Foro del colectivo Desiertos Lejanos.

Lugar de debate de las teorias de conspiración del 11-M.

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#141 20-11-2009 09:17:13

morenohijazo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Absolutamente diáfano, como dice Mange.

Al blog este fin de semana.

Seguramente no hace falta hacerlo notar, pero para mostrar la escasa formación científica que impregna toda la cháchara de Iglesias destacaría este detalle...

Aparecen los iones característicos, pero fuera del tiempo de retención, seguramente por el mal estado de conservación de la muestra […]. La evaporación a la que fue sometida la muestra produce un retraso en el TR típico de la metenamina, que muestra un pico ancho y defectuoso que engloba otros compuestos. Sin embargo, sus iones característicos m/z 42 y m/z 140 nos inclinan a diagnosticar presencia de metenamina en la muestra, lo cual es coherente con su presencia en M-3, de la que esta M-5-3-B es duplicado.

Obsérvese que el punto que no le interesa (la no coincidencia del tiempo de retención hallado con el correspondiente a la metenamina) es explicado mediante una teoría ad hoc, que consiste en que es metenamina, pero la alteración se debe a la evaporación.

Dado que no es la única muestra sometida a evaporación, y muchas de ellas no han visto alterados el TR en grado tan importante como para provocar dudas diagnósticas, está claro que un científico no debería asignar sin más, campanudamente, la anomalía a la alteración. Es una hipótesis cuando menos problemática, y su asunción por el desatado perito nos hace pensar que su visión es más que sesgada...

Química según, fabuloso hallazgo de Rasmo

Last edited by morenohijazo (20-11-2009 09:17:50)


La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

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#142 24-11-2009 03:22:36

morenohijazo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Publicada la nueva entrega de "Titadin" de Rasmo.

El miércoles, la siguiente (espero)


La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

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#143 24-11-2009 09:42:42

Rasmo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Titadyn, El Eterno Retorno (IX)
Siguiendo el hilo de las anteriores entregas, ya se ha indicado en numerosas ocasiones cómo Iglesias recoge en su libro el tradicional mantra conspirativo respecto a la identidad de las muestras M-2 y M-3. En realidad hace algo más que eso: no sólo reproduce esta alegación, sino que la amplía hasta límites insospechados, como enseguida se verá. Pero vayamos por partes. Lo que durante el juicio, sometido a contradicción, aparecía como hipótesis no verificada, en su libro se convierte en un aserto bastante más confiado. Efectivamente, el Sr. Iglesias, que esparce sus volubles conclusiones de manera un tanto deslavazada a lo largo de su texto, repite sus cavilaciones acerca de este particular en el Capítulo III, restringiendo ahora el abanico de posibilidades otras veces expuesto a favor únicamente de la más truculenta:

…consideramos que la presencia comprobada [en las muestras M-2 y M-3] de los citados compuestos [típicos de la Goma 2 ECO], incluida la anómala metenamina- es razón experimental objetiva y suficiente que nos permite dictaminar:
[…]
2. Que las muestras M-2 y M-3 proceden muy probablemente del mismo cartucho, como lo sugiere la presencia común de metenamina en ellas y el resultado del análisis por microscopía óptica con tinción de ioduro potásico.

No tardaremos en hablar de ese supuesto análisis por microscopía óptica, que se presenta como una de las sedicentes novedades estrella del Informe. Lo que pretendo en este momento es subrayar la inequívoca opinión del perito que nos ocupa y la gravedad de sus implicaciones. Porque, como ya ha quedado dicho, en palabras del propio Iglesias, “el que la muestras M-2 y M-3 pudieran haber estado juntas o proceder del mismo cartucho apuntaría claramente a la falsedad de la prueba del resto de cartucho aparecido, según la versión oficial, en la furgoneta Kangoo”, y esta posibilidad (cuya verosimilitud él mismo “dictamina”) “comprometía la autenticidad del sumario y/o la actuación de los Tedax”. Esto debería bastar para imponer al libro de marras unas exigencias de prudencia y rigor particularmente elevadas. Y para constatar cuán notablemente desfallece en este aspecto.

A mayor abundamiento, por si no fueran suficientes las afirmaciones, insinuaciones y connotaciones de cuanto expone este perito, cabría preguntarse cómo interpretar su inconfundible actitud (en particular bajo la forma de silencio anuente) ante explícitas manifestaciones ajenas. Es el Sr. Iglesias el que acude personalmente a diversos actos promocionales con el que figura oficialmente como coautor de su libro, el vicedirector de El Mundo, Casimiro G. Abadillo, y el que acepta con muda complacencia atribuciones de este jaez:

Es muy importante: [una] cosa que demuestra el estudio de Antonio, el informe, es que, los restos que se analizaron, hallados en la furgoneta Kangoo, y la supuesta muestra patrón que se puso para comparar una con otra, de los TEDAX, que se suponía que era Goma 2 ECO, provienen del mismo cartucho, es decir, que hubo una manipulación de las pruebas para demostrar que el explosivo era Goma 2 ECO y sólo Goma 2 ECO. [C. G. Abadillo en La Tarde con Cristina, COPE, 2.7.2009, min: 11:10 aprox.]

Es el mismo Iglesias el que acompaña sin pestañear las magníficas exposiciones de Don Casimiro, sobre la base de su libro común, en el sentido de que:

CGA: [Sánchez Manzano] se da cuenta del valor que puede tener el determinar uno u otro explosivo. Haciendo algo que contraviene todo el protocolo de actuación de la policía […] él se queda con la investigación, asume el mando, como en los golpes de Estado […]. Por lo tanto, él tenía la investigación clave en esos momentos que podía determinar la autoría. […] El hombre más importante el 11-M es Sánchez Manzano. Entonces, él maneja esa información, y el primer gravísimo error que comete es esa, para mí, evidente manipulación. […] Ese cartucho de Goma 2 ECO que él utiliza como patrón, está contaminado de […] metenamina. Y luego, además, que es una de las aportaciones que hace [Iglesias], en estas aportaciones científicas, los pequeños pasos suponen grandes avances. Ese análisis de la granulación de la dinamita donde se ve que es igual exactamente el trocito de la Kangoo del trocito de la muestra patrón. No es que los dos tengan el mismo contaminante, la misma metenamina, es que la granulación, es que son iguales. Es que son exactamente iguales.
Losantos: Todo por pereza de no ir a por otro cartucho.
CGA: Entonces, claro, yo creo que ahí está Sánchez Manzano cumpliendo ese papel, predeterminando la investigación, en un sentido, yo creo que con un interés político. [La Hora de Federico, LDTV, 28.5.2009, min. 17:20].

Repito, por tanto, que ello justifica un escrutinio especialmente intenso de la obra que se nos vende como pura ciencia “galileana”. En cualquier caso, antes de continuar con el atento análisis de lo que se pretende argüir en “Titadyn” a cuenta de la metenamina, quisiera destacar inmediatamente dos cuestiones.

1) La primera es que, durante el juicio, se suscitó de forma breve, pero explícita, la hipótesis de que las muestras M-2 y M-3 procedieran del mismo cartucho, en vista de la presencia en ambas de metenamina. En la sesión de 28.5.07, la defensa de R. Zouhier planteó la posibilidad a la perito del laboratorio de los TEDAX:

Defensa Zouhier: Vamos a ver, eh… ¿existe… existe la posibilidad de que la muestra M-3, que es la muestra patrón, la muestra de referencia, perdón, y la M-2 que es lo… el… el… lo que se encontró en la furgoneta Kangoo tengan el mismo origen? es decir, si en los dos se han encontrado metenamina, es posible que por descuido o por lo que fuera, realmente al final se acabase analizando lo mismo, una parte del cartucho, y M3 y M2 sea lo mismo?
Perito TEDAX: No, no son la misma. Pueden ser dos Goma 2 ECO, es decir la misma dinamita, ahora no es la misma sustancia.

Sólo como detalle, no está de más señalar que esta declaración de la agente del laboratorio TEDAX se efectuó en presencia de los ocho peritos (los “independientes” y los oficiales) que realizaron la pericial encargada por el tribunal. Estos peritos ya habían recibido anteriormente, al examinarse los informes elaborados por dicha agente, la indicación del presidente del tribunal en el sentido de que “si los peritos de la pericial a practicar en juicio oral, o en la fase de juicio oral, no estuvieran conformes con lo que dicen, lo deberán añadir a continuación”. Y, sin duda, los peritos hicieron extenso uso durante la vista de esta facultad de expresar sus discrepancias. Sin embargo, curiosamente, ninguno de ellos (y desde luego no el Sr. Iglesias), sintió la necesidad de objetar nada en aquel momento ni, por lo demás, a lo largo de ninguna de sus intervenciones, para mencionar, siquiera incidentalmente, la ominosa hipótesis que ahora, dos años más tarde, sin haber realizado nuevas pruebas y sin estar sujeto a juramento, contradicción o debate alguno, el nuevo héroe de El Mundo propone con esa “prudencia a la hora de emitir juicios de valor” que García Abadillo le atribuye en su prólogo. Naturalmente, el Sr. Iglesias es tan prudente que ni siquiera se atreve a perturbar a sus lectores ofreciéndoles esta información.

2) El otro punto que deseo destacar es un notable planteamiento conspiracionista efectuado en su día y ahora silenciado y contradicho por los nuevos postulados de estos autores. En efecto, cuando durante el verano de 2006 se hablaba de que la metenamina indicaba que las muestras M-2 y M-3 procedían de un mismo cartucho colocado por el infame jefe de los TEDAX, o que la muestra M-4 era distinta a las anteriores (o sea, que el explosivo de la mochila era distinto al de la Kangoo y a la “muestra patrón”), El Mundo y compañía ofrecieron un criterio de refutación hoy súbitamente olvidado. Refiriéndose a la detección de la metenamina, el mismo Casimiro G. Abadillo escribía (EM, 20.7.06):

Las partes personadas en la causa valoraron, sin duda, la importancia de este dato y solicitaron al juez la realización de un «análisis cuantitativo» de las muestras 2 y 3 (es decir, la que se corresponde con los restos de la Kangoo y la muestra patrón). […] Realizarlas [estas pruebas] era muy importante porque con ellas se podría determinar la proporción de cada uno de los elementos que contenían ambas sustancias. Si la proporción fuera la misma, podría decirse, sin duda, que los restos de la muestra patrón y los de la enviada para cotejo provenían exactamente [de] la misma sustancia, lo que confirmaría la sospecha de los expertos consultados por este periódico.

El editorial del mismo día remachaba:

…el juez Del Olmo […] [d]ebe insistir en que dicha prueba se haga.

Por su parte, el editorial de El Mundo de 24.6.06, refiriéndose al problema anterior de la ausencia de metenamina en la muestra M-4, recordaba que “existe la sospecha de que […] el explosivo utilizado en los trenes o al menos el localizado en la furgoneta no era el mismo que la Goma 2 hallada en Vallecas”. Y, en relación con el análisis cuantitativo, señalaba que, pese a sus dificultades, “la prueba debería hacerse de todos modos”.

De manera que, atendiendo al propio criterio expuesto por El Mundo y, más concretamente, por su vicedirector y coautor de “Titadyn”, cabe hacer la siguiente

CONSTATACIÓN: Para CGA y El Mundo, el análisis cuantitativo de las muestras M-2 y M-3 es pertinente a efectos de la confirmación o refutación de la hipótesis de que ambas muestras proceden del mismo cartucho.

Y la obvia CONSECUENCIA: Los resultados de un análisis cuantitativo deberían influir en el mantenimiento o rechazo, por parte de El Mundo, de la hipótesis según la cual ambas muestras proceden del mismo cartucho.

Pues bien, o mucho me equivoco o en el libro “Titadyn” se recogen los siguientes “resultados cuantitativos” de la muestra M-2, según los análisis efectuados en 2007:

COMPUESTO     PORCENTAJE DE PARTES EN PESO
DNT                                   0,0076
EGDN                                   0,401
NG                                   0,003
DBF                                   1,11
Nitrato amónico                    90,5

Y los siguientes “resultados cuantitativos” de la muestra M-3:

COMPUESTO     PORCENTAJE DE PARTES EN PESO
DNT                                0,0042
EGDN                                 28,6
NG                                    -
DBF                                  2,63
Nitrato amónico                  62,7

Se observa fácilmente que, pese a las evidentes diferencias en proporciones, El Mundo y compañía han ignorado completamente el criterio expuesto antes por ellos mismos y que he recogido en mi anterior constatación, sin abandonar, en cambio, su conclusión favorita: la M-2 y la M-3 proceden del mismo cartucho. Sus sospechas acaban convirtiéndose así en seguridades irrefutables. Esto también es ciencia de la buena, supongo.

Hechas las anteriores puntualizaciones, llega el momento de realizar una incursión bastante enjundiosa y prolija que nos llevará a un festival de… de algo que en verdad no sé cómo calificar.

