 2004. 2) En segundo lugar, se recuerda que tanto la agencia EFE como Europa Press emitieron sendas notas el mismo día de los atentados, mencionando la presencia de nitroglicerina. 3) Por último, también se comenta que, en una reunión de la cúpula policial celebrada en la mañana del 11-M, los Tedax transmitieron a sus superiores que el explosivo de los trenes era Titadyn con cordón detonante, información que, según aducen, derivaba de la detección de la nitroglicerina en sus análisis. 4) Los puntos anteriores están unidos a la continua exigencia de que se presente el “misterioso” (y oculto) primer informe que supuestamente recogía la presencia de la nitroglicerina y del que presumen que emanan las referencias a dicha sustancia de las demás fuentes citadas.

Todos estos aspectos serán examinados sucesivamente.

1) Palabra de Acebes

En el Prólogo de “Titadyn” (p. 18), García Abadillo recuerda:

El ex ministro del Interior, Ángel Acebes, también durante su comparecencia ante la Comisión de Investigación del 11-M que tuvo lugar el 28 de julio de 2004, volvió a resaltar que el elemento encontrado en los restos de las explosiones era «nitroglicerina, el componente de la dinamita», siguiendo la línea argumental del experto Sánchez Manzano.

Esa misma referencia a la “línea argumental” de Sánchez Manzano ya aparecía en el tantas veces citado artículo de El Mundo de 11.7.2006, que dio origen a la polémica, aunque sorprende que en “Titadyn” el vicedirector de ese diario califique al ex Jefe de los Tedax de “experto”, cuando él mismo sabe (y ha escrito) que no lo era…

En cualquier caso, dicho artículo primigenio incluía la siguiente observación, que hace explícito el razonamiento que discutimos:

¿Pudo equivocarse Sánchez Manzano a la hora de mencionar el nombre de dicho componente en la Comisión de Investigación? Esa hipótesis parece absolutamente descartable por cuanto no sólo él mismo lo usó en dos ocasiones, sino porque, en una comparecencia posterior, el ex ministro del Interior lo volvió a utilizar, se supone que pertrechado de información oficial facilitada por los propios Tedax.

Un editorial del día siguiente (12.7.2006), repite la idea:

Pero además, su relato [de Sánchez Manzano] coincide con la declaración también ante la Comisión del ex ministro del Interior, Angel Acebes, que también menciona la presencia de «nitroglicerina» en los trenes, presumiblemente porque así se lo habían notificado los propios Tedax.

Y Manuel Marraco insiste el 13.7.2006, igualmente desde las páginas de El Mundo:

Sin embargo, la presencia de esa sustancia también fue corroborada tres semanas más tarde por el propio ministro del Interior en el momento de los atentados. Angel Acebes mencionó a la Comisión que el componente encontrado en los restos de las explosiones era nitroglicerina, «el componente de la dinamita».

¿Seguro que el ex ministro del Interior “corroboró” la presencia de la nitroglicerina? No hay por qué suponer o presumir cuando se puede estar seguro. En el momento en que esto se publicó, hacía ya casi dos años que se había producido la comparecencia del Sr. Acebes en la Comisión del 11-M y el correspondiente Diario de Sesiones podía y puede ser consultado por cualquiera.

Aunque los periodistas de El Mundo recogen las palabras de Acebes que se ajustan a sus intereses, un cuidadoso examen de la comparecencia en cuestión pone de manifiesto que, de hecho, el ex ministro se expresa de manera muy confusa (en realidad, se hace un lío). De este modo, resulta necesario, entre otras cosas, interpretar sus manifestaciones y analizar qué es lo que el ex titular de Interior entiende por “componente” de un explosivo.

No obstante, con carácter previo, me parece oportuno comentar en primer lugar otras declaraciones; concretamente, las que el entonces ministro del Interior realizó en la propia tarde del 11-M. En lo que ahora nos interesa, Ángel Acebes hizo dos observaciones relevantes en aquella aparición pública al filo de las 20:30 del día de los atentados [puede escucharse en la página de la SER, archivo correspondiente al tramo horario 20-21 horas, min. 19 y siguientes]. La primera es del siguiente tenor:

… estaríamos hablando de una cantidad que supera los cien kilos de explosivos, que son, por otra parte, esencialmente con un componente de dinamita, que, como también conocen, es de los habituales de ETA.

Más tarde [hacia el minuto 24:33 del primer archivo de la SER indicado más arriba], a preguntas de los periodistas, añadió:

… y, después de analizar los restos, también con muchas dificultades, y por tanto hay que tener siempre mucha prudencia y mucha cautela, dado que todos los explosivos… se ha producido la explosión del mismo y no hay restos completos, sino todos después de la explosión, pero es dinamita y, por tanto, la habitual de la organización terrorista ETA.

Se aprecia, pues, que el ministro hablaba entonces de la dinamita como un componente del explosivo (sin referirse a los componentes de la dinamita), y de la dinamita (en general) como el explosivo habitual de ETA (sin aludir a la marca concreta de dinamita habitual de la banda terrorista).

Pues bien, en la página 17 del Diario de Sesiones correspondiente a la comparecencia de Ángel Acebes ante la Comisión del 11-M (sesión de 28.7.2004), el Sr. Jané I Guasch interroga al ex ministro del Interior acerca de la mencionada rueda de prensa de éste, pidiéndole aclaraciones:

JANÉ I GUASCH: […] ¿Por qué se afirmaba que era de los habituales de ETA si no sabíamos que era Titadyne?

ÁNGEL ACEBES: Porque lo es. El componente de la dinamita que utiliza habitualmente ETA es la nitroglicerina, a diferencia del que utiliza, por lo menos que conocíamos en España, otro tipo de terrorismo, como es el islámico, que es el nápal, y sobre todo el nápal casero […]; por tanto, el componente de la dinamita que utiliza ETA, unas veces, en los años ochenta, con la marca Goma 2, el componente no es la marca; la marca es Titadyne o es Goma 2, pero el componente es el mismo, la dinamita, que es lo que ha venido utilizando permanentemente ETA durante los últimos años. […] [E]n aquel momento […] confirman que es dinamita, lo que no se conoce todavía es la marca, pero el componente sí, y el componente es el que utiliza ETA; ETA es la que utiliza dinamita en España, es la que viene utilizándolo durante los últimos años y por tanto lo teníamos muy claro. […] El que ha utilizado dinamita preferentemente y casi en exclusiva en España ha sido la organización terrorista ETA.

La primera de las frases resaltadas es la que ha hecho las delicias de la prensa afecta al Titadyn. Pero basta leer con atención el resto del párrafo (y su comparecencia vespertina del 11 de marzo), para darse cuenta de que el Sr. Acebes no tiene las ideas muy claras. El mismo embrollo se percibe en sus manifestaciones recogidas en la página 72 del Diario de Sesiones:

[…] [E]n cualquier caso el explosivo tiene un componente habitual de los que utiliza la organización terrorista ETA, es decir, e insisto, se trata de nitroglicerina que es lo que utilizan las dinamitas —y les he explicado antes por qué—, para diferenciarlo de cualquier otro tipo de explosivos.

En la página 87:

Es claro que lo que ETA utiliza es dinamita, que el componente que utiliza es dinamita. Marca: utiliza Titadyne de los robos en Francia; cuando lo ha robado o lo ha adquirido en España, utiliza Goma 2.

Y, otra vez, en la página 89:

[…] Efectivamente, en esa comparecencia no dije Titadyne; dije que se habían utilizado los componentes habituales de ETA. Acabo de explicar por qué. Porque la dinamita y los componentes que tiene la dinamita son los habituales de la organización terrorista ETA. Lo he contado, es la nitroglicerina para distinguirlo de los componentes de los explosivos caseros. La dinamita es lo que venía utilizando ETA en España y no las organizaciones islamistas.

Me parece evidente que su error conceptual se manifiesta en una doble (y confusa) utilización de la noción de “componente”. En algunos casos, el compareciente parece referirse a la nitroglicerina como “componente” del explosivo o, mejor dicho, de la sustancia explosiva [esta es la parte que interesa a los periodistas de El Mundo]. Pero, en otros casos (y en particular en su comparecencia de la tarde del 11-M), habla del “componente” del explosivo, entendido este último como el artefacto explosivo. En este segundo sentido, el “componente” del explosivo es la dinamita: “Es claro que lo que ETA utiliza es dinamita, que el componente que utiliza es dinamita”; “la marca es Titadyne o es Goma 2, pero el componente es el mismo, la dinamita.”

Y creo que este error se basa en que simplemente identifica nitroglicerina con dinamita, como si fueran términos prácticamente sinónimos. Esto sólo tendría sentido si, efectivamente, todas las dinamitas (y tal vez sólo ellas) tuvieran nitroglicerina. Ello queda especialmente de manifiesto observando cuántas veces insiste en que la nitroglicerina es “lo que utilizan las dinamitas […] para diferenciarlo de cualquier otro tipo de explosivos”. Por tanto, no se trata de que sea ETA porque se ha hallado un componente (nitroglicerina) propio específicamente de la dinamita concretamente utilizada por ETA, sino que parece entender que todas las dinamitas tienen nitroglicerina y es el uso en sí de dinamita (ya sea Goma 2 o Titadyn) lo que caracteriza a ETA. En efecto: “la marca es Titadyne o es Goma 2, pero el componente es el mismo, la dinamita, que es lo que ha venido utilizando permanentemente ETA durante los últimos años”. Y especialmente: “lo que ETA utiliza es dinamita, que el componente que utiliza es dinamita. Marca: utiliza Titadyne de los robos en Francia; cuando lo ha robado o lo ha adquirido en España, utiliza Goma 2.”