Pura ciencia, dicen

Como ya se ha mencionado, salvo en el caso de la muestra MAXAM 04, que a Iglesias le conviene descartar por razones obvias, dicho experto químico defiende con denuedo la presencia genuina (no debida a artefacto alguno) de la metenamina en múltiples muestras. Así, por ejemplo, en las páginas 200 y 201  del informe pericial entregado al tribunal de la AN en mayo de 2007 [la numeración parece depender de la fuente; en el documento enlazado en elmundo.es, las páginas son 197 y 198], dentro del apartado correspondiente a sus conclusiones particulares, este perito insiste en que se computen como positivas en metenamina cuatro muestras… que de hecho ya figuran como positivas en el capítulo relativo a la metenamina.

A este respecto, con carácter incidental, no está de más hacer una sucinta referencia al criterio que aplica el autor de “Titadyn” a la muestra M-6-13-C (foco de la Estación de Santa Eugenia). Dicha muestra se analizó en febrero de 2007, con un resultado positivo en metenamina. Tres meses más tarde, “con el mismo sistema de preparación de muestra”, el resultado fue negativo. ¿Conclusión? Nada de artefacto y, además, el resultado ha de considerarse positivo porque vale más la prueba realizada en primer lugar. Es curioso que este principio de prioridad cronológica se le “olvide”, en cambio, cuando se trata de las muestras analizadas en 2004 y sus resultados divergentes respecto a las pruebas de 2007, como se verá.

Sea como fuere, la notable insistencia del Sr. Iglesias en el intento de encontrar metenamina por todas partes me resulta desconcertante, por incongruente y contradictoria, en al menos tres niveles distintos que ya se han venido perfilando en anteriores páginas. Indicaré en esta entrega los dos primeros aspectos y dejaré para un siguiente capítulo el tercero y más extenso.

1) Sánchez Manzano, el mentiroso que dijo la verdad

Al lector de “Titadyn” no le quedará la menor duda de la contumacia con la que este perito cuestiona la veracidad del informe 173-Q2-04, de 12.3.04 (que analizaba el explosivo de la mochila de Valleacas, muestra M-4), y, en particular, a quién atribuye la causa de sus suspicacias:

En M-4 hemos encontrado metenamina, que no se reporta en el informe 173-Q2-04, no sabemos si porque no se detectó o porque no se ha querido informar de su eventual hallazgo. Nos induce a planteamos esta pregunta el hecho, muy significativo a nuestro juicio, de que el director de la pericia [A. Vega] se haya negado a mostramos los cromatogramas que nos hubieran permitido comprobar o descartar la presencia de metenamina en M-4.

Esta pertinaz observación y su obvia relevancia respecto a la que en anteriores páginas he denominado “segunda imputación” a Sánchez Manzano (recuérdese: que Sánchez Manzano había engañado al juez instructor al informarle de que el explosivo de la mochila de Vallecas tenía la misma composición que el de la Kangoo) quedan especialmente de manifiesto en la página 114 del libro:

Sánchez Manzano [afirmó] en su informe [se refiere al informe de 20 de abril de 2005, con número de registro de salida 11.648, en el que su Unidad aclaraba determinadas cuestiones al Juez del Olmo (páginas 153 y 154 del auto de procesamiento)] […] que la inclusión de la metenamina como componente del explosivo de la mochila de Vallecas se debía a un error mecanográfico. No podemos ni avalar ni desmentir tal aserto, porque, durante los meses que duró esta prueba pericial, el director científico de la misma no nos permitió ver el cromatograma realizado sobre la muestra del citado explosivo. Sin embargo, es comprensible que esta actitud nos induzca a sospechar que se detectó metenamina y no se ha querido que esta información saliese a la luz pública. En el informe 173-Q2-04 (del explosivo de la mochila de Vallecas) realizado por la Policía Científica no se mencionaba la metenamina en los resultados de análisis realizados en el mismo laboratorio que los que dieron lugar al informe 173-Q1-04 (muestra de resto de explosivo procedente de la Kangoo, la que hemos llamado M-2, y la muestra patrón, a la que llamamos M-3, aportada por Sánchez Manzano para cotejar con ésta) en donde sí se refleja el positivo.

Como ya he mencionado anteriormente, si lo que dice Iglesias es cierto, la muestra M-4 era igual en su composición a las M-2 y M-3 (todas llevaban metenamina) y, por sí solo, esto chocaría frontalmente con la acusación tantas veces expuesta por El Mundo y compañía contra Sánchez Manzano. [En Libertad Digital, por ejemplo, en el sitio donde se enlaza el informe de la mochila, se dice textualmente: “El dato más sorprendente del análisis es que en la muestra de la bolsa-bomba de Vallecas no aparece metenamina, a diferencia de lo que había sucedido con el explosivo supuestamente encontrado en la furgoneta Kangoo. Los dos explosivos tenían, por tanto, orígenes distintos.”] Ahora resulta que, después de todo, el antiguo jefe de los Tedax, había dicho la verdad. De modo que los mismos periodistas que no escatimaron (ni escatiman) palabras de censura hacia Sánchez Manzano están jaleando un libro cuyas afirmaciones a este respecto, de ser ciertas, significarían que sus acusaciones de antaño eran falsas. Aparentemente, ser un buscador de la Verdad significa no tener que decir nunca “lo siento”.

2) El perito honrado que hace informes deshonestos

Pero lo que acaba de exponerse no es lo peor. Al fin y al cabo, podría aducirse que el Sr. iglesias sólo es un perito que pasaba por allí y las contradicciones de El Mundo (aplaudiendo una obra que lo desmiente) no son problema suyo. El problema son las contradicciones insalvables contenidas en el propio libro que pretende revolucionar la investigación del 11-M. Y es que, en efecto, el vicedirector del referido diario escribe el extenso prólogo de “Titadyn” incluyendo algunos pasajes realmente fabulosos. Merece la pena diseccionarlos con esmero y descubrir hasta dónde llega el ofuscamiento. Parafraseando a Pedro J. Ramírez (EM, 23.7.06), “que nadie se me pierda porque lo de la metenamina es capital”. Así, escribe CGA en el mentado prólogo:

Sánchez Manzano había remitido dos informes sobre explosivos al juez Del Olmo. El primero, con fecha 12 de marzo, incluía los análisis de la Policía Científica correspondientes a la M-1, la M-2, la M-3 y la M-4. Como recordarán, en la madrugada del día 12 de marzo se había desactivado la mochila de Vallecas, cuyo contenido también examinaron los peritos de la Policía Científica (esa muestra es la M-4). Los componentes eran los de la Goma 2 ECO, pero sin metenamina, claro. Y así lo hicieron constar los peritos de la Policía Científica en su informe. Uno de los peritos que participó en dichos análisis me confesó posteriormente: «El explosivo de la Kangoo, de la muestra patrón y el de la mochila de Vallecas eran diferentes. Saltaba a la vista».
Para que todo cuadrase, en el informe que remitió al juez, Sánchez Manzano introdujo el componente metenamina también en el explosivo de la bolsa de Vallecas.

Es decir, la vieja imputación de siempre. Podemos estar casi seguros de que ese perito informante no era otro que el Sr. Escribano [pues a él se refiere en diversas ocasiones García Abadillo en su prólogo como fuente de confidencias y no hay muchos otros candidatos]. Y sólo como detalle marginal: nadie ha dudado de que el explosivo de la Kangoo, la muestra patrón y el de la mochila de Vallecas fueran Goma 2 ECO. En eso estaban y están de acuerdo todos los peritos, incluidos los “independientes”. La única diferencia era la detección de metenamina en dos de ellos (Kangoo y muestra patrón) y no en el tercero (mochila de Vallecas). Tal era la literalidad del informe 173-Q2-04, suscrito entre otros por Manuel Escribano:

La muestra analizada en el presente informe [M-4, mochila] es de las mismas características que las número 2 [Kangoo] y 3 [muestra patrón] del Informe Pericial 173-Q1-04, excepto en lo concerniente a la METENAMINA.

Puesto que dicha sustancia sólo pudo detectarse tras rigurosos análisis químicos, me pregunto cómo es posible que esa única diferencia entre las muestras mencionadas “saltara a la vista”, como afirma el autor de la declaración recogida por Don Casimiro, a menos que el policía de que se trata gozara de una visión que ya querrían para sí algunos enmascarados de cómic. Habida cuenta de lo expuesto también por el mismo Iglesias en lo relativo a la granulometría del almidón (como pronto veremos), diríase que los superpoderes visuales son comunes entre los peritos desafectos a la versión oficial.

Ironías aparte, veamos las implicaciones de todo esto:

a) García Abadillo señala en el prólogo de “Titadyn”, basándose en lo que le asegura un policía (Escribano con toda probabilidad), que el explosivo de la mochila de Vallecas (M-4; informe 173-Q2-04) era distinto (no tenía metenamina) al de las muestras M-2 y M-3 (que sí tenían metenamina; informe 173-Q1-04).

b) En ese mismo prólogo, refiriéndose a un problema que trataremos en otro momento (la aparición en 2007 de DNT y GN en la M-1, pese a que no se habían detectado en 2004 en el correspondiente informe 173-Q1-04), el vicedirector de El Mundo atribuye a M. Escribano la siguiente afirmación:

Si hubiera habido DNT o nitroglicerina lo habríamos detectado, como detectamos la metenamina.

De manera que CGA avala (como no podía ser de otro modo, dada la opinión que siempre le ha merecido) que Escribano no habría ocultado ningún elemento y, en concreto, recogió explícitamente la metenamina cuando la halló. A contrario sensu, cuando no la señaló (caso de la muestra M-4, informe 173-Q2-04), será lógicamente porque no la halló.

c) También en el prólogo, García Abadillo atribuye a Iglesias una opinión elevada de la probidad del Sr. Escribano:

No desaproveché la ocasión, tras mostrarme su escrito, de preguntarle al propio Iglesias sobre el mismo asunto. De hecho, a él también le había preocupado esa incoherencia, toda vez que no ponía en duda que si Escribano hubiese detectado DNT y nitroglicerina lo habría hecho constar en su informe.

Si Antonio Iglesias, según CGA, estima que Escribano habría sido íntegro respecto a la reseña de estos dos elementos, no tiene sentido pensar que su honestidad pericial no se habría extendido a la metenamina. Este punto refuerza al anterior.

d) Tanto Casimiro García Abadillo como Antonio Iglesias saben que Manuel Escribano es uno de los signatarios del tantas veces mencionado informe 173-Q2-04 y así lo reconocen en el libro [aunque no me detendré ahora a elaborar este punto, este reconocimiento explícito es en sí mismo un logro no menor, pues hasta entonces había sido prácticamente imposible encontrar tal admisión en los artículos de El Mundo, con las consecuencias nada triviales que de ello se derivan]. En lo que atañe al Sr. Iglesias, el dato aparece aisladamente en una simple nota a pie de página del siguiente tenor:

El informe 173-Q2-2004 fue elaborado con los datos cromatográficos obtenidos a partir de una inyección de Alfonso Vega, según manifestación suya. Posteriormente alegó que no podía mostrármelo porque había intervenido en aquella operación otro perito del laboratorio de la Policía Científica, concretamente Manuel Escribano. Se da la circunstancia de que este fue el realizador del informe del ácido bórico.

e) En cambio, en el cuerpo principal del libro, el Sr. Iglesias reitera una y otra vez sus dudas sobre la veracidad del informe 173-Q2-04, al no recoger la metenamina.

Y yo me pregunto: ¿Es que los coautores de “Titadyn” no se leen entre sí? ¿Quién hace un uso más liberal de la fidelidad a los hechos? ¿García Abadillo cuando atribuye a Antonio Iglesias una valoración de Escribano como un perito honesto o el propio Iglesias cuando manifiesta sus continuas sospechas sobre el carácter mendaz del informe firmado por Escribano? ¿No es obvia la contradicción entre lo que se afirma en el Prólogo (Escribano no ocultaría elementos) y las continuas y soterradas insidias en el texto principal (el informe firmado por Escribano sí ocultaba un elemento, la metenamina)?

Verdaderamente, la inconsistencia, en las páginas de un mismo libro, no puede ser más insoportable, en particular por su enojosa reiteración: si lo que se dice en el prólogo es cierto, lo que se lee en el libro no puede serlo y viceversa. En medio de ese torbellino de incongruencias, Sánchez Manzano es culpable, en el prólogo, de una fechoría desmentida en el texto principal y el Sr. Alfonso Vega (director de la pericia) recibe palos sin venir a cuento, como presunto y taimado ocultador de cromatogramas para que no se descubra el engaño que absurdamente se le atribuye en exclusiva. Porque no me cansaré de repetir: existe un determinado informe (173-Q2-04) que tiene por autores (junto a un tercero), a un perito malo (A. Vega) y a un perito bueno (M. Escribano). Dicho informe es vituperado constantemente y su veracidad puesta en duda, pero, en dicho contexto denigratorio, las únicas referencias que se hacen a su autoría atañen al Sr. Vega, quedando a salvo el Sr. Escribano, como por ensalmo, de toda alusión a su condición de coautor del informe (salvo, al descuido, en una solitaria nota a pie de página), como si ignorar un problema argumental lo hiciera desaparecer, pese a que, en buena lógica, las sospechas arrojadas sobre el informe deberían alcanzar por igual a todos sus firmantes. Tamaña prevaricación intelectual se halla muy lejos del rigor investigativo. Tan lejos, en verdad, que desde sus márgenes no se divisa la “ciencia” ni con telescopio. Resulta por ello particularmente lacerante que esta impostura se presente bajo la especiosa máscara de la excelencia pesquisidora y la virtud cívica.

Siguiendo en esta línea, en relación con la aparente falta de diligencia de quien tan dispuesto se muestra en cambio a afear la conducta investigadora de determinados policías, me asaltan nuevas dudas. El Sr. Iglesias se queja reiteradamente de que no le hayan dejado ver los cromatogramas del informe 173-Q2-04 (y de ello extrae lúgubres conclusiones), pero, si tanto le interesaban, y en aras de escribir un informe “científico” y riguroso… ¿en los dos años transcurridos entre la presentación del informe de mayo de 2007 y la publicación de “Titadyn” no se ha molestado en pedir copia de dichos cromatogramas al Sr. Escribano, con quien sin duda habrá podido ponerse en contacto por sí mismo o a través de D. Casimiro? O, como mínimo, ¿no ha hablado con él, sabiendo que se comunicaba libremente con el autor del prólogo de su libro?

Para más señas, en el programa televisivo La Hora de Federico (LDTV, 28.5.2009), Iglesias manifestaba:

… el prólogo de Casimiro es suficientemente elocuente como para poner en suerte el resto del libro, que ya es pura ciencia. Y, entonces, en la lectura de esa parte, de esa segunda parte del libro, de lo instructivo que es el prólogo […]. Si me permites, quiero añadir que sin el impulso de El Mundo, concretamente de Casimiro, me temo que ese informe [el que fue la base del libro] hubiera quedado durmiendo la siesta eterna en algún cajón. Me congratulo que haya salido a la luz.

Después de esto, resultaría inverosímil que Iglesias se desentendiera del contenido del prólogo y de la posibilidad de haber contactado con Escribano, que aparece a todas luces como “confidente” de Casimiro. Y, si no ha tratado de solventar sus dudas (o, habiéndolo hecho, no nos comunica el resultado de sus gestiones, obviamente negativas o no habría vacilado en dar cuenta de ellas), su diligencia investigadora deja mucho que desear.

Last edited by Rasmo (24-11-2009 21:17:56)


Wars not make one great

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#144 25-11-2009 04:17:18

Hermanita
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Los tres últimos artículos de esta serie son tremendamente claros. De hecho, estoy segura de que después de haberlos leído ya no olvidaré la argumentación que contienen contra las tesis conspiranoicas sobre la metenamina, porque cuando entiendo algo así de bien lo recuerdo para siempre.

Puntos que me han gustado especialmente:

1) El enlace al escrito de conclusiones provisionales de De Pablos. Es que no lo había leído tongue y... ¡ya eran lo mismo de ahora! y ¡están escritas cual novela-folletín! Seguro que cuando las tenía a medio escribir, alguien del despacho le dijo aquello de "esto parece una película" y él, en vez de darse cuenta de que tal comentario resulta demoledor para un documento serio como debería ser ése, decidió sacar "La cuarta trama".

2) La explicación cronológica de lo que se dijo en El Mundo: es la clase de argumentación que debería utilizarse en la demanda de protección al honor, porque la cronología es la que prueba la falta de veracidad.

3) La aclaración de que había muchas muestras con metenamina, y la falta de lógica del Perito Parcial Iglesias al emperrarse en que debía de haberla también en el primer análisis de la M-4, cuando tal cosa es la que menos conviene a sus tesis. Desde luego, el Perito Parcial Iglesias está tan poco dotado para la inferencia como para la química.

Y me quedo esperando el artículo posterior sobre la granulometría del almidón, que es un tema sobre el cual me encantaría leer tu análisis, Rasmo, dando por hecho que será tan claro como éstos.

(Una mini-mini-errata: en el primer artículo, donde dice «Aunque dicho escrito se centraba en desmentir el dato de la nitroglicerina, hacía también una breve referencia a la metenamina. De dicha nota se hizo eco al día siguiente (12.7.2007) El Mundo, en un artículo firmado precisamente por Manuel Marraco, el mismo que, como hemos visto, daría cuenta meses más tarde del escrito de calificaciones del Ministerio Fiscal», el año no es "2007", sino "2006").

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#145 25-11-2009 04:52:32

Rasmo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Muchas gracias por tus observaciones, Hermanita. Con comentarios así, da gusto seguir escribiendo.
He corregido la errata.
En cuanto al almidón, te diré que me quedan dos artículos más para zanjar definitivamente el tratamiento de la metenamina. El primero lo colgaré mañana. El segundo está prácticamente concluido. No quiero parecer inmodesto, pero creo que son los que mejor me han quedado. Aunque algunas cosas ya se mencionaron de pasada en algún otro lugar, me parece haber hallado importantes novedades. Permanezcan atentos a sus pantallas, je, je (ya casi me vendo tan bien como PJ). No, en serio, lo de la granulometría es bestial; no voy a dejar ni las raspas.  tongue


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#146 25-11-2009 16:16:59

morenohijazo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Ardo en deseos, Rasmo


La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

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#147 25-11-2009 22:59:57

Rasmo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Titadyn, El Eterno Retorno (X)

Mencionaba en la anterior entrega que “la notable insistencia del Sr. Iglesias en el intento de encontrar metenamina por todas partes me resulta desconcertante, por incongruente y contradictoria, en al menos tres niveles distintos”. Expuse el primero (la acusación tradicional contra Sánchez Manzano, recogida en el prólogo de “Titadyn”, quedaría desmentida en el propio texto principal del libro) y el segundo (las afirmaciones inconexas entre lo que afirma Casimiro G. Abadillo en el prólogo respecto al perito M. Escribano y lo que manifiesta A. Iglesias en el texto principal sobre un informe suscrito por el referido Escribano). Continúo ahora con el tercero, de mayor calado, que se divide a su vez en dos secciones. Aquí desarrollo la primera y dejo la segunda para el siguiente artículo.

3) “En los Tedax anida el mal” [Losantos, Cope, 29.5.07, F. a las 6, 35:05]

El tercer nivel de incongruencia constituye más bien una nueva dimensión alucinatoria que habrá de ser objeto de un examen más extenso. Y hablaremos, por fin, de la granulometría, pues una de las aparentes y pregonadas novedades del libro es su referencia a unos análisis por microscopía óptica con tinción de ioduro potásico. Esto significa simplemente que algunas muestras se han sometido a un tratamiento para teñir sus gránulos de almidón y poder así observar éstos al microscopio (según escribe García Abadillo en el prólogo, el almidón “hace de aglomerante en las dinamitas”). Me permito señalar inmediatamente que, a mi juicio, la cuestión de la granulometría, en conjunción con la metenamina, es una de esas argumentaciones conspiracionistas ante cuyo examen resulta difícil no descomponer el gesto, tal es el nivel de irrealidad hilarante que rezuma. De hecho, advierto que no es fácil exponer el fárrago argumental del Sr. Iglesias con un orden del que él mismo prescinde flagrantemente. Ya he dicho en otro momento que el autor de “Titadyn” espolvorea sus observaciones aquí y allá con variable y muchas veces inconexo contenido. Haré lo que pueda.

Recordemos que, a efectos de la tercera imputación (origen común de las muestras M-2 y M-3), se esgrimen ahora dos indicios: la metenamina y los gránulos de almidón. Este último factor, como acabo de mencionar, es un aporte novedoso a una alegación ya tradicional. Quiere ello decir que la metenamina ha bastado siempre por sí misma en los cuarteles conspiracionistas para mantener la referida imputación. Lo del almidón podría entenderse como un mero refuerzo a posteriori, pero, de forma característica, existe cierta confusión respecto al papel que desempeña cada uno de estos elementos y a las consecuencias que cabe extraer de ellos. Me explico.

Donde antes había un solo factor (la metenamina) para una sola deducción (procedencia del mismo cartucho), “Titadyn” introduce una mayor gama de posibilidades. En efecto, según se infiere del libro de marras, para establecer o descartar relaciones comprometedoras entre muestras de explosivos puede ocurrir: a) que las muestras comparadas tengan metenamina y unos gránulos de almidón de similar estructura; o b) que coincidan en la metenamina, pero no en la granulometría [las muestras en las que no se detecta metenamina, tengan o no gránulos de almidón semejantes, carecen de interés a los presentes efectos].

A su vez, las deducciones sobre el origen común pueden descomponerse ahora en: c) procedencia de un mismo cartucho (conclusión “fuerte”); o d) almacenamiento común (conclusión “débil”). Esto último se presenta en realidad como una concesión menor. Sin perjuicio de que García Abadillo descarta en el prólogo esta posibilidad (la conclusión “débil”) en beneficio de la primera y más excitante (la conclusión “fuerte”), lo cierto es que el propio Iglesias casi siempre indica que el almacenamiento común tuvo lugar en todo caso “antes” de su aparición como “presuntas pruebas”. De este modo, ya se trate de una procedencia del mismo cartucho o del mismo almacén (el de los Tedax, para qué engañarnos), su carácter incriminatorio viene a ser muy similar en última instancia, con independencia de que se puedan hacer y se hagan las oportunas objeciones.

Sea como fuere, ¿de qué manera se delimitan las diversas posibilidades? Lo cierto es que Iglesias nunca termina de aclararlo. A veces, la mera detección de metenamina es suficiente por sí sola para sustentar las dos conclusiones, siendo la segunda de carácter subsidiario:

La presencia de metenamina, compuesto que no forma parte de la dinamita, en las muestras M-2 y M-3, sugiere que ambas pueden provenir del mismo cartucho o que al menos han estado almacenadas en el mismo lugar en contacto con esta sustancia.

Otras veces, la confluencia de metenamina y granulometría semejante no permite discriminar entre una y otra posibilidad:

La presencia de metenamina en ambas muestras [M-2 y M-3] y la similitud entre el aspecto de sus gránulos de almidón sugieren que ambas muestras estuvieron almacenadas juntas antes de su análisis a raíz del atentado, o bien provienen del mismo cartucho.

Podrían añadirse otras citas semejantes. En cualquier caso, para no ponernos las cosas muy fáciles, y siendo benévolos con el experto químico que nos ocupa, asumamos que la conclusión “fuerte” (mismo cartucho) se basa al menos en la conjunción de metenamina y granulometría similar, tal como expone en otro pasaje de “Titadyn” mencionado en anteriores páginas:

…consideramos que la presencia comprobada [en las muestras M-2 y M-3] de los citados compuestos [típicos de la Goma 2 ECO], incluida la anómala metenamina- es razón experimental objetiva y suficiente que nos permite dictaminar:
[…]
2. Que las muestras M-2 y M-3 proceden muy probablemente del mismo cartucho, como lo sugiere la presencia común de metenamina en ellas y el resultado del análisis por microscopía óptica con tinción de ioduro potásico.

Elabora esta misma idea en su entrevista para El Mundo de 18.5.2009:

P. [Manuel Marraco]- Entre la multitud de análisis de la pericia hay otros cuya revisión le lleva a afirmar que el resto de explosivo encontrado en la furgoneta de los terroristas y la muestra patrón de Goma 2 ECO entregada por el jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, provenían del mismo cartucho.
R. [Iglesias]- Es una de esas cosas a las que no le das importancia hasta que dejas de jugar contrarreloj y dices: 'Voy a repasar todas las gráficas que hay'. Me di cuenta viendo fotos de la pericial. La dinamita contiene almidón y ese almidón tiene una granulación que se puede teñir. Vi la enorme similitud entre la muestra que dicen que apareció debajo del asiento del acompañante de la Kangoo y la llamada muestra patrón. Pensé que estadísticamente es imposible o extremadamente improbable que dos cartuchos diferentes tengan la misma granulometría. Esta técnica analítica es habitual en la Policía Científica precisamente para discriminar tipos de explosivo en base a su granulometría.
P.- ¿De ahí se debe deducir que tenían la misma procedencia?
R.- Es un indicio importante, pero es que hay otro: que de todos los análisis que se han hecho de las dos muestras ha salido un incómodo convidado de piedra, que es la metenamina, un compuesto que no forma parte de la Goma 2 ECO. Así que estamos ante dos muestras que tienen la misma granulometría y un mismo compuesto que no debería estar en ninguna de las dos. Esa conjunción de indicios autoriza a pensar en la procedencia común de las dos muestras.

Sin embargo, como veremos seguidamente, para la versión “débil” (mismo almacenamiento) al perito Iglesias le basta la simple detección coincidente de metenamina en diversas muestras. Al menos, así lo recoge expresamente en su libro.

Por otro lado, conviene insistir en que estos dos elementos (metenamina y granulometría) son los únicos datos analíticos, pretendidamente científicos, con los que cuenta este perito químico para sus insólitas conclusiones. A él le bastan porque, en sus propias palabras, constituyen “razón experimental objetiva y suficiente” para su dictamen. Así, salvo la ya tradicional metenamina aireada por los medios habituales y la recién llegada granulometría, no hay ningún otro elemento tangible y objetivo que pueda sustentar las relaciones que se postulan entre muestras específicas. Lo que quiero decir con esto es que no hay ningún motivo válido para limitar el razonamiento del Sr. Iglesias a dos o tres muestras selectas. Se trata (con independencia de que su autor sea o no consciente de ello) de un argumento que debe ser generalizable, aunque su exposición haya sido particular: toda relación que pretenda establecerse entre dos muestras concretas sobre la única base “experimental y objetiva” de dos elementos comunes ha de ser extensible a cualesquiera otras dos muestras del mismo tipo en que concurran tales elementos.