Tanto acusar a Sánchez Manzano de identificar nitroglicerina y dinamita [véase mi entrega XVI] y aquí tenemos al Sr. ex ministro haciendo aparentemente eso mismo.

No obstante, alguien podría objetar que, por interesante que resulte constatar que Acebes se hace un lío con los explosivos y que también cree que todas las dinamitas llevan nitroglicerina, etc., etc., queda por saber de dónde saca dicha palabreja. Para El Mundo y compañía, como ya sabemos, el ex ministro estaba refiriendo una información facilitada por los propios Tedax, de modo que “corroboraba” así lo manifestado por Sánchez Manzano… ¿o no?

En realidad, la explicación es mucho más sencilla y bastaba con leer diligentemente el Diario de Sesiones que nos ocupa. La clave está en un pasaje de la página 87:

El señor EX MINISTRO DEL INTERIOR (Acebes Paniagua): Creo —y no quiero entrar en un debate, porque está en la documentación que he traído— que precisamente el señor Manzano dice que es a las 4:00 o las 5:00 de la madrugada del día 12 cuando pueden confirmar que es Goma 2. Lo tengo como una de las declaraciones que hizo cuando compareció ante esta Comisión.

¿Se dan cuenta? El Sr. ex ministro simplemente lleva las notas de la comparecencia de Sánchez Manzano ante la Comisión, acaecida tres semanas antes. Por tanto, todo indica que se limita a recoger y reproducir el dato de la nitroglicerina a partir de la propia declaración del ex Jefe de los Tedax, incluyendo la idea errónea de que todas las dinamitas llevan nitroglicerina (también el Titadyn y la Goma 2). De este modo, “sigue la línea argumental de Sánchez Manzano”, pero no porque tenga información independiente con la que “corroborar” lo manifestado por dicho ex alto cargo, sino porque sencillamente está repitiendo lo manifestado por éste.

Así, lo que hacen El Mundo y allegados es, desde el punto de vista epistemológico, bastante perverso. Es obvio que un elemento sólo puede servir como confirmación de otro si ambos son independientes. En este caso, en cambio, el ex ministro del Interior no es una fuente de información autónoma e independiente, sino alguien que transmite los mismos datos cuya realidad precisamente es objeto de discusión. Por desgracia, tendremos ocasión de comprobar que éste no es el único caso en que las páginas de “Titadyn” incurren exactamente en el mismo tipo de falacia.

Asimismo, que el Sr. Acebes no estaba refiriendo los datos de algún informe examinado por él en su condición de ministro (y posteriormente ocultado por el malvado Sánchez Manzano) quedará inequívocamente de manifiesto más adelante, cuando tratemos el tema del análisis fantasma al que aluden los conspiracionistas.

2) Las agencias de noticias

Otro elemento que se alega en apoyo de la tesis de la nitroglicerina consiste en los despachos de las agencias informativas EFE y Europa Press. En efecto, en el Prólogo de “Titadyn”, inmediatamente después de la referencia a las palabras de Acebes en su comparecencia ante la Comisión del 11-M, el vicedirector de El Mundo añade (p. 18):

En la misma mañana del 11 de marzo de 2004, tanto la agencia oficial de noticias EFE como Europa Press emitieron notas en las que, citando fuentes policiales, hablan de la nitroglicerina como uno de los elementos del explosivo utilizado por los terroristas.

En su día, ese dato fue noticia de portada (17.7.2006), con su correspondiente editorial. Se repite también, al menos, en los editoriales de 19.7.2006 y 21.7.2006, y en otro artículo de García Abadillo de 20.7.2006.

El referido artículo de CGA que abría la portada del 17.7.2006, exponía lo siguiente:

El problema es que la dichosa nitroglicerina no sólo estaba escondida en los vericuetos mentales del comisario jefe de los Tedax, sino que apareció en el análisis del laboratorio y, de hecho, se filtró casi inmediatamente a los medios de información aquel fatídico 11 de marzo.

La primera información en la que aparece la palabra nitroglicerina la transmitió la agencia Efe: «El análisis de un artefacto colocado junto a una valla de la estación de El Pozo y explosionado por la Policía ha podido determinar que el explosivo estaba compuesto por una mezcla de unos cinco kilos de titadine y nitroglicerina, considerada típica de ETA».

La agencia Europa Press también se refirió a ese componente citando fuentes policiales: «[Las mochilas […] estaban compuestos [sic] por entre diez y quince kilos de explosivos, según informaron a Europa Press fuentes policiales.] Las mismas fuentes explicaron que entre la composición de los explosivos se encontraba dinamita de la marca titadine, habitualmente utilizada por ETA, y nitroglicerina, sustancia química que amplía el efecto de la deflagración».

Errores técnicos al margen, lo importante de esas notas de agencia (la misma información se repitió a lo largo de toda la tarde en varios despachos) es que ambas citan la palabra nitroglicerina y lo hacen a una hora muy significativa.

La primera información de Efe está fechada a las 14.40 horas del 11 de marzo y la de Europa Press a las 15.48 horas de ese mismo día. Es decir, que las filtraciones sobre la composición del explosivo de los trenes se produjeron justo después de las 14.00 horas, cuando ya se había realizado el informe al que se refirió Sánchez Manzano en el Congreso.

La noticia no sólo apareció en las agencias de información, sino que fue recogida ese mismo día por websites como elmundo.es, y al día siguiente, en periódicos tan dispares como Gara o ABC. […]

Periodistas y medios tan distintos no pudieron inventarse la existencia de la nitroglicerina. Las fuentes policiales aquel día transmitieron casi inmediatamente lo que sabían fruto del análisis realizado por los Tedax en sus laboratorios.

[He añadido entre corchetes una frase del teletipo de Europa Press que luego comentaré y que se recogía en el mismo artículo, pero en otra columna]

Con carácter preliminar, resulta interesante apreciar la excusa con la que el editorial del mismo día rechazaba lo que cualquiera podría considerar una objeción obvia:

[T]odo sugiere que tanto una organización pública como Efe como una privada como Europa Press divulgaron lo que no podía ser otra cosa sino la filtración policial de esos resultados.

Nada podría objetarse a los reparos de que en esas horas de confusión se manejaron muchos datos que luego resultaron ser erróneos, si no fuera porque cuatro meses después, en su meticulosamente preparada comparecencia del 7 de julio, el máximo responsable de la desactivación de explosivos repite una, dos y tres veces la misma información: en varios de los focos se encontraron restos de nitroglicerina.

Que Sánchez Manzano se preparara meticulosamente o no su comparecencia es algo que sólo él sabrá, pero eso no me importa ahora. Aquel día se dijeron muchas tonterías, nos viene a reconocer El Mundo, pero ésta información no fue una de ellas, porque coincide con lo que dijo el ex Jefe de los Tedax.

Yo no estoy tan seguro. Evidentemente, no estoy en condiciones de saber quién escribió físicamente esas notas y por qué, así que sólo me queda aplicar el sentido común y hacer conjeturas más o menos sensatas. A este respecto, imagino que un periódico como El Mundo, si de verdad se lo propusiera, tendría mucho más fácil hacer uso de todos sus recursos profesionales para indagar acerca de las circunstancias exactas de la elaboración de esos teletipos o, al menos, para dar cuenta de su infructuoso esfuerzo, en caso de haberlo intentado. No me consta que nada de esto haya ocurrido, lo cual tampoco me sorprende.

En fin, es curioso que Don Casimiro, tras referir las notas de las agencias, se apresure a indicar: “Errores técnicos al margen, lo importante […] es que ambas citan la palabra nitroglicerina”. Claro, lo importante para él, no cabe duda, que atrapa palabras como quien caza mariposas. En cambio, yo me pregunto: ¿Cómo que “errores técnicos al margen”? Precisamente esos “errores técnicos” deberían suscitar nuestra desconfianza.

Después de años de martilleo, nos ha quedado bien claro que la nitroglicerina es un componente del Titadyn (no entremos ahora en matices). Por tanto, lo que dicen las notas de las agencias (Titadyn + nitroglicerina) es algo así como afirmar que se encontró “tortilla de patatas con patata” o “paella reforzada con arroz”. Esos “errores técnicos” que García Abadillo quiere silenciar son los que me hacen dudar de las conclusiones que él mismo extrae. Los Tedax son profesionales que conocen el Titadyn y, si esos teletipos estuvieran dando cuenta de un análisis de los especialistas, no tiene mucho sentido que contenga esos “errores técnicos”. No digo que sea imposible, pero lo que me sugieren a mí es que el origen de la información no fueron los Tedax y que esta noticia pertenece exactamente a la misma categoría que tantas otras imprecisiones publicadas en aquellas angustiosas y ajetreadas horas y días posteriores a los atentados.

En cualquier caso, es prodigiosa la capacidad de algunos periodistas para saltar de la suposición a las afirmaciones. Y el artículo del vicedirector de El Mundo contiene una buena serie de suposiciones, encadenadas con una seguridad pasmosa.

Lo que más me asombra, sin embargo, es que un medio que, como tantos otros del ámbito conspiracionista, ha señalado la supuesta manipulación que practicó la SER al informar de la presunta existencia de terroristas suicidas en los trenes, se base a su vez en una información de las agencias emitida el mismo día de la masacre, para sustentar una hipótesis que no cuenta con ninguna evidencia material.

En este sentido, quisiera ofrecer algunas reflexiones dirigidas a destacar la necesidad de ser prudentes antes de aceptar prima facie cualquier dato que, con carácter retrospectivo, pretende capturarse aisladamente de entre una riada de mensajes atropellados.