Por supuesto, alguien podría objetar que no es así, que esa relación sólo es válida para dos muestras concretas (las que nos gustan) y no para las demás (las que incomodan), pero ello no pasaría de ser una objeción meramente voluntarista e inatendible desde el punto de vista lógico. La fuerza de la gravedad se aplica por igual a las manzanas y a las peras. Si no se entiende esto último, no tendrá mucho sentido empezar siquiera algo parecido a una discusión. Y, si se entiende, la discusión debería terminar aun antes de empezar. O, si acaso, dos minutos después de constatar simplemente la relación de muestras que dan positivo en metenamina y la descripción que Iglesias ofrece de sus respectivos gránulos de almidón, como enseguida se verá.

En efecto, procede efectuar una especie de ejercicio de reducción al absurdo de las tesis defendidas en “Titadyn” y mostrar que, cuando se extraen sus consecuencias lógicas, se llega a resultados francamente exóticos. Empezaré por las deducciones establecidas a partir únicamente de la metenamina y luego examinaré las consecuencias de añadir los resultados de la granulometría del almidón.

3.1) La metenamina metomentodo

Repitamos una de las conclusiones básicas del Sr. Iglesias:

La presencia de metenamina […] en las muestras M-2 y M-3, sugiere que ambas pueden provenir del mismo cartucho o que al menos han estado almacenadas en el mismo lugar en contacto con esta sustancia.

Como ya he dicho, trabajaré partiendo de la que he denominado versión “débil”, que parece menos tajante (y, por tanto, más defendible) que la referida al mismo cartucho. Queda claro que, según Iglesias, la presencia de metenamina es condición suficiente para sugerir ese almacenamiento común de las muestras.

Sin embargo, en “Titadyn”, esta idea, que es una variante de la tradicional relación establecida entre el explosivo de la kangoo y la muestra patrón, es objeto de una sorprendente extensión a otras muestras de explosivo intacto. Así, al hablar de la muestra M-4-1, correspondiente al explosivo hallado en la mochila de Vallecas, Iglesias concluye:

La presencia anómala de metenamina, compuesto ajeno a la Goma 2 ECO, que hemos detectado asimismo en M-4-1, apunta a la posibilidad de que la dinamita con la que se compuso el artefacto de la mochila de Vallecas estuviera almacenada junto a las muestras M-2 y M-3 antes de su aparición como presuntas pruebas. O bien que quien compuso ese artefacto trabajó también con las muestras M-2 y M-3 y con el explosivo militar RDX, cuyo precursor es la metenamina, lo que contaminó a aquéllas con este compuesto.

Oh. Ya no son sólo las muestras de siempre (M-2 y M-3) las que salieron del mismo almacén. La mochila de Vallecas también. Para que no quede duda, las conclusiones de este perito sobre la muestra M-10-1-A (también correspondiente al explosivo de la citada mochila) son de este tenor:

La presencia de metenamina, aunque anómala por ser ajena a la composición de la Goma 2 ECO, es coherente con su aparición en M-4-1 (de la que esta muestra es un duplicado) en nuestra pericia. Los comentarios que hacemos en ese apartado son extensivos a la muestra M-10-1-A.

Y, por si hiciera falta señalarlo, recordemos que la M-3 procede de la Unidad de los Tedax, como Iglesias conoce perfectamente. Sabiendo que sólo ellos “trabajaron” antes con dicha muestra, la afirmación según la cual quien compuso la mochila de Vallecas “trabajó también” con la muestra patrón no puede ser tomada a la ligera. Pero sigamos, que las revelaciones no acaban aquí.

En efecto, hablemos del explosivo hallado en la vía del AVE. En concreto, de las muestras M-9-5 y M-10-2. La segunda es un duplicado de la anterior y, según recogen tanto el informe presentado en su día al tribunal (p. 103) como el libro del Sr. Iglesias, “en origen, las […] evidencias eran iguales”. Concluye este químico:

La presencia de metenamina (como en M-2, M-3 y M-4 y sus duplicados o sobrantes) refuerza la idea de que también la dinamita de esta muestra M-9-5, aparecida en el AVE, haya estado almacenada junto a aquéllas antes de ser envasada la muestra en el tubo Falcon de la Guardia Civil.

La cosa se pone asimismo caliente cuando llega el turno de las conclusiones sobre la M-10-2, duplicado de la anterior:

La presencia anómala de metenamina, como en las otras gomas relacionadas, sugiere que la dinamita encontrada en el AVE ha estado almacenada en el mismo lugar y muy próxima a aquéllas antes de su aparición en la vía del AVE como presunta prueba.

Resumiendo: la presencia de la indiscreta metenamina sugiere que el explosivo de la Kangoo, de la muestra patrón, de la mochila de Vallecas y del intento de atentado en las vías del AVE han salido del mismo almacén. Abrumadora conclusión, para la que me he limitado a reunir las manifestaciones expresas del Sr. Iglesias. Sin embargo, puesto que esta comunidad de origen se basa meramente en la metenamina, podemos ir un paso más allá y añadir lo que el razonamiento de este perito implica necesariamente: que la presencia anómala de metenamina en media docena de muestras de Leganés sugiere igualmente que la dinamita encontrada en dicho escenario estuvo almacenada en el mismo lugar que las anteriores antes de su aparición como presunta prueba. ¿Se dan cuenta de lo que esto significa? [Hasta donde yo sé, el primero en hacer una observación en esta línea fue el siempre perspicaz elkoko en un temprano comentario  en el foro.]

Con ser grave lo anterior, el problema no se limita a las muestras de explosivo intacto. En efecto, no olvidemos un interesante detalle. Este perito destaca también la detección de metenamina en una muestra de un foco de explosión (la M-6-13-C, restos tomados de la explosión de la estación de Santa Eugenia). Y todos sabemos lo que piensa el Sr. Iglesias respecto a lo que explotó y no explotó en los trenes. Según indicaba, aludiendo a los análisis de los focos, en sus conclusiones particulares en el informe entregado al tribunal (p. 202), se podía “descartar que en tales focos haya estallado Goma 2 ECO”. Y en su libro:

[Las] técnicas analíticas separativas […] nos han llevado a descartar a la Goma 2 ECO como explosivo utilizado en la voladura de los trenes.

En cuanto a lo que, a su juicio, sí había estallado, la respuesta es tan simple como el lacónico título de su libro. Y, aunque en alguna ocasión se adjunta la salvedad “al menos en la estación de El Pozo”, su opinión parece mucho más amplia, pues, como señala en su intervención en La Tarde con Cristina (COPE, 2.7.2009): “Realmente el debate se centraba en dos explosivos: Goma 2 ECO o Titadyn”. Y ya nos ha dicho que no podía ser Goma 2 ECO. A mayor abundamiento, según se deduce de sus declaraciones en el mismo espacio radiofónico, lo que explotó fue Titadyn y sólo Titadyn:

El juez se basó en que podían haber estallado dos cosas […]. Pero […] el sentido común, y esto ya no es química, pues hace… me repugna la idea de que haya dos explosivos: hay uno o hay otro. Y el que tiene todas las papeletas, desde luego es el Titadyn […].

Algo que, por su parte, ya había manifestado el editorial de El Mundo de 2.6.2007 (“«Rematada» la versión oficial, ya sólo queda la tesis del Titadyn”):

Guste o no, incomode a quien incomode, todo indica que lo que estalló en los trenes del 11-M -desde luego en la estación de El Pozo- fue, como sostienen los cuatro peritos independientes, Titadyn. Es decir, el explosivo habitual de ETA.

Si ensamblamos las piezas del discurso del experto químico, lo que parece estar sugiriendo es que explotó un titadyn contaminado con metenamina y, en consecuencia, puesto que la versión “débil” de la conclusión de la procedencia común (mismo almacenamiento), se basa en la mera presencia de dicha sustancia… ¿quiere decir que, al fin y al cabo sí hay una relación entre el explosivo “de los trenes” y “el de fuera de los trenes”? ¿Que ambos proceden del mismo almacén? Obsérvese que la situación sería mucho peor si adoptáramos el criterio mantenido durante años por la prensa que hoy publicita el nuevo libro, en cuyo caso deberíamos concluir que la detección de metenamina en una muestra del foco de Santa Eugenia significa… que el titadyn que explotó en dicha estación salió del mismo cartucho que la Goma 2 ECO de la Kangoo y la de la muestra patrón, postulado tan absurdo que su mera formulación provoca zozobra. Pero ya he dicho que no seré tan exigente con el Sr. Iglesias y no le atribuiré esta versión “fuerte”. Magro consuelo, sin embargo, teniendo en cuenta que la conclusión “débil” nos conduce en sí misma a una situación sólo ligeramente menos inverosímil que la anterior.

Por otro lado, entre sus consideraciones basadas en la detección de metenamina, hay una que no es fácil calificar, salvo para constatar que se halla varios niveles por encima de la categoría “sinsentido”. Así, el Sr. Iglesias afirma:

Si, en el límite, admitiéramos -sólo a efectos dialécticos- que la metenamina se forma a partir de nitrato amónico, el hecho de que no se forme siempre y sí precisamente con las citadas muestras 2 y 3 (informe 173-Q1-04),  sugeriría que estas dos muestras llevan en su composición un mismo tipo de nitrato amónico, lo que supondría un indicio -uno más- de que provendrían del mismo cartucho.

Y en otro momento:

Si admitimos que la metenamina puede formarse, en condiciones muy especiales, en el puerto de inyección de un determinado cromatógrafo de gases, a partir del nitrato amónico, el hecho de que no aparezca en todas las muestras de Goma 2 ECO analizadas, sino precisa y excepcionalmente en las M-2 (restos de la Kangoo) y M-3 (patrón aportado por Tedax para contraste con la M-2), sugiere que el nitrato amónico de estas muestras sea el mismo, lo que está en concordancia con la similitud de propiedades.

Sin embargo, él mismo recoge (en la página 392) la aparición de metenamina en la M-4 (bolsa de Vallecas), en la M-9-5 (muestra del explosivo del AVE) y en diez muestras de Leganés [en realidad, aquí se equivoca e incluye como procedentes de Leganés dos muestras del AVE y una de la mochila de Vallecas]. Por tanto: ¿de dónde saca lo de “precisa y excepcionalmente”? ¿Cómo puede ser “excepcional” la detección de metenamina en las muestras M-2 y M-3, cuando éstas comparten dicha circunstancia con otras trece muestras de explosivo intacto de otros tres escenarios distintos? ¿Su mano izquierda no sabe lo que escribe su mano derecha? ¿En qué universo es esto un razonamiento mínimamente lógico?

Como tantas veces ocurre, lejos de caer en la cuenta de que todo lo anterior socava la ya endeble base de la tercera imputación, incluso en su versión “débil”, el perito Iglesias sigue amontonando una inconsistencia tras otra. En una actitud característica, no siente la necesidad de unir todos estos elementos dispares e incongruentes, de llevar a sus últimas consecuencias lógicas (en realidad, ilógicas) las piezas de su propia argumentación. Y esa es la paradoja: al insistir en que el hallazgo de metenamina es legítimo, que no es un artefacto, se llega a contradicciones aún mayores. Todo el explosivo del 11-M, y el de Leganés y el del AVE, ha salido del mismo almacén (presumiblemente, el de los Tedax). Si añadimos que, según documenta Luis del Pino, a quien no se le conocen simpatías oficialistas (“Reunión en la cumbre”, 27.7.2009), el fementido cartucho de muestra patrón (M-3) se escogió en presencia y con autorización de un notable grupo de mandos policiales (“el Comisario General de Información, el Comisario Jefe de la UCII, el Comisario Jefe de la UCDE y NBRQ y el TEDAX Jefe de la sección CIDAT de la antedicha Unidad”)… ¡Uf!. El audaz perito Iglesias, que no duda en despegarse de sus limitados papeles y desnudos datos químicos cuando le conviene para fruncir el ceño y dictaminar sobre la conducta de los demás peritos, del juez instructor, de la Fiscalía, del tribunal y de cuantos se crucen en su camino “científico”, aquí no encuentra nada sobre lo que recapacitar…

Last edited by Rasmo (25-11-2009 23:04:30)


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#148 27-11-2009 00:14:20

viana
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Im-presionante.

Pero vas a permitirme que te haga de abogado del diablo; a fin de cuentas a quienes debes convencer es a los conspiracionistas.