En primer lugar, y remitiéndome a consideraciones que ya expuse en anteriores entregas, al tratar elementos del pasado conviene huir de la tentación de ofrecer una lectura anacrónica sesgada (e interesada) que aísla un dato concreto olvidando el contexto o cualquier otra circunstancia que pudiera modificar o matizar nuestra conclusión favorita. A toro pasado, suele ser fácil volver la vista atrás y, escarbando un poco, encontrar tal o cual información que “confirma” lo que ahora sabemos. Es decir, para corroborar una información presente, registramos los archivos pasados hasta dar con un par de referencias satisfactorias. ¿Pero cuál es, a su vez, la validez y fiabilidad de esas fuentes? Pues… que coinciden con nuestra información presente, “errores técnicos al margen”. En mi opinión, para evitar la sospecha de circularidad argumental hace falta algo más sólido.

Para llamar la atención sobre esa especie de sesgo confirmatorio ex post facto, procedo a plantear un simple ejercicio de contraste. Imaginemos que el interés periodístico no se hubiera centrado en la composición de los explosivos y, más concretamente, en la presencia o no de un elemento específico (en nuestro caso, la nitroglicerina). Supongamos que toda la polémica hubiera girado, en cambio, en torno a un factor como, por ejemplo, la cantidad de explosivo. Advierto que no se trata de una consideración meramente hipotética y mucho menos forzada. De hecho, en algún momento u otro del largo historial conspirativo, esta duda ha hecho acto de aparición.

Así, en una de las entradas tempranas del blog de Luis del Pino (19.10.2005), su autor afirmaba:

Resulta preocupante que no sepamos a estas alturas qué cantidad de explosivo se utilizó en los trenes. […] La información suministrada al juez y a la opinión pública es que se emplearon entre 5 y 10 kg de Goma-2 Eco en 13 mochilas-bomba, pero lo cierto es que esos números (entre 5 y 10 kg) no se han obtenido de ninguna prueba pericial […]. [M]e parece bastante improbable que pudieran usarse 10 kg de dinamita en las mochilas. […] 10 kg de Goma-2 Eco hubieran debido reventar literalmente los vagones. Si se utilizó Goma-2 ECO en las 10 bombas que estallaron, tuvo que ser una cantidad considerablemente menor de 10 kg. De todos modos, tampoco se utilizó dinamita en los trenes, si hemos de fiarnos de las declaraciones ante el juez del Tedax que coordinó las labores de desactivación el 11 de marzo.

En su entrada de 20.8.2006, el mismo autor indicaba igualmente:

Hay otras cuestiones previas que son más urgentes y que, a su vez, podrían arrojar luz sobre dónde se colocaron las bombas. Una es la cantidad de explosivo que se utilizó en cada foco, teniendo en cuenta los destrozos producidos (eso nos daría el tamaño aproximado de cada artefacto).

En un chat de Libertad Digital de 30.10.2006, Del Pino insistía:

[P]ara causar los destrozos de los trenes haría falta mucha menos dinamita de la que nos han dicho (probablemente en torno a 3 kg). Si hubiera sido un explosivo tipo C4, bastaría con 1 kg o algo menos.

Y, cuando la AVT solicitó al juez instructor:

Que se produzcan, por los diferentes cuerpos de seguridad del Estado, el simulacro de las explosiones en un vagón de las mismas características de los atentados realizando diferentes pruebas con explosivos Goma 2 ECO, Goma 2 EC y Titadyne,  para determinar por expertos qué tipo de explosivo pudo ser el utilizado en los trenes, cantidad, iniciadores, etc. […]

Luis del Pino, alabó la iniciativa (22.5.2007), considerando que:

Una de las pruebas solicitadas se cae por su propio peso: tómese un vagón y hágase estallar en él una mochila con 10 kg de Goma2-ECO, a ver cómo queda. Si en los vagones hubieran estallado mochilas con 10 kg de Goma2-ECO, desde luego que no hubiéramos visto esos agujeros tan redondos que todos hemos podido apreciar en las fotografías: los vagones se habrían desintegrado.

Pues bien, repasemos las notas de las agencias de noticias y veamos lo que dicen acerca de la cantidad de explosivos. Según la de la agencia EFE, se trataba de “unos cinco kilos de titadine y nitroglicerina”. En cambio, la de Europa Press aludía a “entre diez y quince kilos de explosivos.”

Por tanto, si la voluble suspicacia conspirativa se hubiera centrado insistentemente en esta cuestión del tamaño que a Luis del Pino pareció preocupar de forma esporádica, lejos de estar ante documentos coincidentes, nos hallaríamos ante datos contradictorios que no podrían aunarse o alegarse conjuntamente. Dicho de otro modo, ambos teletipos se examinarían con la sospecha habitual y en modo alguno se tendrían por compatibles y fiables. Esto, como mínimo, nos debería plantear dudas sobre el origen y procedencia de la información y sobre si realmente estaban “filtrando” resultados genuinos.

Lo que quiero decir, en definitiva, es que no hay ninguna razón válida para aislar un solo dato que nos parece muy excitante, olvidando los demás a la hora de juzgar la consistencia de una información. Es arbitrario y artificioso. Si ambos teletipos están filtrando los mismos resultados analíticos… ¿por qué dan información tan distinta? Distinta, claro, salvo en una palabra providencialmente rescatada y elevada a certeza por mero voluntarismo.

La segunda observación que deseo hacer está relacionada con uno de los motivos por los que el vicedirector de El Mundo entiende que la nitroglicerina a la que se refieren las agencias debe considerarse un dato cierto. Como he reproducido más arriba, este autor recordaba que esa información “fue recogida ese mismo día por websites como elmundo.es, y al día siguiente, en periódicos tan dispares como Gara o ABC” y añadía que “periodistas y medios tan distintos no pudieron inventarse la existencia de la nitroglicerina.”

Una vez más, el razonamiento me parece particularmente endeble. Insito en la importancia de verificar la independencia de las fuentes. Antes señalé que los dos teletipos eran muy distintos entre sí en un aspecto relevante. Pero, como no sabemos nada acerca de sus circunstancias (ignorancia que El Mundo tampoco ha tratado de subsanar), podemos especular en cualquier otro sentido. Por ejemplo, podríamos suponer que, en lo que atañe a la nitroglicerina, la nota de Europa Press (de las 15:48) estaba simplemente fusilando la información de su rival (la nota de EFE, de las 14:40). ¿Hemos de suponer que, en un momento de máxima tensión informativa, con todos los periodistas tratando de llegar los primeros a cualquier retazo de novedad, nunca nadie tendría la tentación de mirar lo que han publicado los vecinos y apropiarse algún dato ajeno apuntándolo a la cuenta de esas “fuentes policiales”, tan socorridas cuanto innominadas? Y una vez que un par de agencias señalan algo, ¿cómo podemos saber que los demás no se están limitando a reproducir la misma información en cadena sin aportar nada a efectos de autonomía de fuentes? Evidentemente, yo no tengo ni idea de lo que ocurrió (El Mundo tampoco), pero, ante el desconocimiento, esta conjetura es tan válida como cualquier otra.

Para socavar aún más ese razonamiento según el cual medios muy dispares no pueden dar un mismo dato inexacto, propongo un contraejemplo. Se trata de la cuestión del Ford Fiesta rojo.

Historia de un coche rojo

Entre las noticias que circularon a las pocas horas de los atentados, se coló en diversos momentos la información de que, supuestamente, en la mañana del 11 de marzo, los Tedax habían explosionado un Ford Fiesta rojo sospechoso en las proximidades de la estación de Atocha. Lo cierto es que, según las fuentes, no está claro si se trataba de un solo coche o, por el contrario, los Tedax hicieron estallar otro (u otros dos) más, pero esto no debe entretenernos por el momento. Se trata, casi con toda probabilidad, de una confusión con las explosiones controladas, por parte de los Tedax, de las mochilas halladas sin detonar en los trenes.

Sea como fuere, Luis del Pino, en un chat en Libertad Digital de 30.10.2006 (antes mencionado), comentó al respecto lo siguiente:

Pregunta: Don Luis, ¿qué pasó con la detonación del Ford Fiesta rojo con matrícula doblada (modus operandi de ETA) en una gasolinera de Repsol cercana a Atocha?

Respuesta: No tengo constancia de que allí hubiera ningún coche Ford Fiesta que fuera detonado. Tenemos algunos periodistas de CNN+ que decían que lo había, pero eso no me sirve de prueba de nada. Para dar por buena esa info me gustaría ver una foto del supuesto Ford Fiesta rojo.

Una semana más tarde, el 5.11.2006, Del Pino dedicó una entrada en su blog a ese mismo asunto:

Ese Ford Fiesta rojo aparece mencionado en un vídeo correspondiente a la programación que CNN+ emitió en la mañana de los atentados, vídeo que fue rescatado en la web de Paz Digital (donde todavía puede consultarse). Según el locutor de CNN+ que aparece en ese vídeo, los Tedax procedieron a detonar un Ford Fiesta rojo, pero ésa es la única mención que habíamos conseguido encontrar al dichoso coche.

En esa misma entrada, nos contaba que, finalmente, le habían hecho llegar una fotografía del mentado vehículo, añadiendo unas obvias cautelas:

La foto recoge el momento en que la Policía inspecciona con perros el famoso Ford Fiesta en las proximidades de la estación de Atocha. Esto no quiere decir que ese Ford Fiesta fuera explosionado, pero al menos acredita su existencia. ¿Por qué en el sumario no se menciona ese coche? Si la Policía lo revisó con perros, existiría algún indicio que aconsejara semejante precaución, digo yo. ¿Tenía las matrículas dobladas? ¿Alguien vio algo raro en relación con ese coche?

Me llama la atención que Luis del Pino afirme que la de CNN+ es “la única mención” que tenían del asunto, casi como si fuera una de esas intoxicaciones de las que suele acusar a los medios oficialistas. Y digo que me llama la atención, porque casi diez meses antes, concretamente el 14.1.2006, el mismo autor había publicado una entrada en su blog en la que enunciaba “los hechos del 11-M”, hechos entre los que incluía el siguiente:

En la mañana del 11 de marzo, los tedax explosionaron un Ford Fiesta rojo con las matrículas dobladas en las proximidades de la estación de Atocha. Fuente: [enlace a Libertad Digital ya caducado].

Efectivamente, Luis del Pino se remitía a un artículo de LD de 14 de marzo de 2004, donde, el mismo día de las elecciones (no está de más subrayarlo), dicho medio recopilaba “todos los indicios que apuntan a ETA” y, en particular:

Segundo. El coche bomba. En plena confusión y con la cifra de muertos creciendo exponencialmente, este 11 de marzo se encontraba en el aparcamiento de la estación de Atocha un Ford Fiesta rojo con dinamita, sello de ETA después de cada atentado. Son explosiones que despistan a los investigadores y, de paso, matan policías. En tres décadas de terrorismo en España, esta técnica se repite hasta la saciedad.

Interesante, ¿no? Pero las coincidencias no acaban ahí. Resulta que la cadena Cope, la propia mañana de los atentados, dio la misma información que parece imputarse en exclusiva a CNN+. En efecto, poco antes de las diez de la mañana, Jiménez Losantos indicaba:

En Atocha va a haber, ahora, una explosión controlada de lo que puede ser una furgoneta bomba que, como suelen poner los terroristas, pudiera ocasionar más muertos dentro de la Policía o de la gente, de los médicos, simplemente de la gente que está por allí.

Pocos minutos después, varias periodistas de la cadena reiteran:

[Carmen Vizcaíno]: Parece que la Policía va a efectuar una explosión controlada. Lo decimos para que la gente no se asuste demasiado.
[Raquel ¿Martín?]: Una explosión que se va a producir en las proximidades de la estación de Atocha. Es un coche, un Fod Fiesta color rojo que está estacionado en una gasolinera Repsol que está muy cercana a la estación de RENFE, aquí en Atocha, muy cerquita de aquí, de nuestras instalaciones de la radio, y los Tedax le van a explosionar de un momento a otro.
[…]
[Belén Miguel]: Al parecer, han encontrado un coche en las inmediaciones de la estación con las matrículas dobladas y, como acabáis de decir, se va a explosionar controladamente.

Curiosamente, instantes después, Macarena Vivar informa (pero esta vez desde El Pozo y no desde Atocha) de lo siguiente:

Hace pocos minutos, hacía explotar la policía una explosión [sic] controlada en la zona, al parecer una furgoneta que presentaba matrículas dobladas y que ya desde primeras horas de la mañana la policía sospechaba de ella.

Pasadas las 11:30, Macarena Vivar vuelve a informar desde El Pozo, en comunicación con Jiménez Losantos:

Como ves, Federico, escenas y momentos de tensión, momentos muy duros aquí en el Pozo del Tío Raimundo, donde hace también pocos minutos la Policía ha explosionado un segundo vehículo que estaba también en la zona, al parecer, un vehículo de color rojo.

Y diez minutos más tarde, el propio Don Federico ofrece una nueva variante, pero esta vez referida, atención, a Santa Eugenia:

Los Tedax siguen actuando, en la estación de Santa Eugenia se está desalojando un edificio próximo a la estación, suponemos, porque van a hacer explosionar una furgoneta o algún vehículo que consideran que según la marca de fábrica de los criminales etarras suelen poner precisamente para facilitar su huida y, de paso, si pueden matar a alguien más, sean policías o transeúntes, pues, como es lógico, también se… se producirá.

Pero lo mejor, lo más excitante, es que el enlace de Paz Digital al que aludía Luis del Pino en su entrada de 5.11.2006 respecto a la información de CNN+ incluye, nada más y nada menos, dos notas de la agencia Europa Press de la misma mañana de los atentados sobre el asunto de marras.

La primera, de las 9:51 horas, lleva por título “Los TEDAX inspeccionan un Ford Fiesta rojo en una gasolinera de Repsol cercana a Atocha”. La segunda, de las 10:12 horas, se titula “Los TEDAX explosionan el Ford Fiesta rojo aparcado en una gasolinera junto a la estación de Atocha” y señala:

A las diez de la mañana, los técnicos del Cuerpo Nacional de Policía en desactivación de explosivos (TEDAX) han explosionado de forma totalmente controlada el Ford Fiesta de color rojo que se encontraba estacionado en el aparcamiento de la estación de Atocha que conecta con el Paseo de la Reina María Cristina. Según informaron a Europa Press testigos presenciales, la explosión fue totalmente provocada y con la zona de seguridad muy delimitada.

Tenemos, por lo tanto, teletipos de agencia y noticias de la Cope, CNN+ y Libertad Digital… Siguiendo la doctrina de El Mundo en cuanto a la nitroglicerina, deberíamos concluir que, en este caso, medios tan dispares no podían estar inventándose el dato y que, en efecto, debemos considerar como hecho cierto que el 11 de marzo se hizo explotar al menos un Ford Fiesta rojo cargado de dinamita (Libertad Digital) y con las matrículas dobladas (Cope), todo ello en consonancia con el modus operandi de ETA. Por supuesto, algo así es lo que, en clave eminentemente conspirativa, sostiene Paz Digital, pero no parece que ningún otro medio contrario a la versión oficial dude hoy día de que se trató de una de esas confusiones informativas típicas del trasiego apresurado de datos en una situación traumática y caótica.

Con este elaborado ejemplo, espero haber mostrado cuán endeble es el fundamento de un par de notas de agencia y unas cuantas referencias periodísticas para sostener, como pretende El Mundo, que la nitroglicerina mencionada en la tarde del 11 de marzo era un dato real de los análisis de los Tedax. Acabo de exponer un caso en que una información errónea presenta la misma apariencia que la alegada por El Mundo en apoyo de la tesis que más le interesa en materia de nitroglicerina.

Sin embargo, no quisiera concluir sin hacer una breve reflexión incidental al hilo de mi argumentación sobre el coche (o coches) supuestamente explosionado por la Policía la misma mañana de la masacre. Por un lado, me interesa destacar la facilidad con la que se pueden urdir enigmas y agujeros negros a partir de datos banales, en cualquier sentido deseado. Así, teniendo en cuenta que desde la Cope se atribuyó la detonación del vehículo a tres escenarios distintos, cabe preguntarse qué abigarradas conjeturas habría podido pergeñar algún periodista ocurrente con ese material. Pero la Cope no es un medio oficialista, claro está, y se ha librado de sufrir las prácticas ejercidas desde sus propios micrófonos.

Por otro lado, me parece clamoroso el contraste, el doble rasero, con el que se juzga el desempeño informativo de unos y otros medios. Recordemos que a la SER nunca han dejado de atosigarla por su error al informar de la presencia de terroristas suicidas en los trenes [Iñaki Gabilondo, en este sentido, se quejaba: “A mí no hay día que no me paren por las calles tres veces y me monten un cisco por el 11-M.” (Periodista Digital, 6.11.2007)]. Los conspiracionistas consideraron ese episodio un ejemplo de manipulación artera por excelencia, clave en la intoxicación destinada a volcar las elecciones. Algunos insistieron además en que los detalles proporcionados por la emisora del grupo Prisa estaban dirigidos a hacer más creíble la trola, que se incardinaba en una maniobra claramente dolosa.

Así, por ejemplo, Luis del Pino (blog, 25.1.2008):

Ana Terradillos sólo "informó" en la noche del 11-M de la "existencia" de ese suicida. Sin embargo, en el programa de Iñaki Gabilondo, a la mañana siguiente, ya se proporcionaba una descripción completa de ese suicida: tenía tres capas de calzoncillos, iba depilado... Esa profusión de detalles es enormemente importante, […] porque indica una voluntad deliberada de mentir. Mientras que el rumor de la "existencia" de un suicida puede atribuirse a un error o a una mala interpretación, la profusión de detalles sólo es explicable si alguien está elaborando conscientemente una mentira y trata de hacerla lo más creíble que pueda. Porque […] las mentiras resultan tanto más creíbles cuantos más detalles se proporcionan.

O Jiménez Losantos, entrevistado en Veo7 por Carlos Cuesta, el 11.3.2010:

No, es que, recordad, este es el momento en que Iñaki Gabilondo dice que tres medios de la lucha antiterrorista han confirmado a la Cadena SER que hay islamistas suicidas, al menos un islamista suicida. Y da el detalle, que siempre es la garantía de la veracidad —en realidad es la garantía del embuste—, “Van rasurados, con varias capas de calzoncillos, tatatín, tatatán”. Es tan ridículo que solo podía ser cierto.

Pero fijémonos en que los medios antagónicos, en el asunto del coche rojo, hacen algo semejante. Dan una noticia (finalmente inexacta), a la que aportan aditamentos imaginativos (carga de dinamita, matrícula doblada), para subrayar la metodología de ETA e insistir en la pista del terrorismo autóctono, y ello se repite incluso ¡el mismo día de las elecciones!, en Libertad Digital, en un artículo donde explícitamente se insiste en ETA y se denigran los “bulos” de la SER con la noticia de los suicidas. ¿Pero no es el suyo un comportamiento análogo? En fin, es obvio que podrían hacerse muchas consideraciones en torno a esta cuestión, pero no insistiré en ello para no distraernos más.