Dices, corrígeme si resumo mal, que según el perito Iglesias se encontró metenamina en los siguientes análisis de explosivos intactos:

- Muestra M-2 Kangoo
- Muestra M-3 Muestra patrón
- Muestra M-4 Bolsa de Vallecas
- Muestra M-9-5 AVE
10 muestras de Leganés (aunque en este caso con un error, sin importancia, del Sr. Iglesias)

Y que también se encontró metenamina en la
- Muestra M-6-13-C Restos de la explosión de Santa Eugenia

El perito Iglesias afirma que debe descartarse la Goma 2 ECO y que todo lo que explotó fue Titadyne.

Por otra parte afirma que la presencia de Metenamina no es consecuencia de una reacción al analizar las muestras (un "artefacto") sino que es presencia en origen en las muestras analizadas, lo que indica la procedencia común de todas ellas.

En base a esto tú aprecias contradicciones que, también resumo (y sé que hago mal, pero es para yo entenderme):

1) Si todo es Titadyne no se entiende que la muestra de la estación de Santa Eugenia (muestra de restos de explosión) tuviese metenamina.

2) Si toda la Goma 2 ECO procede del mismo sitio no se entiende que la muestra "indubitada" (la muestra patrón) contenga también metenamina.

Pues bueno, no son contradicciones. Me explico en modus peonens.

1º) Cuando el perito Sr. Iglesias afirma que la presencia de metenamina indica el origen común de todos los explosivos, lo está haciendo bajo un análisis rigurosamente científico. Análisis que tú no has contradicho en ningún momento.

2º) Sobre la primera de las contradicciones. La de que cómo se explica que en el Titadyne que explotó en la estación de Santa Eugenia apareciese metenamina. ¿Cómo se explica?

Muy fácil ¿quién hizo el análisis de esta muestra?... ¡qué casualidad! Fue la perito con carnet profesional número 17.632, que justamente tiene un juicio por ocultamiento de muestras. Gracias Rasmo por recordárnoslo. Otro dato más para aportar a la denuncia. Ahora has demostrado que la perito 17632 dio el cambiazo del Titadyne por otras muestras; seguramente con muestras de las mochilas falsas desactivadas que eran pruebas señuelo que pusieron con Goma 2 ECO pero que los Tedax las hicieron explotar cuando fueron a desactivarlas, lo que obligó a montar la mochila falsa de Vallecas.

3º) Nos quedan sólo la supuesta contradicción de que si todo el explosivo intacto, según demuestra el perito Sr. Iglesias,  tenía la misma procedencia al aparecer en todos los casos metenamina ¿cómo se explica su presencia en la muestra patrón, que fue seleccionada delante de todos esos jefazos de la policía?

Pues igual de fácil que lo anterior, lo explica el enlace al blog de Del Pino que has puesto:

Que por ser necesario la tarde del 11 de marzo del 2004, la realización de un análisis comparativo del resto hallado en la furgoneta Renault Kangoo, con un patrón indubitado de Dinamita Goma 2 ECO, ya que se sospecha pueda tratarse del mismo explosivo, el funcionario del CNP con carné profesional 17.632, recoge al azar un cartucho de la citada partida y presentándolo a los Superiores Jerárquicos presentes, sugiere la necesidad de remitir al Laboratorio de Análisis de la Comisaría General de Policía Científica, una muestra extraída del referido cartucho, autorización que manifiestan los presentes que son, el Comisario General de Información, el Comisario Jefe de la UCII, el Comisario Jefe de la UCDE y NBRQ y el TEDAX Jefe de la sección CIDAT de la antedicha Unidad.

"Recoge al azar", dice. Ya, ya. Ya tuvo bien de cuidado la perito que tiene un juicio pendiente,de coger un cartucho que previamente ella había puesto para que saliese lo mismo que en todos los demás.

¿¿NECESITÁIS MÁS PRUEBAS DE QUE TODO ES UN MONTAJE??


"Sin lugar a dudas, a estos tíos se les ha ido definitivamente la olla" Luis del Pino - 24.11.2007

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#149 27-11-2009 00:44:02

Rasmo
Cenista oficial
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Viana, entiendo lo que dices, pero no estoy enteramente de acuerdo en que refleje lo que he dicho tal como yo lo pretendía.

viana wrote:

Dices, corrígeme si resumo mal, que según el perito Iglesias se encontró metenamina en los siguientes análisis de explosivos intactos:

- Muestra M-2 Kangoo
- Muestra M-3 Muestra patrón
- Muestra M-4 Bolsa de Vallecas
- Muestra M-9-5 AVE
10 muestras de Leganés (aunque en este caso con un error, sin importancia, del Sr. Iglesias)

Y que también se encontró metenamina en la
- Muestra M-6-13-C Restos de la explosión de Santa Eugenia

El perito Iglesias afirma que debe descartarse la Goma 2 ECO y que todo lo que explotó fue Titadyne.

Por otra parte afirma que la presencia de Metenamina no es consecuencia de una reacción al analizar las muestras (un "artefacto") sino que es presencia en origen en las muestras analizadas, lo que indica la procedencia común de todas ellas.

En base a esto tú aprecias contradicciones que, también resumo (y sé que hago mal, pero es para yo entenderme):

1) Si todo es Titadyne no se entiende que la muestra de la estación de Santa Eugenia (muestra de restos de explosión) tuviese metenamina.

2) Si toda la Goma 2 ECO procede del mismo sitio no se entiende que la muestra "indubitada" (la muestra patrón) contenga también metenamina.

No es esto exactamente. Es más fácil. Él afirma la procedencia común de determinadas muestras basándose únicamente en la presencia común de metenamina. Si también la hay en un foco, donde él dice que ha explotado Titadyn, deberá deducirse que ese Titadyn también ha estado almacenado junto con la Goma 2 ECO donde se aprecia metenamina. Eso no parece que tenga mucho sentido. Es una objeción empírica, no analítica.

Pues bueno, no son contradicciones. Me explico en modus peonens.

1º) Cuando el perito Sr. Iglesias afirma que la presencia de metenamina indica el origen común de todos los explosivos, lo está haciendo bajo un análisis rigurosamente científico. Análisis que tú no has contradicho en ningún momento.

No, efectivamente, yo no digo que no haya metenamina. No soy químico. Lo que discuto es que de la presencia de metenamina pueda deducirse el almacenaje común. La detección de metenamina es el resultado de un análisis "científico". El razonamiento que se hace y la conclusión que se extrae a partir de ese resultado NO es un análisis científico y mucho menos irrefutable. Yo sí he presentado razones por las que me parece ilógico deducir tal cosa a partir de la metenamina.


2º) Sobre la primera de las contradicciones. La de que cómo se explica que en el Titadyne que explotó en la estación de Santa Eugenia apareciese metenamina. ¿Cómo se explica?

Muy fácil ¿quién hizo el análisis de esta muestra?... ¡qué casualidad! Fue la perito con carnet profesional número 17.632, que justamente tiene un juicio por ocultamiento de muestras. Gracias Rasmo por recordárnoslo. Otro dato más para aportar a la denuncia. Ahora has demostrado que la perito 17632 dio el cambiazo del Titadyne por otras muestras; seguramente con muestras de las mochilas falsas desactivadas que eran pruebas señuelo que pusieron con Goma 2 ECO pero que los Tedax las hicieron explotar cuando fueron a desactivarlas, lo que obligó a montar la mochila falsa de Vallecas.

NO. El análisis lo hicieron en 2007 los 8 peritos del tribunal, incluido Iglesias. La tedaxa no detectó metenamina.

3º) Nos quedan sólo la supuesta contradicción de que si todo el explosivo intacto, según demuestra el perito Sr. Iglesias,  tenía la misma procedencia al aparecer en todos los casos metenamina ¿cómo se explica su presencia en la muestra patrón, que fue seleccionada delante de todos esos jefazos de la policía?

Pues igual de fácil que lo anterior, lo explica el enlace al blog de Del Pino que has puesto:

Que por ser necesario la tarde del 11 de marzo del 2004, la realización de un análisis comparativo del resto hallado en la furgoneta Renault Kangoo, con un patrón indubitado de Dinamita Goma 2 ECO, ya que se sospecha pueda tratarse del mismo explosivo, el funcionario del CNP con carné profesional 17.632, recoge al azar un cartucho de la citada partida y presentándolo a los Superiores Jerárquicos presentes, sugiere la necesidad de remitir al Laboratorio de Análisis de la Comisaría General de Policía Científica, una muestra extraída del referido cartucho, autorización que manifiestan los presentes que son, el Comisario General de Información, el Comisario Jefe de la UCII, el Comisario Jefe de la UCDE y NBRQ y el TEDAX Jefe de la sección CIDAT de la antedicha Unidad.

"Recoge al azar", dice. Ya, ya. Ya tuvo bien de cuidado la perito que tiene un juicio pendiente,de coger un cartucho que previamente ella había puesto para que saliese lo mismo que en todos los demás.

¿¿NECESITÁIS MÁS PRUEBAS DE QUE TODO ES UN MONTAJE??

Bueno, el conspiracionista siempre puede hacer argumentos ad hoc. De eso se trata.
Lo que yo pretendo es mostrar que, si asumimos el razonamiento del propio Iglesias, llegamos a conclusiones inverosímiles. Espero que quede más claro con mi próxima entrega. En abstracto, no hay nada intrínsecamente ilógico en decir que si hay metenamina en X muestras, es porque han estado juntas. El problema es que hay muchas muestras en las que se da esa circunstancia y es realmente difícil concebir que TODO el explosivo del 11-M: trenes, mochila, kangoo, Leganés y AVE ha salido del almacén de los Tedax. Vamos, eso no lo han dicho nunca ni los más "frikis" [Lo que sí han dicho es que había que distinguir entre el explosivo "de los trenes" y el de "fuera de los trenes", de ahí que yo destaque la detección de metenamina en un foco]. Por otro lado, pongo de manifiesto la contradicción entre algunas de las afirmaciones que hace Iglesias en el libro (hipótesis de que M-2 y M-3 estuvieran almacenadas juntas antes de su aparición como "presuntas pruebas") y lo que Casimiro dice en el prólogo (él descarta esta hipótesis enteramente). Supongo que deberían leerse entre sí un poco más, ¿no?

Last edited by Rasmo (27-11-2009 00:54:21)


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#150 27-11-2009 00:59:59

viana
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Rasmo, último intento por mi parte de contradecirte en modus peonens (entiende que me cuesta bastante).

Rasmo wrote:

No es esto exactamente. Es más fácil. Él afirma la procedencia común de determinadas muestras basándose únicamente en la presencia común de metenamina. Si también la hay en un foco, donde él dice que ha explotado Titadyn, deberá deducirse que ese Titadyn también ha estado almacenado junto con la Goma 2 ECO donde se aprecia metenamina. Eso no parece que tenga mucho sentido. Es una objeción empírica, no analítica.

Es que la perito 17632 dio el cambiazo a la muestra y puso una de la Goma 2 ECO que se utilizó de señuelo en las explosiones realizadas por los Tedax.

Rasmo) wrote:

No, efectivamente, yo no digo que no haya metenamina. No soy químico. Lo que discuto es que de la presencia de metenamina pueda deducirse el almacenaje común. La detección de metenamina es el resultado de un análisis "científico". El razonamiento que se hace y la conclusión que se extrae a partir de ese resultado NO es un análisis científico y mucho menos irrefutable. Yo sí he presentado razones por las que me parece ilógico deducir tal cosa a partir de la metenamina.

Ya, pero es que yo soy peón negro popular de Judea y digo que el Sr. Iglesias entiende de química y tú no (falacia de autoridad) y que por eso le creo a él y no a ti.


NO. El análisis lo hicieron en 2007 los 8 peritos del tribunal, incluido Iglesias. La tedaxa no detectó metenamina.

Aquí ya me has pillado pero como peón negro del frente de liberación judaico no puedo admitirlo; así que te digo que la tedaxa, además de cambiar la muestra, falseó los análisis para que no saliera metenamina.

Venga, va, lo sé. Me se da mu mal contradecirte, pero apuesto a que no encuentras un peón que te contraargumente mejor.


"Sin lugar a dudas, a estos tíos se les ha ido definitivamente la olla" Luis del Pino - 24.11.2007

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#151 27-11-2009 01:21:04

Rasmo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Hombre, en lo último tal vez tengas razón. Hace unas semanas, un compañero de aquí pego un articulito mío en TodoPolítica y el peón de turno decía que le bastaba con leer el primer párrafo para rechazarlo de plano sin continuar su lectura.
Por lo demás, uno siempre puede alegar lo que quiera.

Hay una reflexión general que me sugiere tu idea de que Iglesias es químico y yo no. Es algo muy común. No tengo tiempo para desarrollar la cuestión como merece. Unas pinceladas.
No todo lo que escribe un científico es ciencia. El mejor ejemplo que se me ocurre en nuestro actual contexto es es asunto del ácido bórico. La determinación de la sustancia es un procedimiento científico. En cambio, las conclusiones que se extraían a partir de ahí no lo eran. El mundo académico y no académico está lleno de debates en los que no se ponen en duda ciertos datos, sino la interpretación de tales datos. A su vez, una interpretación determinada puede tomarse como "dato" a efectos de una posterior conclusión y así sucesivamente en un encadenado lógico que no es necesariamente "científico" por el hecho de que una de sus etapas sí lo sea.

Yo no discuto que se detecte metenamina o que se encuentren DNT y NG en algunas muestras [tampoco lo hacían los peritos oficiales, igualmente químicos], sino las deducciones y conclusiones que cabe extraer de ello. Si un químico presenta argumentos en un caso que él mismo rebate en otros supuestos, sin otra razón aparente que su conveniencia; si se contradice de un párrafo al siguiente; si a partir de datos químicos extrae conclusiones de hecho que no tiene forma humana de conocer... no necesito estudiar una carrera para observar tales inconsistencias. De lo contrario, caeríamos en una adoración a nuevos sacerdotes de una religión llamada "ciencia", cuya palabra es ley, por absurda que sea.


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#152 27-11-2009 06:14:03

viana
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Bueno, pues fin de la "discusión". Mi enhorabuena, Rasmo.

Y ahora, a trabajar. Yo, al igual que Hermanita y supongo que demás foreros espero ansioso tu análisis de "la granulometría del almidón" (¡qué buen título para una película!)


"Sin lugar a dudas, a estos tíos se les ha ido definitivamente la olla" Luis del Pino - 24.11.2007

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#153 27-11-2009 06:27:47

Rasmo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Mañana lo cuelgo. Ya está acabado, pero estoy teniendo algunos problemillas técnicos con unos gráficos.


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#154 27-11-2009 17:46:32

Quetza
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Buscando en google he encontrado que ya desde 1989 está documentada la aparición de metenamina como artefacto analítico.

aquí

El libro se llama "Analitycal artifacts. GC, MS, HLPC, TLC and PC",

de Brian S. Middleditch

Last edited by Quetza (27-11-2009 17:50:26)


La Verdad persigue a los peones, pero ellos son mucho más rápidos

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#155 27-11-2009 18:02:10

Rasmo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Desde antes, desde 1984. Ese libro de 1989 recoge el artículo de 1984. De hecho, en mi entrega VIII ya señalo estas referencias. Pego el párrafo:

Igualmente, está documentada la formación de metenamina en sí misma como un artefacto analítico de la cromatografía de gases en determinados estudios en los que algunas muestras contienen formaldehído [DuVall MD, Ray AC, Reagor JC. (1984), “Methenamine as an induced artifact during extraction of formaldehyde-preserved tissue”, Veterinary and Human Toxicology, Aug;26(4):293-4; véase también Brian S. Middleditch (1989), “Analytical Artifacts: GC, MS, HPLC, TLC, and PC”, p. 479.


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#156 27-11-2009 19:59:34

Rasmo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Titadyn, El Eterno Retorno (XI)

[continúa de la anterior entrega]

3.2) Un cartucho para gobernarlos a todos…

He comentado antes el peculiar resultado al que se llega examinando la versión "débil" de la tesis del origen común de los explosivos (mismo almacenamiento).

Pues bien, cueste o no creerlo, aún es posible lograr un nivel superior de psicodelia indagadora. Basta con unos gránulos de almidón y el lector de “Titadyn” alcanzará sin duda un estimulante estado alterado de conciencia.

En efecto, hemos visto las deducciones que el Sr. Iglesias extrae (de manera explícita en su mayor parte) de la detección de la metenamina. Pasamos a examinar ahora las conclusiones que se extraen del análisis de granulometría. En este caso, las conclusiones expresas del perito son más limitadas, pero eso no ha de impedirnos llevar sus razonamientos a sus últimas consecuencias. Se trata de una extensión lógica pero perfectamente legítima: que uno omita extraer, o incluso niegue expresamente, las consecuencias necesarias de sus razonamientos, sólo sirve para definir su actitud discursiva, no muy favorablemente, pero apenas afecta al fondo del asunto.

Partimos de que, según afirmación expresa del perito Iglesias en “Titadyn”, la presencia de metenamina en las muestras M-2 y M-3 es “razón experimental objetiva y suficiente”, junto con la similitud de su granulometría, para dictaminar que ambas proceden muy probablemente del mismo cartucho. Es decir: “Esa conjunción de indicios autoriza a pensar en la procedencia común de las dos muestras” (entrevista en El Mundo, 18.5.2009). El otro firmante del libro, Casimiro García Abadillo, en compañía del mencionado perito, insiste igualmente en la importancia de los gránulos de almidón (La Hora de Federico, LDTV, 28.5.2009):

Ese análisis de la granulación de la dinamita, donde se ve que es igual exactamente el trocito de la Kangoo al trocito de la muestra patrón. No es que los dos tengan el mismo contaminante, la misma metenamina, es que la granulación, es que son iguales. Es que son exactamente iguales.

Mi aproximación crítica a este punto será progresiva. A) Primero plantearé las dudas que me suscita en abstracto la mera posibilidad postulada de que puedan diferenciarse cartuchos individuales sobre la base de sus granos de almidón. B) Después examinaré si, en concreto, existe de hecho la semejanza que estos autores alegan. C) Por último, aun suponiendo que dicha semejanza fuera cierta, pondré de manifiesto las absurdas consecuencias lógicas de las conclusiones que, a partir de esa similitud de los granos de almidón, se formulan en “Titadyn”.

A) Empezaré por indicar que el Sr. Iglesias, que, recordemos, carece de experiencia en el análisis de explosivos, aunque le moleste que se lo señalen, no ofrece ninguna referencia sobre la frecuencia o simple validez de la técnica que él emplea para distinguir unos cartuchos de otros. Esto, sin embargo, no me parece una objeción mayor, por cuanto parece ser una práctica extendida en las publicaciones españolas para el público general no aportar referencia alguna de lo que se afirma, aun cuando se subraye al mismo tiempo el carácter científico de la obra. Lo que me llama la atención, en cambio, es lo que este autor sí dice al respecto (entrevista en El Mundo antes citada):

La dinamita contiene almidón y ese almidón tiene una granulación que se puede teñir. […] Esta técnica analítica es habitual en la Policía Científica precisamente para discriminar tipos de explosivo en base a su granulometría.

Sin el oportuno soporte bibliográfico, que, como acabo de señalar, no se facilita, no puedo saber si esto es o no es cierto. Pero, atendiendo exclusivamente a lo que él mismo expone, el examen de granulometría sirve para discriminar “tipos de explosivos”. Huelga decir que no es lo mismo distinguir entre tipos de explosivos en general que individualizar un cartucho concreto dentro de una marca concreta de un tipo de explosivo concreto. El contraste entre lo que el perito dice que puede hacer la técnica empleada y los resultados que pretende extraer de ella en su libro es ciertamente notable. Bien se ve que justificar esto último (la capacidad de discriminar cartuchos individuales) ha de ser más exigente que acreditar lo primero (la capacidad de distinguir tipos de explosivo).

Así, desde mi desconocimiento como lego en la materia, la posibilidad de utilizar los gránulos de almidón como una especie de ADN único y exclusivo de cada cartucho individual me parece a priori difícil de asumir. Esto es sólo una suposición hipotética por mi parte, basada en mi percepción de lo que es el sentido común y perfectamente sujeta, por tanto, a enmienda ante opiniones mejor informadas. Pero mi impresión intuitiva es la siguiente. Imagino que una empresa que fabrica dinamita por toneladas adquirirá almidón en grandes cantidades [según este documento, la capacidad de producción de la fábrica de Páramo de Masa (fabricante de la Goma 2 ECO) se sitúa en 15.000 toneladas al año, con una capacidad de almacenamiento de 1.670 toneladas de producto terminado; el auto de procesamiento del Juez del Olmo, en su página 385, especifica que “según la producción del día puede haber entre 6.900 y 65.000 cartuchos”], que mezclará con los demás ingredientes para formar una especie de pasta original a partir de la cual se cortarán las porciones que habrán de “embutirse” en cada uno de los cartuchos. Me cuesta creer que el almidón utilizado en el proceso presente características individualizables por unidad (cartucho) y no por lote, partida o serie de varios kilos, si no toneladas. Por poner un ejemplo tonto, no es lo mismo un sobrecito de azúcar como el de las cafeterías, que puede contarse por unidades, que el uso de azúcar que pueda hacerse en la bollería industrial.

De hecho, sabemos que, en la fecha de los atentados, la producción de Goma 2 ECO no identificaba aisladamente cada cartucho, sino las partidas o lotes. Así se deduce de la declaración del Coronel Jefe de Zona de la Guardia Civil en Asturias, Búrdalo de Fuentes en la Comisión de Investigación del 11-M:

[E]n mi opinión habría que llegar a individualizar, fíjese lo que digo, no los lotes de los explosivos (ya se hace, sabemos si un lote de no sé cuántos kilos se ha fabricado por la mañana, sabemos si ha sido en la Unión Española de Explosivos, si ha sido en otro sitio, si se ha importado, todo eso lo podemos saber), sino los cartuchos, que no están individualizados como lo están las armas. […] ¿Qué puede ocasionar esto? Un gasto que tendría que hacerse progresivamente, y sin lugar a dudas supondría un cambio consistente en la introducción de algún mecanismo en las maquinarias de encartuchado de los cartuchos de Goma 2 […]. En un cartucho de Goma 2, incluso en los más pequeños, no veo gran dificultad para que se estudiase un sistema de identificación que llegase hasta ese detalle; un código de barras que identificase la empresa que lo ha fabricado, la catalogación, el producto de que se trata, la fecha de fabricación y el número de cartucho (Coronel Jefe de Zona de la Guardia Civil en Asturias, Búrdalo de Fuentes; DS. Congreso de los Diputados, Comisiones de Investigación, núm. 19, de 22/11/2004, p. 127).

Podría objetarse que esto sólo hace referencia a una cuestión administrativa y de control de la producción, no a las propiedades físico-químicas de un cartucho específico. Sin embargo, aunque, como digo, no puedo tener seguridad absoluta, me refuerza en mi opinión provisional la descripción detallada que del proceso de fabricación y encartuchado de la dinamita hace un determinado documento. Se trata del informe de INERIS (Institut National de l'Environnement Industriel et des Risques), organismo público francés encargado de realizar estudios e investigaciones en el ámbito de la prevención de riesgos, sobre un accidente mortal ocurrido en Francia en una factoría de la empresa Nitrochimie, productora curiosamente de una dinamita (Dynaroc) que, según indica el Sr. Iglesias en su libro, es prácticamente idéntica al Titadyn. Dada la fecha del siniestro (27 de marzo de 2003), nos movemos en un marco cronológico próximo al de los atentados de Madrid. La información pertinente a los presentes efectos se incluye en el Informe Definitivo (septiembre 2003), pp. 13 y 14, y su Anexo 1 (agosto de 2003), pp. 4 y 5. El documento está en francés, pero, para una más fácil comprensión visual, el anexo incluye además una ilustración gráfica del proceso de encartuchado:
encartuchado.th.jpg
Pueden resumirse los datos expuestos en dicho informe del siguiente modo:

En general, el proceso de fabricación de la dinamita tipo goma se inicia con la nitración de una mezcla de glicerina/glicol para obtener nitrogliceroglicol (NGG) [aunque no todas las dinamitas llevan los dos elementos (la Goma 2 ECO, es sabido, no incluye nitroglicerina)]. Esta mezcla se amasa con unos absorbentes para obtener la dinamita. El amasado se realiza en cubas, mediante un brazo amasador, con carácter automático o semiautomático (según la carga y descarga de la cuba sea manual o no). En el caso concreto estudiado por estos informes, la amasadora es automática y produce unos 400 kgs. de pasta de dinamita por ronda, que se vierten en tres artesas de aproximadamente 135 kilos cada una. Estas artesas se conducen a la sala de encartuchado, donde se vuelcan en la máquina extrusora. Ésta consta de dos tornillos sin fin al fondo de una tolva, que empujan la pasta a través de una hilera (o terraja), hasta una cinta o banda transportadora. Dicha cinta conduce la pasta bajo un rodillo dotado de un alisador que la prepara para ser cortada. Una vez cortada la pasta mediante una cuchilla especial, los trozos se introducen en un barrilete o tambor que coloca el papel parafinado alrededor de los rollos. Tras esto, el cartucho está listo para su embalaje en cajas de cartón o de madera.

El anterior proceso parece generalizable en lo esencial. Cuando el informe describe el procedimiento general (pp. 12 y 13) de fabricación de las dinamitas (no el de la empresa siniestrada en concreto), simplemente matiza que el encartuchado puede realizarse de manera manual (práctica que tiende a desaparecer), o en máquinas semiautomáticas (que no fabrican ellas mismas el estuche) o automáticas. Si esto es así, mi objeción es obvia. En el ejemplo que acabo de reseñar, la amasadora producía 400 kilos de pasta de dinamita en cada ronda y la máquina de encartuchado (que aquí se denominaba “Rollex”) tenía una capacidad de producción de 900 kg/h. No hay nada en ese proceso de elaboración que nos permita suponer que el almidón utilizado en la pasta podrá distinguirse individualmente una vez llevado a cabo el corte y encartuchado en unidades a partir de esa misma pasta que, en principio, suponemos uniforme.