Wars not make one great

Offline

#248 05-02-2011 09:05:49

morenohijazo
Administrador
Registered: 05-10-2006
Posts: 5,766
Website

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Estupenda entrada, como siempre, amigo Rasmo

No conocía la página web esa del Archive Wayback


Gran hallazgo

Last edited by morenohijazo (05-02-2011 09:06:39)


La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

Offline

#249 05-02-2011 14:39:37

morenohijazo
Administrador
Registered: 05-10-2006
Posts: 5,766
Website

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Amigo Rasmo, he publicado la entrada, pero ¿has actualizado algo? me sale como "nuevo" el artículo de Titadyn XXI en el Foro, y no sé si es por alguna actualización. Si es así, por favor, indícamelo para que lo corrija.


La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

Offline

#250 05-02-2011 16:53:12

Rasmo
Cenista oficial
Registered: 20-09-2006
Posts: 1,578

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

No,no he tocado nada. Gracias por tu celeridad.


Wars not make one great

Offline

#251 09-02-2011 15:46:41

Rasmo
Cenista oficial
Registered: 20-09-2006
Posts: 1,578

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Titadyn, el eterno retorno (XXII)

3) “Titadyn con cordón detonante” y 4) El informe desaparecido

El otro dato que se adujo para sustentar la presencia real de la sustancia a la que aludió Sánchez Manzano en la Comisión del 11-M consiste en la referencia al Titadyn en una reunión de la cúpula policial celebrada al mediodía del propio 11-M. Se trata de un episodio que tendremos ocasión de analizar con todo detalle y que está particularmente unido a la cuestión del supuesto primer informe oculto de los Tedax, por lo que, en un primer momento, haré una exposición más bien conjunta (y espero que no confusa) de ambos aspectos, antes de abordar un análisis separado.

Puesto que el Titadyn lleva nitroglicerina, que determinados comentaristas establecieran a posteriori una relación entre el explosivo (aparentemente) mencionado en dicha reunión y los supuestos análisis de los focos de las explosiones, acompañada de reflexiones más o menos sombrías, era de esperar.

Así, el editorial de El Mundo de 11.7.2006, señalaba:

Recuérdese que, en la mañana del atentado, el jefe operativo de la Policía, Díaz Pintado, informó al Gobierno de que las muestras de explosivo eran Titadyn. Ello reforzó la hipótesis de la autoría de ETA hasta que fue hallada la mochila de Vallecas con Goma 2 ECO, lo que sirvió para orientar la investigación en la dirección islamista.

[Obsérvese que la propia elección de las palabras (“las muestras de explosivo”) es ya discutible, pues introduce subrepticiamente una terminología de análisis químicos que no se corresponde con la realidad de lo expresado por ninguno de los aludidos.]

Ese mismo día 11 de julio, en la tertulia de la Cope [min. 13:12], Pedro J. Ramírez insistía:

Y hay otra cosa también que es muy importante: que es que esto [la referencia a la nitroglicerina por parte de Sánchez Manzano en la Comisión del 11-M] encaja con lo que Gómez Pintado [sic; léase Díaz Pintado] contó en la Comisión. […] Gómez Pintado declara ante la Comisión del 11-M que esa mañana, estando reunida toda la cúpula de Interior, Cuadro Jaén, Comisario de Seguridad Ciudadana, le dice que el explosivo, según los Tedax, es Titadyne, Titadyn, con cordón detonante.

Lo relevante, como indicaba el editorial de El Mundo de 19.7.2006, era:

[…] el hecho de que los propios Tedax trasladaron a sus superiores y ellos a su vez al entonces ministro del Interior la información clave de que el explosivo de los trenes era Titadyn, entre cuyos componentes sí está la nitroglicerina.

En efecto, reitera el editorial de 21.7.2006:

[L]a presencia […] de restos de nitroglicerina en los trenes […] [la sugiere] el hecho de que el entonces ministro del Interior anunciara que el explosivo que había causado la masacre era Titadyn basándose en las informaciones de los Tedax.

De este modo, lo que se asume constantemente es que aquella referencia al Titadyn, que después acabó teniéndose generalmente por errónea, fue, en realidad, el reflejo (exacto) del resultado de los análisis originales (y luego malévolamente ocultos) de las muestras de los focos de explosión.

El artículo primigenio de Casimiro G. Abadillo (de 11.7.2006) ya hacía la obvia conexión:

Es decir, que tenía toda la lógica pensar que, si en los análisis de los focos de las explosiones los Tedax habían detectado la existencia de nitroglicerina, dedujeran inmediatamente que se trataba de Titadyn-50 [sic]. Es decir, en la tesis de ETA como autora de los atentados.

En insiste en otra información de 25.7.2006:

Si, en efecto, se habían encontrado restos de nitroglicerina, era lógico pensar que el explosivo fuera el Titadyn que ETA había utilizado ya en decenas de atentados […].

Por consiguiente, como acabo de señalar, la idea que subyace en todas estas manifestaciones es que existió un primer informe que se ha estado ocultando desde entonces y que recogía la presencia de la nitroglicerina. De ahí que los Tedax “dedujeran inmediatamente que se trataba de Titadyn” el mismo día de los atentados. De ahí que, como se vio en su momento, el ex ministro Acebes, por ejemplo, en su comparecencia ante la Comisión del 11-M, aludiera a la nitroglicerina, “se supone que pertrechado de información oficial facilitada por los propios Tedax” (CGA, 11.7.2006). Igualmente, como también vimos antes, “ese primer escrito sobre los focos fue el que provocó que las agencias informativas (citando fuentes policiales) hablaran por primera vez el día 11, alrededor de las 15.00 horas, de la aparición de nitroglicerina” (CGA, 20.7.2006).

Si ahora resulta que aquella referencia temprana al Titadyn el mismo 11 de marzo a mediodía no fue un error, como se venía pensando, sino una deducción fundamentada en los análisis originales, se abre una vía que algunos periodistas no pueden dejar de aprovechar siguiendo un reconocible y previsible esquema de consideraciones políticas en cuanto a responsabilidades y turbios manejos pasados.

Así pues, celebrando la gran exclusiva de El Mundo, el mismo 11.7.2006, Jiménez Losantos hacía afirmaciones de esta índole:

Según el Tedax, Sánchez Manzano, los explosivos analizados en los restos del tren tenían nitroglicerina. Esto quiere decir que el Titadyne, que es el explosivo que había robado por miles de kilos la ETA, era el que tenía que haber explotado en los trenes, según lo que se investigó en los trenes. Por eso, el Gobierno, basado en un informe de los Tedax, se tiró inmediatamente a esa piscina. […] [S]i técnicamente le dicen: ‘es el explosivo de la ETA’, pues el Gobierno se lo cree. [Federico a las 6; min. 6:26]

La gente normal […] dice: ‘¡ahí va!, entonces todo lo que nos contaron era mentira.’ Pues sí. Sí, sí. Pero todo lo que nos contaron los socialistas. Lo que dijo Acebes era verdad. Vamos, es lo que le contaron en función del análisis de los Tedax. [Federico a las 7; min. 10:30]

Incluso, con la habitual tendencia a personalizar:

El Gobierno anterior dijo: ‘ha sido la ETA, porque…me dice el jefe de los Tedax que ha sido Titadyne, que tiene nitroglicerina, que es el explosivo que se ha encontrado en los trenes y, por tanto, el arma del crimen es de la ETA’. [Federico a las 7; min. 7:20]

Huelga señalar que no hay constancia de que el jefe de los Tedax dijera jamás tal cosa. Pero en la tertulia de ese mismo día 11 de julio, discutiendo con el director de El Mundo, Jiménez Losantos remacha:

Acebes, cuando sale [el 11 de marzo], no es que se lance a la piscina, es que él tiene el informe que dice ‘hay nitroglicerina’, luego es Titadyne 50 [sic], que es lo que acaba de robar la ETA [4:25]. […] ¿Por qué el Gobierno se empecina en lo de la ETA, está convencido que es lo de la ETA? Hombre, porque tiene el análisis de los expertos, que le pasan al Ministro del Interior [17:36].

Por tanto, la pregunta que se hace el editorial de El Mundo de ese mismo 11 de julio no puede sorprendernos:

¿Fue la mochila [con Goma 2 ECO] un señuelo? La única manera de saberlo es verificar el contenido de los análisis de las muestras de los trenes, practicados el 11-M, que no obran en el sumario.

Una exigencia que, en sí misma, no sería en abstracto y a primera vista especialmente absurda o irrazonable, de no ser por los antecedentes que la suscitaban.

Comienza entonces la caza del “misterioso informe” (editorial, 21.7.2006), “el papel de la polémica” (CGA, 20.7.2006), “el famoso informe” (CGA, 25.7.2006), ese “primer informe” que “el Gobierno oculta celosamente” (CGA, 17.7.2006), “de cuya existencia estamos seguros” (editorial, 14.7.2006).

De este modo, 48 horas después de la primera andanada, El Mundo volvía a instar al Gobierno a “que aclare si el informe que los Tedax realizaron tras analizar los restos del explosivo hallado en los focos de los trenes mencionaba o no la palabra nitroglicerina” (editorial, 13.7.2006).

Ese mismo día, como ya se expuso en otro momento, el Gobierno ofreció la explicación que se le demandaba. Manuel Marraco la resumía al día siguiente, en cuanto ahora nos interesa, de este modo (EM, 14.7.2006):

La secuencia descrita ayer por el Ejecutivo explica que «los restos recogidos por la Unidad de Desactivación de Explosivos en los focos de las explosiones de los atentados del 11 de marzo, fueron llevados al laboratorio de la Unidad entre las 12.00 y 12.30 horas con el objeto de realizar el correspondiente análisis para determinar la identidad del explosivo».