Sin conocer exhaustivamente el procedimiento, ni siquiera podemos saber si las partidas de almidón se corresponden perfectamente con las partidas de dinamita. No cabe excluir de antemano que el almidón se adquiera en un número de lotes mayor o menor que los respectivos lotes finales de dinamita. Las posibles combinaciones son numerosísimas. Puede ser que en una misma partida de dinamita se utilicen diferentes partidas de almidón. O, al revés, que una misma partida de almidón dé para distintas partidas de dinamita. O incluso que una misma partida de almidón (con independencia de cuál sea su correspondencia con los lotes de dinamita) se haya configurado con almidones de distinta procedencia original y presente una composición primigenia variada.

Lo curioso es que, de forma probablemente inadvertida, el mismo Iglesias parece dar apoyo a la anterior reflexión en algún momento. Examinemos con atención nuevamente algunos pasajes que ya se han citado:

Si admitimos que la metenamina puede formarse […] a partir del nitrato amónico, el hecho de que […] aparezca […] precisa y excepcionalmente en las M-2 (restos de la Kangoo) y M-3 (patrón aportado por Tedax para contraste con la M-2), sugiere que el nitrato amónico de estas muestras sea el mismo […]. La diferencia de aspecto de los granos de almidón que se observa en la M-4-1 con respecto a las citadas M-2 y M-3 sugiere que la M-4-1 (mochila de Vallecas) proviene de una partida de dinamita Goma 2 ECO diferente.

Añadamos a la anterior afirmación esta otra:

[Respecto a] las evidencias analizadas de la mochila de Vallecas (muestra M-4-1) […] [s]u análisis por microscopía óptica revela que se trata de un explosivo procedente, con alta probabilidad, de una partida diferente de las de M-2 y M-3.

Y combinemos las anteriores con esta tercera:

Si, en el límite, admitiéramos […] que la metenamina se forma a partir de nitrato amónico, el hecho de que no se forme siempre y sí precisamente con las citadas muestras 2 y 3 […], sugeriría que estas dos muestras llevan en su composición un mismo tipo de nitrato amónico, lo que supondría un indicio -uno más- de que provendrían del mismo cartucho. […] Análogo razonamiento podemos aplicar en cuanto a la procedencia de una misma partida al nitrato amónico de la muestra n° 4, con resultado positivo en metenamina en esta prueba […].

Atención. Según esta hipótesis: a) las muestras M-2 y M-3, proceden del mismo cartucho (por definición, de la misma partida de Goma 2 ECO); b) la M-4, en cambio, “proviene de una partida de dinamita Goma 2 ECO diferente”; b) el nitrato amónico de la M-2 y de la M-3 es el mismo, del mismo tipo; c) mediante “análogo razonamiento”, puede decirse que el nitrato amónico de la M-4 ¡procede de una misma partida que el de las muestras M-2 y M-3!

Por tanto, Iglesias está admitiendo explícitamente que la presencia común de metenamina implica la posibilidad de que dinamitas de distintas partidas tengan nitrato amónico de una misma partida. Es decir, que una misma partida de nitrato amónico puede emplearse en partidas distintas de Goma 2 ECO. Y si esto vale para el suministro de nitrato amónico a efectos de la fabricación del explosivo, no veo por qué no puede ocurrir otro tanto con el almidón. Aunque fuera cierto, en definitiva, que el almidón de las muestras M-2 y M-3 es igual (opinión que no comparto), como se plantea en “Titadyn”, bien pudiera ser que se tratara de una misma partida de almidón utilizada en dos partidas diferentes de Goma 2 ECO. ¿Puede descartar esto último el Sr. Iglesias sin aparecer como alguien que emplea inconsistentemente los argumentos a su conveniencia? El escaso ropaje “científico” con el que se envuelven gravísimas y detalladas hipótesis con implicaciones criminales es anonadante.

B) Supongamos, no obstante, que las anteriores objeciones son insuficientes para suscitar justificadas dudas respecto a la argumentación del Sr. Iglesias en abstracto. Descendamos al caso concreto. Lo que él y sus afines nos cuentan es que los gránulos de la muestras M-2 y M-3 son muy similares, hasta el punto de avalar la hipótesis de que proceden del mismo cartucho. “La huella que dejan es tan parecida que sólo puede explicarse por el origen común de ambos explosivos”, nos cuenta Manuel Marraco en la edición de El Mundo de 12.5.2009. La versión en papel de dicho artículo se acompaña de tres fotografías: una de la M-2, otra de la M-3 y una tercera que pertenece a la M-4-1, aunque el pie de foto no identifica esta última, limitándose a indicar que se incluye “como contraste” con las anteriores.
elmundo11m051209.th.jpg
Y, en efecto, de las fotografías contenidas en el libro (seis en total), se escoge la que presenta un aspecto más divergente respecto de las primeras. [Pueden verse las imágenes de El Mundo también, en formato pdf en este otro enlace, aunque el texto del titular, por su parte, parece corresponder una versión distinta de la que se publicó en el diario]

¿Pero son las muestras M-2 y M-3 realmente tan parecidas? ¿Son “exactamente iguales”, como proclama el coautor de “Titadyn” y vicedirector de El Mundo (LDTV, La Hora de Federico, 28.5.2009)? ¿Tienen la “misma granulometría”, como sostiene el perito Iglesias (entrevista El Mundo, 18.5.2009)? Para una comprobación visual más cómoda enlazo aquí doblemente las respectivas ilustraciones que se incluyen en el libro [M-2 y M-3].
80761705.th.jpg
16306282.th.jpg
Francamente, yo no veo la identidad por ninguna parte. En serio, no la veo. Naturalmente, si te ponen al lado la M-4-1 y te obligan forzosamente a elegir pareja… Pero, ¿por qué hay que elegir? Las apreciaciones podrían ser muy distintas si las comparaciones se realizaran en otro orden o entre otras muestras. A mí, personalmente, hay varias cosas que me llaman la atención. Por ejemplo: así, a ojo, observo una gran diferencia entre la muestra M-4-3, que es un duplicado de la M-4, y el resto de sus muestras “hermanas” (M-4-1 y M-4-2). De hecho, si tuviera que guiarme únicamente por este criterio y no supiera de dónde vienen, diría que tienen una procedencia distinta. Lo mismo me ocurre con la muestra M-5-3-B y la M-3, de la que es un duplicado la primera. Es más, del limitado número de muestras cuya fotografía incluye el Sr. Iglesias, encuentro el mayor parecido entre la mencionada muestra M-4-3 (duplicado de la M-4) y la M-5-3-B, que, recordemos, ¡es un duplicado de la M-3! Es evidente cuán distinto habría sido el efecto en los lectores de El Mundo si el contraste directo se hubiera hecho, no entre la M-2 y la M-3, sino entre la primera y el duplicado de la segunda citado en último término. Y es que ningún perito con toda su “ciencia” podrá convencerme de que esto:
80761705.th.jpg
es “exactamente igual” que esto otro:
m53b.th.jpg
Aunque, bien pensado, ahí reside precisamente el problema: el perito Iglesias no hace uso de ninguna ciencia. Pese a lo que pudiera esperarse, no hay ninguna medición objetiva y sistemática (en realidad, no la hay de ningún tipo) en esa “granulometría” que se pretende idéntica en un par de casos específicos. No hay el menor cálculo de probabilidades o estimación estadística detrás de su afirmación de que “estadísticamente es imposible o extremadamente improbable que dos cartuchos diferentes tengan la misma granulometría”. No ha tomado decenas o centenares de muestras para comprobar si las características mensurables de los gránulos de almidón siguen una distribución normal o de algún otro tipo. No ha comprobado si las diferencias que dice observar, pero no ha medido, son estadísticamente significativas. O cuál es el intervalo de confianza y el error muestral para esas hipotéticas estimaciones que este científico no ha efectuado por sí mismo o con ayuda de aparato alguno. Mencionaba yo antes cuáles eran mis impresiones “a ojo”, pero es que el perito de marras no hace algo mejor por su parte. Se limita a adjuntar un escaso y escogido juego de fotografías de mejorable resolución, en las que, por no indicar, no se indica siquiera el nivel de aumentos (ni si éste es homogéneo en todos los casos) y a decir que a él le parece, de un vistazo, que tal y cual son muy similares y las demás no. En este punto, su ojo de buen cubero vale tanto como el de mi dentista o el mío propio, porque, como advertía hace ya unos años mi libro de matemáticas de EGB, abogando por el empleo de métodos precisos, los buenos cuberos no abundan.

Hay quienes dicen ser capaces de leer el futuro en los posos del café. Resulta fascinante lo que el Sr. Iglesias es capaz de “leer” en unos pocos granos de almidón.

En el mejor de los casos, una vez más, la desproporción entre la endeblez de los indicios que se presentan y la magnitud de las conclusiones que de ellos se quieren extraer resulta pavorosa. En el peor de los casos, nos hallamos ante un despreciable fraude intelectual y mediático.

C) Pero sigamos con nuestro razonamiento escalonado y progresivo e imaginemos que, tal como afirma el perito Iglesias, las muestras M-2 y M-3, en efecto, presentan unos gránulos de almidón de similares características. No deja de ser llamativo que el experto químico ofrezca a sus lectores únicamente seis fotografías limitadas a sólo tres series de muestras de otras tantas procedencias [M-2 (Kangoo), M-3 y su duplicado (muestra patrón de los Tedax) y las M-4-1 a 3 (bolsa de Vallecas)]. Queda así completamente cercenada la posibilidad de hacer una verificación visual semejante del resto de evidencias. No obstante, al menos de palabra, el capítulo IV de “Titadyn” contiene una referencia explícita a la granulometría de otra muestra, la M-9-5, cuya relevancia apenas puede exagerarse. Se trata de un pasaje citado en varias ocasiones:

… el hecho de que [la metenamina] no se forme siempre y sí precisamente con las citadas muestras 2 y 3 […], sugeriría que estas dos muestras llevan en su composición un mismo tipo de nitrato amónico, lo que supondría un indicio -uno más- de que provendrían del mismo cartucho. Apoya esta conclusión la similitud de las fotografías de las preparaciones microscópicas de estas dos muestras, así como de la M-9-5, que también da positivo en metenamina.

¿Es consciente el Sr. Iglesias de las implicaciones de lo que acabo de reproducir? ¿Cómo ha podido escribir lo anterior sin que se le suicide el procesador de textos? Está equiparando expresamente, en cuanto a la “similitud de las fotografías”, las muestras M-2 y M-3 con la muestra M-9-5. Esta última procede, como se indicó en su momento, del explosivo intacto recuperado en la vía del AVE y en ella se detectó metenamina. Por tanto, aplicando al caso la sencilla Ecuación Iglesias: metenamina + gránulos de almidon similares = mismo cartucho, lo que el perito afirma en el referido párrafo implica necesariamente (sea o no consciente de ello) que es altamente probable que al menos una parte del explosivo del AVE haya salido del mismo cartucho que la M-2 y la M-3. Esto es, del cartucho suministrado por los Tedax. Ya no se trata de que el réprobo Sánchez Manzano haya tratado simplemente de manipular la investigación con la introducción de una Goma 2 ECO precocinada… No. Tras el intento de voladura del AVE también está su larga mano.

Sólo con lo que antecede habría materia para mesarse los cabellos con alucinada incredulidad, pero en este circo parece reinar el más difícil todavía. Efectivamente, aunque no nos provea de fotografías con las que saciar nuestra curiosidad, resulta que, si uno presta atención, por así decir, a la “letra pequeña” del libro, podrá descubrir que éste incluye referencias al aspecto de los gránulos de almidón de otras muchas evidencias, que se exponen de forma esquemática en sus respectivos cuadros de resumen. Las sorpresas son mayúsculas. Es preciso recordar en todo momento que, en lo que sigue, haré alusión siempre a muestras en las que se detectó metenamina en los análisis de 2007.

Ya sabemos que el Sr. Iglesias avala la hipótesis de que la M-2 y la M-3 han salido del mismo cartucho, a diferencia de las muestras de la serie 4. En efecto, en la sección correspondiente al análisis de la M-3, el cuadro de resumen señala, bajo el epígrafe “observaciones”, que ésta presenta “grumos característicos de almidón de aspecto muy parecido a la M-2” y, en la columna “deducciones probables”, figura: “¿procede del mismo cartucho?” [Como nota marginal, me llama la atención esa aparente cautela reflejada en el uso de interrogantes, como si su opinión no quedase clara en el cuerpo principal de su escrito y en cuantas comparecencias públicas ha hecho. Se trata, por otro lado, de una actitud demasiado frecuente, en la que ahora no me detendré.] En lo que atañe a las muestras M-4-1 y M-4-2, tras indicar las diferencias entre los gránulos de almidón de éstas y las anteriores, concluye como “deducciones probables”, que se trata de una “dinamita de distinta procedencia de M-2 y M-3” (esta última conclusión no aparece en el cuadro de la M-4-3).

Pero, junto a las anteriores, existen asimismo otras muestras de interés en cuyos cuadros se incluyen “observaciones” sobre la microscopía óptica, con indicación de la similitud de sus gránulos de almidón respecto a los de otras porciones de explosivo. Estas relaciones de semejanza se establecen con frases como “grumos característicos de almidón de estructura similar a…”; “grumos características de almidón similares a…”; o con una formulación en la que falta una palabra: “grumos característicos de almidón de [?] similar a…” (por analogía con la primera, supongo que se trata de “estructura”).

Respecto a la M-9-5, como he señalado, el propio Iglesias recoge en el texto principal su similitud con M-2 y M-3. En el esquema del cuadro resumen, la relación se expresa en la versión tipográficamente mejorable: “grumos característicos de almidón de similar a M-2 y M-3”. Lo más notable es que esta M-9-5 es una muestra del explosivo hallado en las vías del AVE, al igual que las muestras M-10-1-C y M-10-2. Tanto el informe pericial remitido al tribunal en mayo de 2007 como el libro del Sr. Iglesias señalan expresamente que “en origen, las tres evidencias [M-9-5, M-10-1-C y M-10-2] eran iguales”.

Pues bien, en el cuadro correspondiente a la muestra M-10-1-C (que el perito en cuestión nos recuerda que “es un duplicado” de la M-9-5) descubrimos que sus gránulos de almidón son similares… ¡a los de la M-4-1! ¿Dos duplicados similares respectivamente a muestras de origen incompatible entre sí?

Y el asunto no deja de enredarse, porque el cuadro de la tercera muestra del AVE (M-10-2-A), igual en origen y duplicado de la M-9-5, nos revela que sus gránulos de almidón son similares a los de la M-10-1-A.

¿Y cuál es la M-10-1-A? Se trata de una porción del explosivo procedente de la mochila de Vallecas (o sea, el mismo origen que las muestras de la serie M-4). Y, atención, ¿cómo son sus gránulos de almidón? Según el correspondiente cuadro, la muestra M-10-1-A (repito: originaria de la mochila de Vallecas y a la que se parece la M-10-2-A, a su vez duplicado del explosivo del AVE) presenta “grumos característicos de almidón de estructura similar a M-2 y M-3”. ¿Cómo es posible? El grado de incoherencia comienza a ser preocupante, porque Iglesias también escribe explícitamente en otro momento que esta muestra M-10-1-A “es un duplicado” de la M-4-1 y añade: “los comentarios que hacemos en ese apartado [el de la M-4-1] son extensivos a la muestra M-10-1-A.” Pero los comentarios referentes a la M-4-1 dicen claramente que el almidón de ésta es distinto al de las muestras M-2 y M-3… ¿cómo pueden extenderse tales comentarios a una muestra (su “duplicado”) cuyo almidón sí es similar al de las muestras M-2 y M-3?

Y aún nos queda el explosivo de Leganés. Resulta que los cuadros de las muestras M-10-1-B, M-10-3-C, y M-10-4-A-1 a M-10-4-A-4 (todas ellas del explosivo recuperado tras las explosión del piso en que se suicidaron siete terroristas) nos informan de que sus respectivos grumos de almidón son similares a los de la muestra M-3, el explosivo proporcionado como cotejo por los Tedax.

El panorama resulta inquietante. Para simplificar el aparente galimatías, incluyo enlace a un esquema de mi propia cosecha en el que resumo las principales conexiones basadas en la similitud de los gránulos de almidón, tal como se recogen (de forma dispersa, pero expresa) en “Titadyn” [también aquí, descarga directa en versión pdf].

En línea discontinua se incluyen las relaciones en las que, junto a la similitud de aspecto de los gránulos, Iglesias añade algún comentario relativo a si éstos son más o menos numerosos o si, además, se aprecian otros detalles al microscopio (como masas cristalinas). Personalmente, creo que la simple comparación de las muestras M-2 y M-3 pone de manifiesto que la primera presenta un menor número y concentración de gránulos que la M-3. De todas formas, situarse en la posición más favorable al perito Iglesias y suprimir del esquema las muestras en las que se incluye algún matiz carece de la menor incidencia en cuanto al fondo de mi argumentación.

Para una visión sintética, sin necesidad de recorrer uno a uno los diferentes casos, cabe centrarse en la posición de la M-3, el famoso cartucho de Goma 2 ECO remitido por los Tedax a la Policía Científica como cotejo de lo encontrado en la Kangoo (M-2). Resulta que esta M-3, lejos de parecerse única y exclusivamente a la M-2, como sostiene la sospecha conspirativa tradicional y avala el Sr. Iglesias, presenta gránulos de almidón igualmente similares a al menos una muestra de cada uno de los otros tres orígenes posibles: Leganés (M-10-3-C y M-10-4-A-2), AVE (M-9-5) y mochila de Vallecas (M-10-1-A). ¿Hace falta comentar algo más?

Lo que este nuevo Señor de los Cartuchos expone en su libro implica una pintoresca teoría del cartucho único que, paradójicamente, viene a desbaratar todo el edificio conspirativo que se propone defender. Insisto: no es mi propia teoría que impongo y atribuyo falazmente al Sr. Iglesias. “12 más 1” son “13”. Que alguien afirme lo primero no le exime de la imputación de haber dicho lo segundo, por mucho que le disguste o no quiera o sepa expresar la cifra maldita. Dejando aparte el hecho de que la similitud de los gránulos se reconoce en el texto principal de forma expresa en cuanto a la muestra M-9-5 (AVE) y ello destroza por sí solo la pretendida exclusividad del parentesco entre M-2 y M-3, lo demás son datos que él mismo incluye en su libro, eso sí, de manera separada y nunca conjunta. Yo me he limitado a hacer la suma y mostrar la inconsistencia del resultado.

Nos enfrentamos así perfectamente pertrechados a las “conclusiones finales” que el Sr. Iglesias formula en la Parte VI de su libro, con la siguiente redacción en la materia de que se trata:

El notable parecido de la estructura granular de las dos muestras [M-2 y M-3] que se aprecia en las fotografías de sus preparados en microscopio óptico sugiere que ambas muestras provienen del mismo cartucho, máxime cuando este aspecto microscópico difiere radicalmente del que presentan el resto de los explosivos intactos analizados: M-4 y derivados (mochila de Vallecas), y la serie de Leganés. Se une a ello la presencia de metenamina detectada en las dos muestras.

Basta repasar de nuevo el esquema adjunto para comprobar la falsedad de lo anterior. Es obvio que la ciencia del Sr. Iglesias es la de la Química Según, escuela “Porque Yo lo Valgo.” ¿Cómo va a “diferir radicalmente” la microscopía de las muestras M-2 y M-3 respecto a las de la mochila de Vallecas y la serie de Leganés, cuando en el libro se recogen al menos dos muestras de esta última procedencia (M-10-3-C y M-10-4-A-2) y otra de la famosa mochila (M-10-1-A) con gránulos de similar aspecto?

Por tanto, no sólo la exposición de Iglesias es internamente contradictoria al sostener una excepcionalidad respecto a las muestras M-2 y M-3 que él mismo desmiente en su propia obra, sino que se enfrenta a una masiva inverosimilitud empírica, pues, aplicando consecuentemente su razonamiento, nadie podrá creer que un solo cartucho haya dado para tanto. O la realidad es así de absurda (el mismo cartucho ubicuo se halla en todos los escenarios) o la tesis que se propugna en “Titadyn” es errónea y arbitraria.

Pero esta idea del cartucho único no sólo es implausible. En caso de que alguien no viera nada extraño en que el mismo cartucho del que se extrae la M-3 el 11 de marzo estuviera presente en las vías del AVE el 2 de abril y en Leganés el 3 de abril (alguna febril imaginación podría incluso alegar que esa es la clave que demuestra la implicación de las “cloacas del Estado” en todos los escenarios y que los “moritos” estaban todos en contacto con las tramas negras de la Policía), cabe dar un paso más y afirmar que se trata de un supuesto sencillamente imposible.

La Goma 2 ECO se comercializa en cartuchos de diferentes calibres y, por tanto, diferentes pesos. El auto de procesamiento del Juez Del Olmo recoge en su página 385 un informe de la Guardia Civil, en el que se especifica:

Los cartuchos de dinamita Goma 2 Eco a los que afecta la investigación son cilíndricos, del calibre 26/200, con un peso aproximado de 152 gramos.

Esta información se repite en otros muchos lugares y documentos. Más concretamente, se indica en la página 155 del referido auto que la muestra M-2 (la hallada en la Kangoo) corresponde asimismo a dicho calibre. Y en el desescombro de Leganés se hallaron 594 envoltorios de cartuchos de dinamita Goma 2 ECO de este calibre (página 186). Otras fuentes de toda confianza, como Fernando Múgica (EM, 14.2.2007) y el propio coautor de “Titadyn”, Casimiro G. Abadillo (EM, 6.3.2006), nada menos, refieren los mismos datos sin discutirlos.

[Por cierto, este calibre es el que corresponde también a los 16 cartuchos de Goma 2 ECO hallados en el garaje utilizado por Antonio Toro Castro y José-Emilio Suárez Trashorras, en el marco de los hechos enjuiciados en el caso “Pípol”.]

Tanto el informe pericial de mayo de 2007 como el libro “Titadyn”, señalan igualmente que la muestra patrón de los Tedax (M-3), corresponde a un cartucho de Goma 2 ECO del calibre que venimos mencionando (26 X 200) [De hecho, en la página 24 del mencionado informe pericial se observa con toda claridad ese dato en la fotografía de la muestra].

Como he dicho, la importancia del calibre reside en el peso aproximado del cartucho, que, en este caso, es de unos 152 gramos. Pues bien, si el razonamiento que el Sr. Iglesias aplica única y arbitrariamente a las muetras M-2 y M-3 se extiende a todas aquellas en las que se cumplen los mismos requisitos que en éstas (metenamina y similar “granulometría”) llegamos a un resultado imposible. En efecto, “Titadyn” recoge los datos del informe pericial de 2007 en cuanto al peso de las muestras. Sólo la M-3 (cartucho de los Tedax: 114,7 g.) y su duplicado (M-5-3-B: 44,017 g.) agotan el cupo. Pero a ellas hay que añadir las que, como se refleja en el esquema que he aportado más arriba, cumplen las condiciones de la “ecuación Iglesias” para proceder de un mismo cartucho. Partiendo de la posición más favorable al perito que nos ocupa (sólo las muestras que se relacionan directamente con la M-3 y presentan gránulos de almidón similares a ésta, sin matiz alguno), obtenemos: M-10-3-C (23,544 g.; Leganés); M-10-4-A-2 (5,1 g.; Leganés); M-10-1-A (2,9 g.; Mochila Vallecas); M-9-5 (9,9 g.; AVE). En total, justo por encima de los 200 gramos, para un cartucho que sabemos que es del calibre 26 X 200 (esto es, alrededor de 152 gramos).

Una vez más, cuando un razonamiento se aplica de forma arbitrariamente restringida, o, al ser aplicado de manera coherente, lleva indefectiblemente a resultados inverosímiles, por un lado y, además, imposibles, por otro, le ha llegado el turno de hacer las maletas.

Esto dará pie a un excurso sobre la actitud de cierto periodismo de investigación supuestamente comprometido con la incesante búsqueda de La Verdad que reservo para una próxima entrega.

Last edited by Rasmo (30-11-2009 08:24:06)


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#157 27-11-2009 21:01:48

Mangeclous
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Para no repetirme me ahorro esta vez las alabanzas a tu artículo, Rasmo, pero no quiero dejar de extraer mi resumen: según el Sr. Iglesias la granulometría demuestra que todas las muestras -varios kilos en total, si no me equivoco- provienen del mismo cartucho, ¿no es así?

Me encantaría conocer la opinión del Sr. Iglesias acerca de tu serie de artículos -quizá una vez complementados por los conocimientos químicos de Irene.

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#158 27-11-2009 21:11:42

Rasmo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Bueno, no exactamente todas las muestras. Lo que implica es que el mismo cartucho estuvo en todos los escenarios: en la kangoo, en la M-3 (lógicamente), en la mochila de Vallecas, en el AVE y en Leganés. Ya es fuerte. Con independencia de que también se usaran otros. Por no hablar de lo extraño que es que unos duplicados no se parezcan entre sí o se parezcan a muestras incompatibles entre sí. Y otros detalles, pero lo principal, eso: el cartucho ubicuo.

Nota: Gracias por los comentarios esporádicos que se dejan caer. A estas alturas es difícil saber si uno escribe en el desierto (nunca mejor dicho) o aún hay quien le encuentre algún sentido. Yo sigo por prurito personal.

Last edited by Rasmo (27-11-2009 21:13:42)


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#159 28-11-2009 02:14:44

morenohijazo
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Hombre; es evidente que se te sigue con pasión, Rasmo. Cuando, hace unos días, se cayó el servidor, se llenó mi correo de mensajes preguntando qué pasaba.


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#160 28-11-2009 02:54:05

morenohijazo
Administrador
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Re: Proposición sobre añadir posteadores en el blog

Publicada la siguiente entrada.

En relación a las entradas de Rasmo, estoy de acuerdo que su calidad merece más que la simple publicación en un blog.

Personalmente, me apetecería reunirlas todas en un PDF y mandarla a Iglesias, Zapardiel, Del Pino, etc.

Pero, por supuesto, sólo si Rasmo da su permiso. Ni que decir tiene.


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