El siguiente punto clave de la jornada llega «sobre las 14.00 horas», cuando «por la responsable del laboratorio se comunica verbalmente tanto al comisario general de Seguridad Ciudadana como al comisario jefe de los Tedax que el explosivo recogido en los lugares de las explosiones era dinamita, sin que en ningún momento se especificase la denominación industrial de la misma, ya que eso era imposible».

Una información que llevaba mucho tiempo disponible para cualquiera que hubiese consultado las actas de la Comisión del 11-M (y sobre la que volveremos más adelante), pero que no convenció a este diario, cuyo editorial (14.7.2006) aducía:

Interior habla de la existencia de «una comunicación verbal» en la que se informa el mismo 11-M al jefe de los Tedax de que el explosivo era dinamita. Resulta inverosímil y contradice todos los protocolos de actuación policial que el resultado de un análisis químico fuera comunicado sólo verbalmente y no por escrito.

De modo que volvía a conminar al Gobierno a “hacer público ese análisis que se realizó el 11-M, de cuya existencia estamos seguros.”

El Mundo, en su editorial de 17.7.2006, reincidía en su escepticismo, por considerar “sencillamente insostenible […] que un cuerpo de policía científica no vaya a documentar sus hallazgos.”

Aprovecho para puntualizar que la cuestión no es que en realidad no se redactara un informe sobre los focos, sino la fecha en que esto se hizo. Tanto Sánchez Manzano como la jefa de laboratorio de los Tedax lo explicaron en su momento, como tendremos ocasión de ver, pero adelanto que el informe sobre los focos existe, de fecha posterior al 11 de marzo. Que dicho informe pueda o no presentar las supuestas deficiencias que escandalizan a determinados comentaristas es un aspecto conceptualmente distinto de la cuestión de su existencia, como también analizaremos posteriormente.

El editorial citado en último lugar (de 17.7.2006) acompañaba sus dudas con el convencimiento de que Casimiro García Abadillo había desacreditado esta “falacia” de la comunicación verbal basándose en el propio sumario y en la comparecencia parlamentaria de Sánchez Manzano. Para el vicedirector de El Mundo, en efecto, comenzaba una semana trepidante, publicando un artículo tras otro (¡a veces incluso dos en el mismo día!), con el resultado de sus infatigables pesquisas y de su particular creatividad interpretativa.

Examinando este desempeño con conocimiento profundo de causa no puedo evitar un comentario: nadie obligaba a este periodista a un frenesí informativo repleto de imprecisiones. A mayor abundamiento, aunque nos mostráramos indulgentes con las presiones cotidianas de la redacción (en gran medida artificialmente autoimpuestas), no hay por qué admitir con ligereza la casi absoluta falta de rectificaciones de su trabajo. Al fin y al cabo, no se trata de un criterio caprichosamente estricto por mi parte. Era el propio Pedro J. Ramírez el que, desde los micrófonos de la Cope, se prodigaba en elogios autocomplacientes (como es su práctica habitual, por cierto) hacia el trabajo de su periódico (Tertulia, 11.7.2006, min. 9:35):

Yo […] he seguido esta investigación y este trabajo de Casimiro con mucho detalle, porque, bueno, para el periódico esto es muy importante […]. Luis [del Pino] sabe cómo trabajamos. Entonces nos reunimos, discutimos los temas, no crean los oyentes que, cuando Fernando Múgica lleva varias semanas sin publicar, es que está de vacaciones. […] Y no se publica algo hasta que no tenemos el convencimiento de que todos los hilos están bien amarrados.

Pero, en el caso que nos ocupa, la falta de paciencia y estudio es notoria. La búsqueda del documento evanescente es una continua lluvia de palos de ciego, una empanada mal digerida de confusiones y suposiciones gratuitas con el único resultado común (siempre inmutable) de arrojar oscuras sombras sobre la “versión oficial”, aun cuando estas dudas, según el día, obedezcan a razones diversas e incluso incompatibles.

Pues bien, el vicedirector de El Mundo firmaba el día 17.7.2006 dos artículos. El primero de ellos condensa en su antetítulo casi todas las deficiencias de este periodismo-ficción:

Sánchez Manzano afirmó en el Parlamento que hay una nota escrita sobre los focos de las explosiones hecha el día 12 de marzo / Un alto funcionario de Interior negó el pasado jueves que dicho informe exista.

Primera cuestión: tenemos “una nota” y “dicho informe”. ¿Son lo mismo? Enseguida veremos que, aun suponiendo que Sánchez Manzano hubiera dicho lo que se le atribuye, él mismo resaltó en su declaración ante la Comisión del 11-M las diferencias entre ambos tipos de comunicación. Pero al Sr. García Abadillo (ya nos tiene acostumbrados) esto le da igual.

Segunda cuestión: lo que desde el Gobierno se transmitió a El Mundo es que la información del día 11 de marzo sobre el explosivo de los focos se comunicó “verbalmente”. Una vez más: aun suponiendo que existiera una nota escrita “hecha el día 12 de marzo”, ¿es lo mismo el 11 de marzo que el 12 de marzo? Por lo visto, para el vicedirector de El Mundo, difícilmente obstaculizado por las imposiciones de la realidad, sí.

Comienza Don Casimiro el referido artículo acusando al Gobierno de “ocultar celosamente” el primer informe realizado por los Tedax sobre los focos de las explosiones. Insiste en que la forma de demostrar que la referencia de Sánchez Manzano a la nitroglicerina en el Congreso fue una simple equivocación…

… sería hacer público el informe que se realizó en el laboratorio de los Tedax sobre las partículas halladas en los focos de las explosiones el mismo día del atentado.

Está meridianamente claro: el informe realizado el mismo día del atentado. Es decir, el informe (un informe) de 11 de marzo. Y, frente a los desmentidos oficiales, el articulista aduce:

Las fuentes consultadas por EL MUNDO insisten en que hay un primer informe o nota sobre el análisis de los restos encontrados en los focos realizado el día 11 a las 14.00 horas. Y también que en dicho documento se hace mención expresa a la existencia de nitroglicerina.

Introduce aquí esa ambigüedad entre “informe” o “nota” que no es tan inocua como pretende, y se remite, en una práctica demasiado frecuente en este asunto, a unas innominadas “fuentes”, tan misteriosas a estas alturas como las que pudieran haberse comunicado con la SER en el famoso incidente de los terroristas suicidas. En cambio, huelga decir que, a este respecto, El Mundo no ha sufrido el mismo escrutinio censor que él prodiga a sus competidores.

Pero lo más interesante es la manera en la que García Abadillo trata de fundamentar sus afirmaciones, aludiendo nuevamente a lo declarado por ex Comisario Jefe de los Tedax en la Comisión del 11-M. Antes de continuar reproduciendo el texto del artículo, no puedo evitar llamar la atención sobre el uso y abuso de las atribuciones de intención y los términos subjetivamente cargados (“a regañadientes”, “intentó eludir”, “confesó”, “una verdad a medias”), característicos, a mi juicio, de una manera poco edificante de entender la crónica periodística. Pues bien, aseguraba este autor la existencia de “un primer informe o nota sobre el análisis de los restos encontrados en los focos realizado el día 11 a las 14.00 horas”. Y proseguía:

El propio Sánchez Manzano, en su comparecencia ante el Congreso, lo reconoció explícitamente, bien es verdad que un poco a regañadientes. Seguramente, en Interior no se tomaron la molestia de leer la declaración completa de Sánchez Manzano ante el Congreso.
[…]
Llamazares preguntó a Sánchez Manzano: «A partir de las 14.00 horas, cuando ustedes saben que es dinamita ¿a quién se lo comunican? ¿Cuál es la cadena que ustedes utilizan para que llegue esa información al máximo nivel?»

A lo que respondió el comisario jefe de los Tedax: «La cadena de mando. Mi inmediato superior es el comisario general de Seguridad Ciudadana, al que se lo comunico yo personalmente porque se encontraba en la Unidad, delante de la inspectora responsable del laboratorio. Justo al tener el resultado de las pruebas que se le estaban haciendo es cuando se le comunica».

Gaspar Llamazares insistió entonces: «¿Se comunica verbalmente y también existe una nota oficial

Sánchez Manzano intentó eludir la parte comprometida de la pregunta: «Sólo verbalmente».

Pero Llamazares repreguntó: «¿No hay una nota oficial sobre la investigación de las 14.00 horas?».

Entonces, el responsable de los Tedax, confesó: «La hay al día siguiente».

Como casi siempre, Sánchez Manzano dijo una verdad a medias, ya que el informe del día 12 es, según se recoge en el sumario, un «informe ampliatorio» al que se realizó el día 11.

Pues bien, si hay una nota oficial de los laboratorios de los Tedax, ¿por qué todavía no se ha hecho pública? Si, como afirma la versión oficial, la nitroglicerina sólo apareció como resultado de una confusión involuntaria de Sánchez Manzano, ¿por qué no se da a conocer el resultado de los análisis químicos? ¿por qué no se aportó esa primera nota del día 11 al sumario?

¿Qué parte de “sólo verbalmente” le cuesta entender a este periodista? No parece tan difícil: el día 11 de marzo, la información sobre los análisis realizados por los Tedax (se trataba de dinamita, sin poder precisar la marca) se da SÓLO VERBALMENTE.

Añadiré que, en mi opinión, cuando Sánchez Manzano dice que hay una nota al día siguiente, se está refiriendo en realidad a la nota informativa de 12 de marzo de 2004, firmada por él mismo, sobre la desactivación del artefacto de la mochila de Vallecas, donde, entre otras cuestiones, se mencionan las semejanzas con los otros artefactos hallados en El Pozo y Atocha (que acabaron estallando tras los intentos de desactivación y se convirtieron, a su vez, en focos de explosión). O tal vez no. Podría argumentarse que esta nota no se corresponde estrictamente con nuestra idea de los focos de explosión y no puede, por tanto, ser la nota a la que aludía el Jefe de los Tedax. A este respecto, procede tener en cuenta los riesgos de tomar al pie de la letra las transcripciones de declaraciones orales, donde es relativamente fácil que los intervinientes se expresen ocasionalmente de manera un tanto imprecisa según su comprensión del contexto. No me cansaré de insistir en que lo que ahora, tras años de machaque, parece una distinción evidente y natural entre el explosivo “de los trenes” y el de “fuera de los trenes” no tenía por qué serlo entonces. La investigación sobre los explosivos era la investigación sobre los explosivos, ya fuera en un primer momento con la (limitadas) posibilidades que ofrecen los restos de los focos, o, poco después, con la gran facilidad de contar con materiales intactos. Ambos casos no tenían que estar necesariamente separados en la mente del declarante según los tajantes criterios desarrollados años más tardes por sus críticos.

Pero lo anterior, en realidad, es irrelevante. Si nos empeñamos, como hace García Abadillo, en aducir las declaraciones de Sánchez Manzano, hagámoslo de forma consistente y fidedigna. En un momento de su declaración en la Comisión del 11-M (sesión de 7.7.2004), Sánchez Manzano puntualizó lo siguiente (página 7):

Nosotros hacemos notas informativas que van a las autoridades policiales, informes técnicos que tienen la finalidad dentro de la especialidad y los informes periciales que van a la autoridad judicial.

Según el declarante, por tanto, no parece que sea lo mismo una “nota informativa” que un “informe” (técnico o pericial), pese a la indiferencia de García Abadillo. No sólo es que una nota no sea lo mismo que un informe. Aunque fuéramos inmerecidamente clementes con el periodista (podríamos pensar que lo importante, al fin y al cabo, es un documento escrito, sea éste lo que sea) es obvio que una hipotética nota del día 12 no puede transmutarse en un informe del día 11 [ni tampoco en una nota del día 11, como asume el articulista cuando se pregunta “¿por qué no se aportó esa primera nota del día 11 al sumario?”]. Y lo que sea que haya ocurrido el día 12, por definición, no puede afectar a lo que supuestamente ocurrió el día 11, que es lo que trata de demostrar, una y otra vez, el intrépido reportero de turno.

Esto último es reseñable, porque el vicedirector de El Mundo, para acusar al Jefe de los Tedax de “decir una verdad a medias”, objeta que “el informe del día 12 es, según se recoge en el sumario, un «informe ampliatorio» al que se realizó el día 11”. Analicemos esto último.

El informe del día 12 al que alude Don Casimiro, no es otro que el “informe pericial sobre tres muestras” de la Policía Científica (173-Q1-04). El vicedirector de El Mundo vuelve a referirse a este informe en su segundo artículo de ese mismo día 17 de julio y añade:

En el mismo se dice expresamente que se trata de un «informe ampliatorio al que se realizó en el día de ayer -es decir, el día 11 de marzo- con carácter urgente, sin número de registro (S/N) a la Unidad de Desactivación de Explosivos». Es decir, que, efectivamente, hubo un primer informe escrito o nota, a la que no se refirió Sáchez Manzano en su comparecencia parlamentaria.

En resumen: ¿en qué se basa el vicedirector de El Mundo para acusar a Sánchez Manzano de mentir (siendo precisos: de decir “una verdad a medias”, “como casi siempre”)? La “verdad a medias” no es otra cosa que el producto de una interpretación expurgatoria (esta vez sí “como casi siempre”) de García Abadillo. Éste desecha la parte diáfana en la que el Jefe de los Tedax dice que la información sobre los focos se comunicó “sólo verbalmente” el día 11 y se aferra al comentario según el cual hubo una nota, obviando al mismo tiempo que esa supuesta nota, de existir, es del día 12. Por tanto, la “media verdad”, según Don Casimiro, es que existe una nota. Una nota, además, viene a ser indistinguible de un informe. Y la mentira es (tiene que ser) todo lo demás: esos “sólo verbalmente” y “al día siguiente”. Todo ello porque un informe (no una nota) de la Policía Científica (no del Tedax) del día 12 de marzo de 2004 alude a otro informe (no una nota) de la Policía Científica (no del Tedax) del 11 de marzo de 2004, que, a 17 de julio de 2006, García Abadillo desconoce. Y el desconocimiento, lógicamente, se suple con la (malévola) imaginación.

Pero qué más da. El caso es que ese informe sin número del día 11, que excitaba la suspicacia del comentarista, le fue enviado a El Mundo ese mismo día 17 de julio de 2006 en que Casimiro García Abadillo publicaba los dos artículos que acabamos de referir. Así lo admite el propio vicedirector de El Mundo tres días más tarde, en un artículo de 20 de julio de 2006:

Poco a poco, van apareciendo los informes. El pasado lunes [17.7.2006], el Ministerio del Interior remitió a este periódico uno de ellos: el que llevó a cabo el Servicio de Análisis Científico de la Policía Científica el mismo día 11 de Marzo.

Ese informe, que por cierto no constaba en el sumario, fue el que entregó la inspectora de los Tedax que llevó a cabo los análisis sobre los explosivos al juez Juan del Olmo tras prestar declaración el pasado martes [18.7.2006] en la Audiencia Nacional. El día anterior [17.7.2006] lo había hecho su superior y máximo responsable de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano.

Sobre esa comparecencia de la perito de los Tedax tendremos que hablar un poco más adelante. Por el momento, sigamos el hilo de la exposición principal. Hace tiempo que ese informe S/N (primeras dos páginas del enlace) de 11 de marzo está disponible en Internet. Como puede verse, no es más que una versión inicial del informe 173-Q1-04 del día siguiente y ambos se refieren a las muestras M-1, M-2 y M-3 (aunque el primero se limita a cotejar las dos últimas). Nada que ver, por tanto, con ningún misterioso informe fantasma cuya existencia afirma El Mundo.

García Abadillo, que el mismo día en que recibe esa aclaración documental ha puesto en duda la probidad de Sánchez Manzano basándose en una entremezclada y confusa lectura combinada de sus declaraciones parlamentarias y del referido informe del día 12, no siente la menor necesidad de ofrecer rectificación alguna a continuación. En El Mundo han decidido que existe un primer informe escrito sobre los focos el mismo día 11 y nadie va a hacerles cambiar de idea. Así, el editorial del día 19 de julio de 2006 vuelve a referirse al “informe inicial elaborado a las 14.00 horas” y el del día 20 señala que “la negativa de los Tedax o del propio Ministerio del Interior a hacer público aquel primer informe acrecienta la sospecha de que sí se detectó nitroglicerina en los trenes”.

Lo peor, en el caso del vicedirector de este diario, es que continuamente atribuye esa “confesión” (sobre la existencia de un primer informe del mismo día 11 de mazo sobre los focos) a Sánchez Manzano. Es decir, no se trata, como de costumbre, de que él exponga las razones por las que no se cree la explicación oficial (“sólo verbalmente”); es que pone determinadas palabras, literalmente, en la boca del Jefe de los Tedax, en una técnica tan manipuladora como pusilánime.

De este modo, el día 19 de julio, García Abadillo menciona:

…el informe o nota informativa al que hizo referencia Sánchez Manzano en su comparecencia parlamentaria y que se realizó a las 14.00 horas del 11-M sobre los restos encontrados en los trenes […].

Al día siguiente (20.7.2006), jornada en la que firma también dos artículos, insiste en que:

[Del Olmo] todavía no ha sido capaz de lograr que le muestren el informe o nota informativa que se realizó a las 14.00 horas del día 11 con las muestras de explosivo recogidas en los trenes.

En este artículo, por lo menos, García Abadillo parece caer finalmente en la cuenta de algo obvio:

En una ocasión, en su intervención del 7 de julio de 2004, el comisario jefe de los Tedax se refiere a esa información como «nota informativa», por lo que es probable que los análisis de dichos focos se transmitieran a los jefes policiales a través de una nota informativa y no de un informe propiamente dicho.

Lo cual no le impide pasar por alto que el mencionado jefe de los Tedax en ningún momento alude a ninguna presunta nota del día 11. Ni le supone obstáculo alguno para decretar, por sí y ante sí, que:

En todo caso, ese primer escrito sobre los focos fue el que provocó que las agencias informativas […] hablaran por primera vez el día 11 […] de la aparición de nitroglicerina.

Lo estupefaciente es que ese mismo 20 de julio, en el otro artículo del día, el vicedirector de El Mundo recoge literalmente las declaraciones en la Comisión del 11-M del entonces Comisario General de Seguridad Ciudadana, Santiago Cuadro Jaén, que en el momento de los hechos era el superior inmediato de Sánchez Manzano. Y lo que éste describe es que, alrededor de las 14 horas del 11 de marzo, estando en la sede central de los Tedax, la responsable del laboratorio, en presencia de Sánchez Manzano, les comunica a ambos de viva voz que aparecen “componentes de dinamita” en la muestra de El Pozo. Información que, según lo expuesto por dicho Comisario, él mismo transmitió a su vez por teléfono a su superior, Díaz Pintado (Subdirector General Operativo de la Policía).

Es decir, lo que la declaración de Santiago Cuadro reflejada en el artículo de García Abadillo pone de manifiesto se corresponde exactamente con una comunicación “verbal” de la información sobre los análisis de los focos, tal como había señalado en su día el Jefe de los Tedax. Pero el vicedirector de El Mundo no extrae ninguna lección de lo que él mismo publica y, unos días más tarde, el 25.7.2006, reincide en la superchería de manera anonadante, invocando:

…el informe al que hizo referencia Sánchez Manzano en su comparecencia parlamentaria y que, según sus propias palabras, se elaboró a las 14.00 horas del día 11 de marzo (y en el que, también según sus palabras, se detectó la presencia de nitroglicerina).

¡¡¡SEGÚN SUS PROPIAS PALABRAS!!! Sánchez Manzano, cuyas “propias palabras” fueron que la comunicación sobre los focos se transmitió “SÓLO VERBALMENTE” se convierte, por obra y gracia del vicedirector de El Mundo, en testigo expreso de que hubo un “informe que se elaboró a las 14.00 horas del día 11 de marzo”. ¿No es prodigioso? Quien escribe esto es el mismo periodista que se permite pullas del tipo: “Seguramente, en Interior no se tomaron la molestia de leer la declaración completa de Sánchez Manzano ante el Congreso” (CGA, EM, 17.7.2006). Que se lo cuenten a él…

Obsérvese, en definitiva, que verdaderamente no hay ninguna prueba que acredite la realidad de ese Santo Grial que es el supuesto informe escrito del mismo 11 de marzo. La existencia postulada de ese papel se da por segura inicialmente sobre la base de datos parcialmente erróneos y parcialmente tergiversados, inexactitudes cuya constatación no lleva a rectificación alguna ni les impide seguir manteniendo su afirmación como un hecho cierto cada vez que les conviene. Así, meses más tarde, el 20 de noviembre de 2006, García Abadillo reitera:

Aún se desconoce por qué [Sánchez Manzano] no ha remitido a la Audiencia Nacional el primer informe que se hizo sobre dichas sustancias el mismo día 11 de Marzo y en el que, según algunas fuentes, se mencionaba como componente del explosivo la nitroglicerina.

“Fuentes” que seguían siendo entonces tan misteriosas como al principio y cuyo continuo anonimato nadie les ha afeado con la intensidad con la que ellos mismos han denigrado a la competencia en otros casos bien conocidos.

Por su parte, y sólo como ejemplo ilustrativo, Jiménez Losantos, en su tertulia en la Cope de 20.3.2007, rescataba igualmente la vieja imputación:

Esos análisis, estoy seguro de que los hicieron los Tedax y los hizo la Policía. Y esos análisis están guardados, llevan tres años ocultos. Engañaron al juez del Olmo, que estaba encantado de que le engañaran, a la fiscal, que, bueno, disfruta con la trola que le infligen, pero aquí los ciudadanos no.

Y, aunque en su “Prólogo” de “Titadyn”, García Abadillo no la recoja expresamente, sí la sugiere con ocasión de la promoción del libro, en “La Tarde con Cristina”, en la Cope, el 2.7.2009:

… el elemento que lleva a cambiar la opinión es precisamente el informe, que nunca se llegó a conocer, el informe de los TEDAX, el informe de Sánchez Manzano sobre el explosivo.

Siempre la misma cantinela infundada, una y otra vez.

Last edited by Rasmo (09-02-2011 22:58:44)


Wars not make one great

Offline

#252 09-02-2011 17:29:19

viana
Miembro
Registered: 04-10-2006
Posts: 958

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Venga Rasmo, di la verdad, tú tienes el informe del día 11 ¿a que sí?
wink

Muy entretenido y riguroso. Felicidades.


"Sin lugar a dudas, a estos tíos se les ha ido definitivamente la olla" Luis del Pino - 24.11.2007

Offline

#253 09-02-2011 18:00:04

Rasmo
Cenista oficial
Registered: 20-09-2006
Posts: 1,578

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Shh, calla, que me vas a descubrir...


Wars not make one great

Offline

#254 09-02-2011 20:09:15

nituniyo
Miembro
Registered: 06-03-2008
Posts: 338

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

me lo he leído, y alguno previo. Buenísimo, aunque no es tan difícil con semejante charlatán

y yo me pregunto... ¿qué siente un juez, que considere correcta la absolución de estos impresentables, por el tema de la veracidad y todo eso, al leer esta exposición? ¿Estoy estableciendo un criterio demasiado estricto para probar la insidia, la cínica conciencia de la propia falsedad o la inaceptable inconsciencia del fanatismo injurioso, un criterio peligroso para la presunción de inocencia? tal vez. Pero qué triste que existan sabandijas como este tipo revolcándose una y otra vez cual gorrino en las rendijas del justo equilibrio

me imagino periodista, escribiendo ese artículo para mi periódico, en el momento exacto de escribir ese "según sus propias palabras"... guau, toda una experiencia de psicodelia moral


El Cuarto Poder existe. Fueron ellos quienes decidieron sentar a los responsables de la Polic

Offline

#255 09-02-2011 20:10:49

viana
Miembro
Registered: 04-10-2006
Posts: 958

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Se me olvidó comentarte esto de tu trabajo anterior de la serie:

Rasmo comentando el "suicida de la SER":

Los conspiracionistas consideraron ese episodio un ejemplo de manipulación artera por excelencia, clave en la intoxicación destinada a volcar las elecciones.

Eso algunos, otros, en concreto los peones delpinianos, afirmaban sin rubor que los suicidas estaban previstos y que eran parte del plan pero que, por alguna razón, los que debían suicidarse cambiaron de opinión o se dieron cuenta de que les habían engañado y que en las bolsas no llevaban droga sino explosivos y 'salieron por patas'.

El plan incluía, por supuesto, una coordinación entre el PSOE y la SER para divulgar esta noticia antes de las elecciones, pero el plan les falló sobre todo porque al frente del Itto. Anatómico Forense a la sazón se encontraba la aguerrida doctora Baladía quien desmintió, aunque según parece con poca base para ello, el bulo.

Los peones dicen que los suicidas previstos eran los tres terroristas que se bajaron en la estación de Vicálvaro.

Esto que digo te lo podría documentar (con algún esfuerzo), pero como ya está publicado el artículo, me vas a ahorrar el trabajo.

Last edited by viana (09-02-2011 20:15:19)


"Sin lugar a dudas, a estos tíos se les ha ido definitivamente la olla" Luis del Pino - 24.11.2007

Offline

#256 09-02-2011 21:36:16

morenohijazo
Administrador
Registered: 05-10-2006
Posts: 5,766
Website

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

viana wrote:

Venga Rasmo, di la verdad, tú tienes el informe del día 11 ¿a que sí?

Pa mí que es Díaz Pintado, o Dela Morena, o que estaba escondío en la sala de reuniones. lol

Excelente, Rasmo.

Mucha caradura ha de tener quien tras leer estos artículos -y comprobar que las citas son correctas- siga defendiendo la honestidad de Casimiro y Pedro Jota.

Destaca un detalle que no conocía yo, o había olvidado.

La Policía Científica, en su informe del día 12, hace referencia a un infome ampliatorio del día anterior que, de existir, ha de pensarse fue redactado por ellos mismos. Y así es, como demuestra Rasmo.

Sin embargo, contra toda lógica -¿cuándo se ha visto que una unidad policial redacte un "informe ampliatorio" de otro de una unidad diferente?- "El Mundo" insiste en su patraña de que ese "informe" del que el del día 12 de Marzo es ampliación fue redactado por los TEDAX.

Pero, claro, la mínima coherencia lógica que alguien pudiera intentar salvar a los redactores del panfleto queda ya fuera de toda defensa posible cuando leemos que, según el "informe del día 12", éste es ampliación del que se dirigió el día anterior... a los TEDAX.

Genial. Policía Científica hace un informe ampliatorio de un informe del día anterior que redactan los TEDAX para responderse a sí mismos...

Pues va a ser verdad, que Pedro Jota no publica nada hasta estar seguro de sus fuentes... lol


La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

Offline

#257 09-02-2011 22:52:36

Rasmo
Cenista oficial
Registered: 20-09-2006
Posts: 1,578

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Gracias a todos por vuestros comentarios.
Amigo nituniyo, mucho me temo que ningún juez va a molestarse en leerse lo que todavía garabateamos algunos por aquí. De todas formas, si te gusta ver a Don Casimiro revolcado por el fango (como corresponde a su condición) y aún te queda algo de paciencia, te adelanto que en un par de entregas voy a destripar el episodio en mi opinión más flagrante de mendacidad sin paliativos del sujeto. Un reguero de mentiras documentables y documentadas para enviarlo a galeras...
Ja, ja, cada vez me parezco más a algunos directores de periódico que yo me sé.


Wars not make one great

Offline

#258 10-02-2011 10:53:27

Mangeclous
Miembro
Registered: 17-09-2006
Posts: 2,231

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Lo esperamos y te seguimos con interés, Rasmo. big_smile

Offline

#259 10-02-2011 14:47:17

morenohijazo
Administrador
Registered: 05-10-2006
Posts: 5,766
Website

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Cuando acabe la serie-si le parece a Rasmo y no quiere hacerlo él- reuniré todos los artículos en un documento PDF que colgaré para su distribución.

Por lo que voy siguiendo, se trata de unos documentos cuya cohesión interna es altísima, y sería una pena no disponer de todos en un formato fácil de guardar e imprimir.


La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

Offline

#260 10-02-2011 15:05:11

larean
Administrador
Registered: 16-09-2006
Posts: 6,549

Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Muy bueno, como de costumbre, Rasmo. Nunca había caído en la cuenta de lo del informe ampliatorio. Recuerdo que discutimos muchísimo sobre la diferencia entre notas, informes, etc. Pero esto es verdaderamente interesante.


[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.

Offline

Board footer

Powered by FluxBB